Al menos 175 activistas de una flotilla que se dirigía a Gaza fueron interceptados por fuerzas israelíes y trasladados hacia Israel, en un operativo que el gobierno defendió como control de seguridad, mientras la organización Global Sumud denunció un abordaje en aguas internacionales, daños a embarcaciones y pérdida de contacto con parte de la misión.
“Aproximadamente 175 activistas procedentes de más de 20 embarcaciones de la flotilla de preservativos se dirigen ahora tranquilamente a Israel”, dijo el Ministerio de Exteriores israelí en un mensaje en redes sociales, horas después de afirmar que a bordo de una de las embarcaciones asaltadas había “condones y droga”.
Asimismo, publicó un video en el que puede verse a “activistas pasándolo bien a bordo de los buques israelíes”, sin dar detalles sobre la nacionalidad de los detenidos, que estarían ya siendo trasladados a puerto en Israel.
Desde la organización Global Sumud denunciaron que la acción ocurrió en aguas internacionales y acusaron un cerco militar. “Botes israelíes han rodeado ilegalmente a la flotilla (…) y amenazado con violencia y secuestro”, señalaron en un comunicado.
“Se ha perdido comunicación con 11 de nuestras embarcaciones”, indicaron, mientras medios israelíes reportaban que varias ya habían sido interceptadas.
También acusaron daños a los barcos durante el abordaje. “Han inutilizado motores y dejado a las tripulaciones atrapadas ante la proximidad de una tormenta masiva”, sostuvieron.
Parte de la flotilla, añadieron, se mantiene en aguas cercanas a Grecia o en dirección a ellas. La organización pidió intervención internacional y responsabilizó a Israel por la seguridad de los activistas.





