En una nueva sesión de la Comisión de Hacienda por el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional, parlamentarios de oposición solicitaron más tiempo para su tramitación antes de la votación en general, en medio de las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) sobre sus efectos fiscales.
El diputado Daniel Manouchehri (PS) cuestionó con dureza la iniciativa y planteó que debe ser retirada: “El proyecto no solo es un mal proyecto, es un riesgo para Chile, es un riesgo fiscal”. A su juicio, el Ejecutivo debe “convocar a todos los actores a una mesa técnica seria” que permita elaborar una propuesta alternativa que impulse crecimiento y empleo.
En la misma línea, el diputado Carlos Bianchi (IND) advirtió sobre los riesgos de avanzar sin mayores antecedentes técnicos. “Si esta reforma no funciona, que es lo que todos nos han advertido, no tenemos posibilidad de endeudamiento, salvo que superemos la línea roja del 45%. ¿Qué queda? Bueno, más recortes sociales”, señaló.
Además, criticó la falta de sustento económico del proyecto: “Cuando no tenemos hoy día informes económicos, yo no sé por qué nos llevan a este despeñadero”.
A pesar de la insistencia de la oposición, con acusaciones por parte de parlamentarios como el diputado Jorge Brito (FA), quién afirmó que el oficialismo “quiere votar la reforma tributaria entre gallos y medianoche”, el presidente de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero (Rep), manifestó la intención de mantener la agenda establecida para la votación en general.
Propuse al diputado Romero trabajar los viernes en Hacienda como cualquier chileno de a pie.
Habrá acuerdos en la medida que el gobierno sea transparente y responda las alertas que dejó el Consejo Fiscal Autónomo.
Quieren votar la reforma tributaria entre gallos y medianoche. pic.twitter.com/90byNiBBhf
— Jorge Brito Diputado (@jorbritoh) May 6, 2026
Consultado sobre estos cuestionamientos, el Presidente José Antonio Kast defendió la urgencia del proyecto y llamó al Parlamento a avanzar en su tramitación. “Vamos a seguir con las urgencias y le vamos a solicitar siempre al Parlamento que pensemos en Chile”, afirmó.
El Mandatario enfatizó la necesidad de reactivar el empleo. “Chile lleva 10 años estancado. Hoy día en Chile hay cerca de un millón de personas sin empleo, dos millones y medio de personas en la informalidad. Lo que estamos buscando es que esas personas puedan tener un trabajo formal”, señaló.
Asimismo, emplazó a la oposición a presentar propuestas concretas. “Si hay un debate, que se dé ahora, que hagan propuestas concretas, porque lo que hemos visto hasta ahora son eslogan”, indicó. En esa línea, recalcó que el Ejecutivo mantendrá la urgencia legislativa: “El ministro de Hacienda va a contestar cada uno de los planteamientos —emitidos por el Consejo Fiscal Autónomo— (…) pero todos coinciden en que Chile requiere volver a crecer”, agregó.

Presidente José Antonio Kast. Nicolas Klein/Aton Chile.
Efectos en empleo
Durante la jornada, la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja prosiguió la discusión del proyecto con la exposición del ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien abordó el componente laboral de la iniciativa.
Rau partió describiendo un escenario laboral complejo, marcado por una tasa de desempleo de 8,9%, con mayor impacto en mujeres y jóvenes, y un período prolongado de cifras sobre el 8%.
“El objetivo es mitigar el alza de costos laborales y evitar la destrucción de empleos”, sostuvo la autoridad, al detallar el principal instrumento del proyecto en esta materia: un crédito tributario al empleo formal dirigido a trabajadores con sueldos más bajos. Según indicó, este beneficio permitirá a las empresas descontar un porcentaje de las remuneraciones de sus impuestos, con mayor impacto en pymes.
El ministro precisó que el crédito puede alcanzar hasta un 15% para los salarios más bajos dentro del tramo definido, y que su efecto será decreciente a medida que aumentan las remuneraciones. “La idea es que las empresas vean un beneficio por emplear a trabajadores en esos rangos de salario”, afirmó.

Ministro del Trabajo, Tomás Rau. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
En paralelo, defendió la eliminación de la franquicia tributaria para capacitación, la que generaría ahorros cercanos a 300 millones de dólares. Explicó que esta decisión no implica abandonar la formación laboral, sino rediseñar los instrumentos existentes. “Tenemos que avanzar en mecanismos más efectivos de capacitación”, indicó, y adelantó la creación de una mesa técnica para ese fin.
Asimismo, subrayó que la medida tiene un costo fiscal estimado en torno a mil 400 millones de dólares y que su impacto disminuirá con el tiempo. A la vez, reconoció límites en su alcance. “No hay una garantía. Lo que va a generar empleo es si el país crece”, señaló Rau, quien enfatizó que el crecimiento económico es el factor clave para la generación de nuevos puestos de trabajo.
Marcel sobre impacto fiscal
Posteriormente, el exministro de Hacienda, Mario Marcel, profundizó en los aspectos técnicos del proyecto y puso énfasis tanto en la consistencia de su diseño como en los efectos fiscales esperados.
“El proyecto aplica una serie de medidas tributarias que repercuten directamente sobre grandes empresas, propietarios y contribuyentes de alto patrimonio. En lo fundamental, busca reducir significativamente los impuestos a estos actores, en la expectativa de generar respuestas que eleven la inversión, la actividad económica y el empleo”, señaló.

El exministro de Hacienda, Mario Marcel, junto a los economistas Andrea Repetto, Matias Acevedo y Klaus Schmidt-Hebbel durante la Comisión de Hacienda. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
Marcel advirtió que esa cadena de efectos no es automática y depende de múltiples factores. “Hay varios elementos que median en la cadena lógica que el proyecto trata de seguir. En algunos casos son vinculaciones más sólidas y en otros son relativamente más débiles”, explicó.
En esa línea, cuestionó la efectividad de algunas medidas específicas. “En el caso de vivienda, una vez que se entrega un beneficio a propietarios y se espera que genere algún efecto sobre el mercado, de ahí a llegar a la recaudación futura hay que hacer un esfuerzo bastante grande de análisis”, afirmó.
En términos fiscales, detalló el impacto directo de la iniciativa: “Las medidas permanentes implican una reducción directa de ingresos tributarios de algo más de 14 mil millones de dólares en el total del sexenio 2026-2031”.
Sobre las medidas transitorias, sostuvo que su efecto es acotado en el balance general. “Las medidas transitorias no agregan recaudación neta en el período, ya que compensan la pérdida de ingresos que se produce posteriormente”, aseguró Marcel.

Diputados Manouchehri y Brito junto a Mario Marcel. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
Respecto de los efectos dinámicos, el exministro fue claro en su evaluación: “Los efectos directos sobre el crecimiento compensan algo menos de la mitad del costo fiscal directo”. Y afirmó que esto se traduciría en un deterioro de las cuentas fiscales. “El mayor déficit por efecto del proyecto promedia 0,33% del producto en el período analizado”, precisó.
En cuanto a la deuda pública, alertó sobre su trayectoria. “Las propuestas tributarias del proyecto elevan por sí solas la relación deuda pública a producto hasta el límite de 45%, que forma parte de la regla fiscal vigente”, afirmó.
En tanto, Marcel llamó a ajustar el diseño del proyecto para fortalecer su consistencia. “Aquí lo central es la tasa corporativa y el efecto que se espera que tenga sobre inversión, crecimiento y empleo. Hay una serie de otras medidas con impacto incierto y bajo rendimiento”, subrayó. Así, sugirió focalizar la discusión y evaluar mecanismos de compensación.






