En medio del anuncio de renuncia colectiva de los miembros de la Comisión Asesora Presidencial Verdad y Niñez, la vocera de Gobierno, Mara Sedini, garantizó la continuidad de la instancia y aseguró que el Ejecutivo busca fortalecerlo.
Los comisionados comunicaron que no existen las condiciones mínimas para cumplir con su labor, luego de semanas de diálogos infructuosos con las autoridades. En una declaración pública, apuntaron directamente al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos por decisiones que, a su juicio, han debilitado estructuralmente la instancia, como la desarticulación del equipo profesional, las modificaciones en el modelo territorial y el deterioro de las condiciones para la toma de testimonios.
Los renunciantes advirtieron que la recolección de testimonios de las víctimas no puede reducirse a un trámite administrativo, ya que exige especialización, continuidad y un resguardo ético que hoy está en riesgo. Además, señalaron que lo que se juega es la confianza de personas que, tras décadas de silencio, estaban dispuestas a hablar por primera vez ante una institucionalidad del Estado.
Frente a este escenario, la portavoz de La Moneda, Mara Sedini, afirmó que “el Gobierno está totalmente comprometido con la Comisión de Verdad y Niñez y buscamos acompañar y fortalecerla”. En esa línea, aseguró que “esta no se termina, se va a mantener y nuestro objetivo es que mejore”.
La secretaria de Estado reconoció que se han identificado problemas al interior de la instancia, “que tienen que ver con presupuesto y con la eficiencia de cómo se avanza y se generan respuestas”.
No obstante, remarcó que el Ejecutivo maneja “otros estándares que son más elevados que buscan ser más objetivos y avanzar más rápido para responderles a la ciudadanía, frente a una deuda muy pendiente que tenemos con las víctimas”.






