En un fallo clave para el equilibrio de las fuerzas de centro-derecha, el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) dejó sin efecto la disolución de Evolución Política (Evópoli). La medida revierte la resolución adoptada por el Servicio Electoral (Servel) el pasado 12 de febrero, que buscaba borrar al partido del registro por no alcanzar los mínimos de votación o representación en las elecciones de octubre de 2025.
La controversia se centraba en la interpretación de los requisitos de supervivencia legal. Mientras el Servel aplicó un criterio restrictivo basado solo en la última elección, el Tricel estableció que los senadores elegidos en 2021 —quienes por mandato constitucional no compitieron en 2025— deben ser considerados en el cómputo de representación parlamentaria.
El fallo del tribunal fue tajante al señalar que no es posible excluir del conteo a los representantes que mantienen sus cargos vigentes. De esta manera, Evópoli logró certificar el cumplimiento del requisito de contar con al menos cuatro parlamentarios en dos regiones distintas, sumando a los diputados electos en 2025, Tomás Kast y Jorge Guzmán, junto a los senadores elegidos en 2021, Sebastián Keitel y Luciano Cruz-Coke.
Un espaldarazo judicial a la estabilidad del sistema de partidos
Para los magistrados, desconocer la presencia de los senadores en ejercicio habría contrariado el espíritu de la norma, que busca “privilegiar la representación popular y fortalecer la estabilidad de los partidos políticos como órganos intermedios esenciales”.
Con esta resolución, Evópoli asegura su continuidad legal de cara a los próximos desafíos electorales de este 2026, cerrando un flanco de incertidumbre que amenazaba con reconfigurar el tablero de la oposición y sentando un precedente sobre cómo se debe medir la fuerza legislativa de las colectividades.






