El presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que la isla “debe prepararse para una posible guerra” con Estados Unidos ante la posibilidad de que Washington intente agredir Cuba, tal y como ha venido amenazando el presidente estadounidense, Donald Trump, que insiste en asegurar que el país “caerá”.
“Yo te digo que en las condiciones actuales es posible que intenten agredir a Cuba. Nosotros tenemos que prepararnos para que no haya sorpresa ni derrota“, declaró el mandatario cubano durante una en entrevista concedida al portal de noticias brasileño Ópera Mundi.
En este sentido, aclaró que La Habana “no promueve la guerra, no la estimula”, pero “no le tiene miedo tampoco”. “Si tenemos que defender la revolución y la soberanía de la independencia del país, así será”, apuntó, antes de describir la estrategia cubana como la “basada en la doctrina conocida como la guerra de todo el pueblo“, que “combina la guerra simétrica con la irregular y de participación popular”.
“Nos preparamos no con una visión ofensiva, nos preparamos con una visión defensiva (…) donde cada cubano tiene una posición y una misión que cumplir en la defensa de la patria”, manifestó.

Consultado sobre si la isla está preparada ante una intervención militar, respondió con contundencia: “Claro que sí. Estamos preparados todos en Cuba y todos los que ocupamos responsabilidades“. Díaz-Canel advirtió que este tipo de acciones “bélicas” tendrían un “coste político internacional” dado que una posible agresión militar sería “rechazada por gran parte de la comunidad internacional, incluida una parte importante de la población estadounidense“.
Disposición al diálogo
No obstante, el presidente cubano reafirmó la disposición a dialogar con Estados Unidos “siempre y cuando se haga con respeto a la soberanía y la independencia” de la isla.
La conversación tuvo lugar en el Palacio de la Revolución, donde Díaz-Canel lamentó la situación que atraviesa la isla en pleno bloqueo económico y la crisis energética derivada de las políticas estadounidenses respecto a Venezuela, donde perpetraron un ataque a principios de año y capturaron al presidente, Nicolás Maduro, y a su mujer, Cilia Flores.
“Tenemos un bloqueo energético bajo la supuesta justificación imperialista de que Cuba es una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos, algo que es contrario a todo lo que nosotros somos. No es un momento de ahora, es una situación que se ha ido complejizando porque es una situación acumulada”, explicó.






