La Defensoría de la Niñez presentó su Diagnóstico de Derechos 2026, el informe expone un aumento de al menos 137% en egresos hospitalarios por lesiones autoinfligidas, un alza de 46,4% en víctimas de violencia sexual y más de 41 mil niños, niñas y adolescentes (NNA) en lista de espera para programas de protección especializada.
Esta tercera publicación, elaborada por el Observatorio de Derechos de la institución, reúne antecedentes recopilados durante 2025 y permite visualizar la situación de la niñez y adolescencia más allá de casos aislados.
El informe muestra avances en diversas materias como la reducción del embarazo adolescente y recuperación en algunos indicadores afectados por la pandemia, como pobreza, inseguridad alimentaria, resultados de aprendizaje y asistencia escolar.

Anuar Quesille, defensor de la Niñez. Foto: Defensoría de la Niñez.
Sin embargo, el documento advierte que las niñeces enfrentan riesgos crecientes en salud mental, violencia, entornos digitales, convivencia educativa y protección especializada. El defensor de la Niñez, Anuar Quesille, planteó que el país enfrenta un escenario complejo que exige replantear la respuesta institucional frente a estos cambios.
“Los vínculos responden a una realidad que se ha ido transformando y que, por lo tanto, nos exige desde nuestros mandatos nuevos esfuerzos y una nueva mirada respecto a cómo asumir estos desafíos”, afirmó.
En esa línea, alertó sobre el impacto de eventuales recortes en políticas dirigidas a la niñez, señalando que priorizar sus derechos implica no retroceder en los avances alcanzados y resguardarlos especialmente en escenarios de crisis económicas.

Programa de Alimentación Escolar de la Junaeb. Foto: Junaeb
“La inversión en la infancia es la única deuda que un Estado nunca puede permitirse postergar”, sostuvo, e insistió que ajustes presupuestarios en esta área afectan directamente la protección de niños, niñas y adolescentes.
Desde el Observatorio de Derechos su encargado, Gabriel Guzmán, destacó que aunque existen mejoras en algunos indicadores como pobreza o educación, persisten efectos relevantes tras la pandemia. “Lo que vemos en alguno de los indicadores es alguna estabilización (…) pero muchos siguen estando afectados”, explicó.
El análisis evidencia un aumento de la violencia en distintos entornos, incluyendo el escolar y el familiar, así como un incremento en las denuncias por discriminación y agresiones entre pares.

Imagen referencial de Salud Mental. Foto: EsSalud Perú.
Al respecto, el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, advirtió sobre debilidades estructurales en el sistema de protección y la necesidad de un enfoque preventivo. “Tenemos déficit enormes desde el punto de vista preventivo, desde el punto de vista de la reparación, desde el trabajo con la protección reforzada”, afirmó.
Sánchez agregó que el desafío requiere una acción coordinada del Estado y la sociedad. Así, cerró con un llamado a abordar la crisis con sentido de urgencia: “Si aquí no hay articulación del Estado esto no es abordable”, mencionó.
Datos del informe
Uno de los aspectos más importantes del Diagnóstico, es la incorporación de la opinión de niños, niñas y adolescentes. Según antecedentes contenidos en el informe, un 36,9% señala que no ha podido ejercer o poner en práctica alguno de sus derechos, cifra que aumenta a 40,6% en estudiantes de enseñanza media.
Un foco de preocupación dentro del estudio es la salud mental adolescente. Entre 2014 y 2025, los egresos hospitalarios de NNA por lesiones autoinfligidas aumentaron al menos 137% y solo en 2025 se registraron dos mil 518 egresos por esta causa.
De hecho, hubo más de cuatro mil egresos hospitalarios en unidades de psiquiatría infanto-adolescente, con una duración promedio de hospitalización de 24 días.

Equipo médico de infusión intravenosa del Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
A ello se suma que, entre 2016 y 2024, la Encuesta de Calidad de Vida del Ministerio de Salud registró un aumento de 143% en el puntaje promedio de falta de compañía, de 110% en la sensación de exclusión y de 48% en la percepción de aislamiento en personas de 15 a 19 años.
Por otra parte, entre 2019 y 2025, la cantidad de víctimas de violencia sexual aumentó en 46,4%. Solo en 2025 se registraron 28 mil 969 casos de abuso sexual, mil 99 de acoso sexual y cinco mil 58 de violación contra niños, niñas y adolescentes.
En educación, la institución señala un deterioro de la convivencia escolar. En 2025, la Superintendencia de la cartera recibió más de 17 mil denuncias por esta materia, equivalentes al 75% del total de ingresos de ese año. Esto representa un aumento de 22,1% respecto de 2024.

Protestas en Calama contra la violencia escolar. Foto: ATON.
A ello se suma que, entre 2024 y julio de 2025, Carabineros de Chile registró 54 mil 289 casos policiales ocurridos en establecimientos educacionales, entre ellos mil 604 por violencia sexual y 828 por uso o porte de armas, artefactos y municiones.
En cuanto al sistema de protección especializada, en 2025, 41 mil 557 niños, niñas y adolescentes estaban en lista de espera para programas del Servicio Nacional de Protección Especializada. Mientras que la sobreocupación en centros residenciales aumentó de 22% a 41% entre 2019 y 2024.
A ello se suman brechas persistentes en condiciones de vida. Aunque la pobreza disminuyó entre 2022 y 2024, uno de cada cuatro de los encuestados continúa viviendo en pobreza multidimensional y, según el Censo 2024, 817 se encontraban en situación de calle, principalmente en el norte del país.






