En el marco de su gira por la Región de Aysén, el Presidente José Antonio Kast anunció una inversión sin precedentes de $800.393 millones destinada a la Carretera Austral. Esta cifra representa un incremento de 5,7 veces respecto al promedio histórico de inversión de la última década, marcando un hito que, según el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, no se veía desde el inicio de la construcción de la ruta hace 50 años.
El plan, concebido como una política de Estado, surge tras la crisis logística de 2021 que evidenció la vulnerabilidad de depender de rutas argentinas para abastecer la zona sur. Bajo el modelo “Chile x Chile”, el Gobierno busca consolidar un corredor soberano bimodal (terrestre-marítimo) que garantice la autonomía de la macrozona austral.
El objetivo central es intervenir los 658,3 kilómetros que separan el límite regional del Lago Juncal. Actualmente, el 37% de este trayecto (244 km) es de ripio, una condición que el programa pretende erradicar por completo hacia el año 2030.
Además de la carpeta asfáltica, el plan contempla una inversión de $89.166 millones para reemplazar las antiguas estructuras colgantes sobre los ríos Palena y Rosselot. Estos nuevos puentes permitirán eliminar las restricciones de carga que hoy limitan el tránsito de camiones pesados, facilitando el flujo logístico y comercial en la región.
Impulso a la conectividad lacustre y portuaria
La estrategia gubernamental para la zona austral trasciende la mejora de los caminos, integrando una inversión de $35.945 millones destinada a tres proyectos críticos de infraestructura hídrica. En el Lago General Carrera, se sumará una nueva barcaza con capacidad para 300 pasajeros y 44 vehículos, convirtiéndose en la embarcación de mayor envergadura de la Dirección de Obras Portuarias.
Por otro lado, se contempla la ampliación de la infraestructura en Puerto Yungay, nodo logístico esencial para el eje bimodal que conecta con Magallanes. Finalmente, en el Lago O’Higgins, la construcción de una nueva barcaza busca reforzar la presencia del Estado en una zona de alta relevancia geopolítica compartida con Argentina.
Hacia el cierre de la década, el Ejecutivo proyecta que el 84% del corredor dispondrá de pavimento definitivo, mientras que el 16% restante contará con soluciones asfálticas básicas que permitirán el tránsito durante todo el año. Con este despliegue, la administración apuesta por transformar la calidad de vida en las áreas más aisladas, impulsando el turismo y el empleo local en este 2026.






