Imacec de marzo en Chile: expertos alertan por bajo dinamismo y presión inflacionaria

Las cifras revelaron una caída de 0,1% y confirmó un débil arranque para la economía chilena en 2026. Los economistas advirtieron de un crecimiento cercano al 2%, con estancamiento y efectos acotados del plan de reconstrucción del Gobierno.

Las cifras revelaron una caída de 0,1% y confirmó un débil arranque para la economía chilena en 2026. Los economistas advirtieron de un crecimiento cercano al 2%, con estancamiento y efectos acotados del plan de reconstrucción del Gobierno.

El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de marzo registró una caída de 0,1% en doce meses, ubicándose por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaban una expansión cercana a 0,7%. Con este resultado, el primer trimestre del año cerró con un desempeño débil, marcado por la contracción de sectores clave de la economía.

A nivel sectorial, la disminución de la actividad se explicó por una fuerte caída en minería, industria y el resto de bienes. En contraste, comercio, servicios e impuestos mostraron cifras positivas, lo que permitió amortiguar parcialmente el resultado general.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, abordó el impacto de estas cifras en las proyecciones oficiales y afirmó que “tenemos que estar siempre dentro de las últimas cifras”, anunciando que la expectativa final se reflejará en “el informe financiero de finanzas públicas que vamos a entregar prontamente, para luego ver los ajustes que haremos”.

Por su parte, el subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, alertó sobre el escenario macroeconómico. “La contracción de la actividad económica el primer trimestre del año 2026, sumado a una tasa de desempleo del 8,9% según los últimos datos conocidos, confirman nuestro diagnóstico de que enfrentamos una emergencia económica y la importancia de implementar medidas urgentes para volver a crecer y generar empleo, por eso la relevancia del proyecto de ley para la reconstrucción nacional”, señaló.

 

En el análisis de los expertos, el economista Guillermo Patillo, académico del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago, profundizó el alcance de las cifras y sostuvo que “el Imacec de marzo terminó siendo bastante menor de lo que en promedio se esperaba y sin duda es una sorpresa que es negativa”.

El experto explicó que este resultado “implica que el primer trimestre de este año el crecimiento fue algo así como menos de 0,3% aproximadamente”, lo que refuerza la lectura de un inicio de año contractivo.

Patillo añadió que este desempeño se inserta en una trayectoria conocida. “Está mostrando algo que sabemos hace rato, y es que la economía nacional está en una senda de crecimiento lento que es cercana al 2% anual”, comentó el experto en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile.

No obstante, introdujo un matiz relevante al analizar la serie desestacionalizada. “Si uno mira el desestacionalizado de marzo respecto al mes anterior, ese crece en 0,3. Y eso es un antecedente relevante”, indicó. En esa línea, precisó que “si nosotros sacamos los choques estacionales, la economía no está en este momento cayendo, o puesto de otra manera, su velocidad no se está reduciendo”.

Vida diaria imagen referencial. Dragomir Yankovic/Aton Chile

Esta lectura dialoga con la visión del docente de Unegocios FEN de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, quien calificó el trimestre como “negativo, un trimestre malo, que lamentablemente venía de arrastre de los indicadores del 2025”.

Barberis contextualizó este resultado en una tendencia más larga. “El promedio de los últimos cuatro años fue solo el 1,9% de crecimiento (…) Hay un estancamiento de crecimiento, un crecimiento bastante austero”, agregó al ser consultado por nuestro medio.

El académico profundizó en los factores estructurales detrás de este bajo dinamismo. “Vemos un estancamiento de la empleabilidad grave a causa del poco crecimiento económico y de la serie de normativas y leyes donde se ha encarecido mucho el costo de contratación”, afirmó, y advirtió que “cuando tenemos mucho aumento de costo de contratación, con un crecimiento económico bastante bajo, no se puede esperar que la economía tenga mayor dinamismo, que fue lo que arrojó el Imacec”.

Ambos economistas convergen en que 2026 cerrará con cifras cercanas al 2%, pero difieren en el énfasis del análisis. Mientras Patillo subraya la estabilidad relativa dentro de un bajo crecimiento, Barberis pone el acento en las restricciones que enfrenta el mercado laboral y la inversión.

Banco Central. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile

En materia inflacionaria, Patillo planteó que un aumento transitorio no altera el escenario de fondo: “No es un tema complejo si es que deriva de estos choques transitorios”, expresó, siempre que las expectativas permanezcan ancladas.

Barberis, en cambio, advirtió que “la inflación viene como un balde de agua fría para nuestra economía”, y explicó que el alza responde a factores externos como el encarecimiento del petróleo, que “impacta en forma negativa a todos los costos de distintos sectores productivos”.

El docente de la Universidad de Chile detalló que este fenómeno “ha hecho que haya una presión inflacionaria al alza, ya se está hablando que para este año, en torno al 4,3% o 4,5%, que no es buena noticia en absoluto”.

Respecto de la política monetaria, Patillo valoró positivamente el trabajo del Banco Central y sostuvo que no ve “ninguna posibilidad real de baja en este momento”, descartando un alza de tasas en un contexto donde la prioridad es evitar efectos de segunda vuelta en la inflación.

Ministro Jorge Quiroz en comisión de Hacienda. Diego Martin/Aton Chile

En cuanto a las perspectivas de crecimiento y el Proyecto de Reconstrucción Nacional, ambos expertos coinciden en que los efectos no serán inmediatos. Patillo señaló que alcanzar cifras cercanas al 4%, según esperan en el Ejecutivo, “es un desafío mayor, pero no es imposible”.

Ahora, hay que distinguir entre crecimiento tendencial. Es decir, la evolución esperada de largo plazo, y el crecimiento que puede haber en un año particular. Elevar el crecimiento tendencial de Chile desde el 2% al 4% es una meta mayúscula, pero es menos desafiante el elevar o conseguir que la tasa de crecimiento en un año particular se aproxime al 4%”, agregó.

Barberis complementó esa visión al afirmar que “son objetivos bastante ambiciosos, pero que no se van a ver este año ni el próximo”, y que su impacto se observará hacia el final del período presidencial.

“Lo importante es presentar las bases y que eso se empiece a ejecutar, porque el resultado de eso lo vamos a ver bastante después, no ahora en el corto plazo”, indicó.

En ese sentido, apuntó al debate respecto de las medidas presentes en el proyecto de megarreforma. “Hay algunas de las medidas que presentaron que son también revisables, o sea, no todas las medidas son de consenso, que ayudan al crecimiento de la empleabilidad. Entonces hay que revisar las 40 medidas, hay algunas que sí aportan el crecimiento de la empleabilidad en forma concreta, y otras que son más cuestionables, y otras que directamente hay que dar otra lectura y sacar del programa que no están aportando al crecimiento”, concluyó.





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