El seminario “Situación fiscal de Chile: Estado actual y desafíos futuros”, organizado por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, reunió a autoridades y expertos para analizar el escenario fiscal tanto a nivel global como local.
En la primera exposición de la jornada, el exministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, director del Departamento de Finanzas Públicas del Fondo Monetario Internacional, centró su presentación en el deterioro de las condiciones fiscales a nivel internacional, con énfasis en el impacto de shocks como el alza del precio del petróleo y el aumento del endeudamiento.
“En el mundo, la política fiscal está siendo tal que la deuda está en una trayectoria bien preocupante”, afirmó, junto con advertir que la relación deuda/PIB global “sigue subiendo muy rápido” y se encamina a alcanzar el 100% antes de lo previsto.
El economista explicó que, pese a un crecimiento económico que no fue negativo el último año, la situación fiscal no mejoró. A su juicio, esto responde a un deterioro persistente del balance primario desde la pandemia. “Hoy día es más de un punto peor que pre-COVID”, señaló, lo que implica que las cuentas fiscales continúan agregando presión sobre la deuda.
Valdés también destacó el rol de las tasas de interés más elevadas, que encarecen el financiamiento, y el peso de economías como Estados Unidos y China en la dinámica global del endeudamiento.
Respecto a los shocks petroleros derivados del conflicto en Medio Oriente, indicó que sus efectos fiscales dependen tanto de la condición de los países como de sus respuestas de política. “Los exportadores de petróleo ganan y los importadores pierden. Eso es muy claro en los datos”, sostuvo. Sin embargo, precisó que “no está dado que un país que importe petróleo tenga que sufrir fiscalmente si es que toma políticas adecuadas”.
Finalmente, situó a nuestro país en el contexto internacional. “Chile tenía relativamente poca deuda el 2018 (…) estaba en el 10% de los países con menor deuda del mundo”, recordó. No obstante, agregó que actualmente el país se ubica en el 30% de menor deuda, debido a que estuvo “entre el 25% de los países que tuvo mayor aumento de deuda en este periodo”.
“Chile está entre los países con menor deuda, pero ya no está en el 10%, sino en el 30% de los países con menor deuda”, Rodrigo Valdés (FMI).
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— FEN U. de Chile (@fenuchile) May 7, 2026
Diagnóstico local
La presidenta del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), Paula Benavides, profundizó en la situación chilena, con un diagnóstico marcado por el deterioro sostenido de las cuentas fiscales.
“Como Consejo, hemos señalado con preocupación que la posición fiscal de Chile se ha venido deteriorando de forma paulatina y persistente desde el 2008”, afirmó. En esa línea, subrayó que el país ha registrado “déficit estructurales en 16 de los últimos 18 años” junto con “incumplimientos reiterados en las metas de balance estructural”.
Benavides sostuvo que el punto de partida actual refleja “un desequilibrio fiscal significativo”. Detalló que al cierre de 2025 el déficit estructural alcanzó el 3,6% del PIB, en un contexto donde los desvíos respecto de las metas han aumentado de forma progresiva. “Hoy día enfrentamos una situación fiscal que como Consejo hemos calificado de estrés fiscal prolongado y que se ha profundizado en los últimos años”, enfatizó.

Presidenta del Consejo Fiscal Autónomo, Paula Benavides. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
En cuanto a los indicadores, advirtió un incremento sostenido de la deuda pública, que llegó a 41,5% del PIB en 2025, junto con una caída de los activos del Tesoro Público, que se ubicaron en 4,1% del PIB. Dentro de estos, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FES) registra un nivel de apenas 1% del PIB.
Frente a este cuadro, planteó un doble desafío: retomar una senda de convergencia fiscal que permita estabilizar la deuda por debajo de niveles prudentes y reconstruir los fondos soberanos para enfrentar shocks externos.
En el cierre del seminario, el ministro José García Ruminot valoró el rol que ha desempeñado el CFA dentro de la institucionalidad económica. “Creo que el Consejo Fiscal Autónomo ha venido cumpliendo en la institucionalidad económica de nuestro país un gran rol”, afirmó, junto con destacar su independencia y capacidad técnica.
El secretario de Estado sostuvo que el organismo “ha demostrado la autonomía que se requiere” y que ha sido “valiente en señalar las posiciones”. En esa línea, expresó que el Ejecutivo espera que esa forma de actuar se mantenga y que sus recomendaciones sean consideradas.
Institucionalidad sólida, consenso político insuficiente
El panel fue moderado por el vicepresidente del CFA, Sebastián Izquierdo, y estuvo integrado por la directora de la Escuela de Gobierno de la UC, Andrea Repetto; el profesor titular de la FEN, Alejandro Micco; y la economista senior de Libertad y Desarrollo, Macarena García.
García sostuvo que la institucionalidad fiscal chilena es comparable a un manual de texto, con Banco Central autónomo, regla fiscal, contraloría y un CFA independiente, pero que el problema no radica ya en el diseño institucional sino en la disposición de quienes toman decisiones políticas. Identificó una brecha entre los niveles de recaudación actuales, en torno al 18% del PIB, y los que habrían correspondido de haber cumplido los objetivos de las reformas tributarias de la última década.
Repetto advirtió que la discusión fiscal tiende a concentrarse en el balance sobre la línea, dejando fuera una proporción relevante del aumento de deuda que proviene de operaciones bajo la línea. Señaló que las presiones de gasto futuro, en particular el envejecimiento de la población, que podría llevar el gasto en salud del 5% al 12% del PIB hacia 2050, aún no han sido integradas plenamente al debate. «No tenemos la mirada completa», planteó.
Micco valoró la existencia de algunos consensos transversales en materia de permisos para la inversión, formalización del empleo y crecimiento como fuente de ingresos permanentes, aunque expresó escepticismo respecto a la certeza recaudatoria de las medidas tributarias contempladas en el proyecto de ley de reconstrucción. Llamó a reducir la incertidumbre como condición para reactivar la inversión privada.






