La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, defendió el recorte presupuestario al Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), asegurando que responde a un proceso de ordenamiento del gasto público y de revisión de su funcionamiento.
“Se está ejecutando de manera muy responsable”, afirmó la secretaria de Estado, explicando que los presupuestos “se ajustan a la forma en que se ejecutan año a año”. En esa línea, ejemplificó que, pese a los ajustes, se mantendrán prestaciones clave: “En el caso de los ajuares garantizamos que ningún niño en Chile no va a tener su ajuar”, señaló en entrevista con Radio Agricultura.
Respecto de la reducción de personal, la ministra reconoció que habrá despidos, pero aseguró que el proceso ha sido abordado con transparencia. “Nosotros hemos sido muy transparentes en conversarlo con las asociaciones de funcionarios. Eso es lo que va a ocurrir, pero siempre poniendo el foco en ofrecer una institucionalidad que permita que los jóvenes estén mejor en Chile”, sostuvo.
Wulf también adelantó cambios estructurales en el organismo, indicando que “se está avanzando en plantear una propuesta de reordenamiento de nueva institucionalidad, que sea un organismo técnico, que diseñe política pública y que esa política se implemente a través del mismo ministerio”.
En cuanto a la ejecución de recursos, la autoridad detalló cifras que, a su juicio, justifican la reestructuración. “El 90% del presupuesto del Injuv, que es de aproximadamente 8 mil millones de pesos, se gasta en sueldos y en gastos administrativos. Solamente el 10% en programas, y de ese 10% la población juvenil que es atendida es un 0,7%”, explicó.
Finalmente, la ministra enfatizó la necesidad de cambios en el enfoque institucional. “Hay una necesidad de reordenar la institucionalidad que aborda los desafíos que enfrenta hoy día nuestra juventud. Tenemos que cuidar los recursos de todos los chilenos”, concluyó.






