El debate sobre el impacto real del megaproyecto económico del Gobierno suma una nueva voz crítica. El economista y expresidente del Banco del Estado, Guillermo Larraín, abordó las propuestas de la iniciativa impulsada por el Ministerio de Hacienda y advirtió que la promesa de un rápido crecimiento económico a través de la reducción de impuestos carece de sustento en el escenario actual.
En conversación con Política en Vivo Larraín señaló que existe una “trampa” en el proyecto de Reconstrucción Nacional del Ejecutivo. Según el economista, una rebaja tributaria concentrada en las rentas más altas del país generará un excedente de caja para empresas y personas, pero no las obliga a gastarlo o invertirlo de inmediato.
“Pueden decidir ahorrarse el dinero o dejarlo depositado mientras ven alternativas. No tienen necesidad de consumirse ese dinero ni de invertirlo en forma inmediata. Entonces, la probabilidad de que esta rebaja tributaria tenga un efecto macro de crecimiento en el corto plazo es muy débil”, sentenció el también académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados discute y vota en general el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional. Foto: Aton.
Además, sostuvo que la estrategia del Gobierno de aprobar la reforma agresivamente en la Cámara de Diputadas y Diputados le quita sustentabilidad política a largo plazo. “Quienes son mayoría hoy pueden ser minoría después. Los inversionistas ven eso y dicen: ‘Esta oferta tributaria me la pueden revertir en cinco años más'”, advirtió.
El costo de pactar con el PDG y el choque fiscal
Larraín también abordó la compleja ecuación que intenta resolver la administración del Presidente José Antonio Kast. Calificó como “difícilmente conciliables en el corto plazo” el objetivo de mejorar la situación fiscal y hacer crecer la economía, debido a que el ajuste fiscal por el lado del gasto es “naturalmente recesivo”, mientras que la expansión que traería la baja de impuestos tomará tiempo en materializarse.
En este contexto de déficit, el economista criticó duramente las negociaciones de La Moneda para conseguir votos y apuntó directamente al pacto con la tienda liderada por Franco Parisi. “El acuerdo con el Partido de la Gente (PDG) es la llamada telefónica más cara que ha tenido algún ministro de Hacienda en toda su vida: habló con Parisi y le costó mil millones de dólares de entrada”, ironizó.

El lider del Partido de la Gente Franco Parisi sale del Ministerio de Hacienda luego de reunirse con el ministro Jorge Quiroz. Foto: Aton Chile.
El académico cuestionó el desdén mostrado por ese sector hacia las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA). “La verdad es que a Parisi no le importa el CFA. Para quienes pensamos que la disciplina fiscal es algo importante, hay que cuidarla por los dos lados: gasto y tributación”, subrayó.
En esa línea, hizo eco de la propuesta de figuras como el exministro de Hacienda, Manuel Marfán, sobre la necesidad de un acuerdo técnico transversal que le otorgue viabilidad al proyecto.
Por otro lado, Larraín desmitificó la idea de que Chile carece de capitales y aseguró que la tasa de inversión nacional es una de las más altas de América Latina. Sin embargo, precisó que el país necesita dar un salto cualitativo hacia proyectos que cambien la matriz productiva, como el hidrógeno verde o el litio, los cuales requieren un horizonte de planificación de 10 a 15 años.
Así, el expresidente del Banco del Estado explicó que el proyecto de Reconstrucción Nacional, “al debilitar su base de sustentación política, debilita también la probabilidad de que se tomen ese tipo de decisiones, que son las necesarias de tomar”.






