La reciente detección de parches de fentanilo a la venta en una feria libre de la comuna de Independencia encendió las alarmas sanitarias en el país debido a la peligrosidad de este fármaco. El profesor Mario Rivera Meza, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, explicó que este opioide es un analgésico de altísima potencia indicado exclusivamente para dolores postquirúrgicos o neoplásicos bajo estricto control médico.
La circulación de esta sustancia fuera de los canales regulados supone un riesgo grave, ya que su administración sin supervisión profesional puede desencadenar una depresión respiratoria fulminante y generar dependencia en un periodo muy breve.
Respecto a los dispositivos encontrados en el comercio informal, el especialista detalló que los parches están diseñados para liberar el medicamento de forma gradual en pacientes con dolencias severas. La manipulación de estos elementos por personas no capacitadas, o incluso el contacto accidental por parte de niños, puede derivar en intoxicaciones agudas y letales. El académico enfatizó que el uso indebido de estos parches, sin la evaluación de un facultativo, conduce inevitablemente a una sobredosis que podría causar la muerte del usuario.
La presencia de medicamentos de uso restringido en espacios no autorizados constituye una infracción sanitaria mayor y evidencia fallas en la cadena de custodia de fármacos críticos. El profesor Rivera Meza fue tajante al señalar que el fentanilo no es un compuesto de libre acceso y su venta requiere de una receta cheque, precisamente por los efectos sistémicos que provoca en el organismo.
La adquisición de este tipo de productos en ferias libres elimina cualquier garantía de seguridad y dosificación, transformando una herramienta clínica en un elemento de alta peligrosidad social en este 2026.
Ante este escenario, las autoridades académicas y sanitarias reforzaron el llamado a la ciudadanía para evitar la compra de insumos médicos en canales informales. La detección de este opioide en barrios residenciales resalta la urgencia de fortalecer la fiscalización estatal y educar a la población sobre los efectos devastadores que tiene la automedicación con sustancias controladas.
La comunidad científica insiste en que seguir las indicaciones de profesionales de la salud es la única vía para prevenir tragedias vinculadas al consumo de narcóticos de uso clínico fuera de los hospitales.






