Exposición tensiona lo “femenino” con pintura del siglo XIX

La muestra, que se puede ver en el segundo piso de MAC sede Quinta Normal, establece un diálogo entre Dama del abanico de Valenzuela Puelma y una serie de pinturas y objetos realizados por la artista Dominique Bradbury. 

La muestra, que se puede ver en el segundo piso de MAC sede Quinta Normal, establece un diálogo entre Dama del abanico de Valenzuela Puelma y una serie de pinturas y objetos realizados por la artista Dominique Bradbury. 

Desde el pasado 24 de abril y hasta el próximo 23 de agosto se podrá ver la exposición “Vestiario“, de la artista Dominique Bradbury. La muestra, ubicada en el segundo piso del MAC sede Quinta Normal, se centra en un diálogo entre la práctica de Bradbury, enfocada en elementos que se suelen denominar “femeninos”, y la “Dama del abanico” (ca. 1885–1887), obra del trascendental –y polémico– pintor chileno de fines del s. XIX, Alfredo Valenzuela Puelma (Valparaíso, Chile; 1856 – Villejuif, Francia; 1909).

El trabajo de Bradbury ha tratado permanentemente sobre tendencias, moda o rutinas de skincare. En “Vestiario”, esa contemporaneidad se enfrenta con el trabajo de Valenzuela Puelma, cuyas pinturas, según el texto a muro de la exposición, pertenecen a “una tradición en donde la mujer era principalmente la musa”.

Pionero en pintar desnudos en el país (“Ninfa de las Cerezas“, 1889; “La perla del mercader“, 1884) Valenzuela Puelma es además uno de los llamados “grandes maestros de la pintura chilena”, junto con Pedro Lira, Juan Francisco González y Alberto Valenzuela Llanos. En “Dama del abanico” –pieza perteneciente a la Colección MAC–, la “musa” fue la propia esposa del pintor: Carlina Garrido.

Una de las obras que forman parte de la exposición "Vestiario".

Una de las obras que forman parte de la exposición “Vestiario”. Foto: MAC.

“Lo que cautivó a Dominique fue su indumentaria. Se encuentra ataviada con aros, un vestido azul con un hermoso estampado floral, guantes largos de gamuza y un abanico que le dio su popular nombre. Esta dama viste a la moda de su época, por tanto, le permite a la artista proponer una convergencia temporal”, señala en el texto a muro la curadora e investigadora Mariairis Flores Leiva.

“Todo el imaginario pictórico de Bradbury está prendido a la vestimenta de las mujeres, de allí que ‘Vestiario’ nos proponga un juego entre un catálogo que describe y representa a mujeres reales o fantásticas; y una colección de ropas y accesorios que han permitido construir esas ficciones”, continúa Flores.

Junto a “Dama del abanico”, la muestra presenta una serie de óleos con títulos como “Denim IX” (marketplace), “Denim VI“, o “Double denim“, que, como su nombre lo indica, son imágenes de jeans. Algo similar ocurre con “Tartán” V, VI y VII, una triada de pequeños cuadros con los clásicos patrones de tela escocesa. Entre los lienzos, también está “Paula“, óleo que reproduce una portada de la extinta revista homónima “para mujeres”, y “Diana“, donde se puede ver un aro que cuelga desde el lóbulo de la oreja de la princesa de Gales. Junto a lo anterior, la muestra expone “Instrumentos III“: una aguja de coser de aluminio, madera, impresión digital e iluminación LED, de 120 x 20 cm, entre otras piezas.

Una de las obras que forman parte de la exposición "Vestiario".

Una de las obras que forman parte de la exposición “Vestiario”. Foto: MAC.

Desde la distancia, mi obra responde a las imágenes comerciales de las industrias cosmética, del bienestar y de la moda. Pero en el núcleo de mi práctica reside un interés por la imagen, el consumo, la belleza y la feminidad. Mediante encuadres fragmentados, busco crear una narrativa abierta que refleje las paradojas del imaginario del consumo femenino, tanto formal como simbólicamente, rescatando sus funciones como «artefacto cultural» de la contemporaneidad. A través de la mirada de una consumidora millennial, me interesa retratar la esencia caleidoscópica (y a menudo contradictoria) de los ideales de belleza, feminidad y juventud en la cultura pop”, señala Bradbury.

Además de las temáticas y de las tensiones que propone la artista, el trabajo pictórico presente en “Vestiario”, destaca por lo que parecieran ser close ups. Más allá del vestido, o de la prenda, lo que se ve son trozos, encuadres, patrones de tela. Lo mismo ocurre con los rostros femeninos. Mientras Valenzuela Puelma es respetuoso de las proporciones y de la figura de su “musa”, Bradbury realiza acercamientos pronunciados que recuerdan a algunas de las viñetas del artista pop norteamericano Roy Lichtenstein.





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