En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el analista internacional Raúl Sohr se refirió a la situación actual de Estados Unidos en medio del conflicto con Irán y la visita del presidente Donald Trump a China.
En primer lugar, y sobre la incursión de Washington y Tel Aviv en Teherán, aseguró que se trata de una situación “estacionaria” y que “cada día que pasa favorece a los iraníes y perjudica a Estados Unidos”. Enfatizó en que este último país tiene márgenes estrechos y que está próximo a enfrentar elecciones de mitad de mandato. “Las guerras frente a Estados Unidos se han ganado o perdido, no tanto por razones militares, sino que electorales”, explicó.
Actualmente, además, la guerra con Irán tiene “una gran mayoría del pueblo estadounidense en contra”, aseguró el también sociólogo. “Mucha gente no entiende por qué el presidente Trump decidió participar en estos ataques, con la promesa de que esto iba a ser corto, un golpe un poco en el estilo de la incursión en Venezuela. Bueno, ya se ve que no fue así (…) Todo indica que está en un callejón sin salida, que no ha podido tumbar al régimen iraní y que mientras más tiempo pasa, más se debilita su posición política”, indicó.
Sohr explicó que los conflictos son difíciles de ganar sin ataques terrestres, pero esto traería más costos que beneficios a Estados Unidos. “Si hasta ahora han tenido contadas bajas, al momento que tú pones, entre comillas, botas en el terreno, se multiplican, pero en forma exponencial, y entras a un campo en el que las tropas iraníes tendrían posibilidades de enfrentar a Estados Unidos”, dijo.
“Irán no tiene una capacidad de defender sus cielos, pero sí de defender sus suelos, de manera que si Estados Unidos decidiese, en algún momento, dar un golpe en tierra, esto cambiaría completamente”, afirmó el también periodista. Por lo anterior, es difícil cambiar la situación de estancamiento en la que se encuentra Estados Unidos.
Sobre cómo se ha desenvuelto el conflicto, el analista afirmó que, hasta el momento, “Irán ha logrado sobrevivir a un despliegue formidable de fuerza. Es decir, Estados Unidos, en términos de fuerzas convencionales, ha desplegado todo su arsenal, sus portaaviones, su fuerza aérea, respaldado por el enorme poder aéreo que tiene Israel, y ambos no han logrado someter a Irán. Eso marca un límite”.

Escombros tras bombardeo en Irán. Foto: Aton/Europa Press.
“Imagínate cuál es el cálculo que saca China, Pakistán, otros países en distintos lugares del planeta, si Washington no logra doblegar a Irán, que es un país sometido a una situación muy compleja de boicots, sin acceso a los mercados internacionales, de armamento, que tiene grandes limitaciones. Si Irán puede resistir, muchos otros lo pueden hacer, y eso pone una rebaja o disminuye la estatura militar de EEUU pese a tener una supremacía tecnológica total. Pero eso no es suficiente”, advirtió Sohr.
Finalmente, en este contexto, el sociólogo analizó la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el presidente de China, Xi Jinping. “Yo creo que es una gran victoria para China. El gobierno del presidente Trump intentó confrontar a China en forma muy severa al inicio de su gobierno a través de los aranceles y China respondió sin amilanarse”, dijo.
“Diría que el hecho de esta visita, con el nivel de las delegaciones y prácticamente todo el gabinete estadounidense, es una gran victoria y un reconocimiento para China, que aguantó y pudo resistir el embate inicial de Estados Unidos, y que hoy hay un reconocimiento por parte de Washington que tienen que convivir con una China que es mucho más fuerte, que tiene una capacidad, una postura más asertiva. Estamos en un mundo diferente en el cual China en los últimos diez años. Con esto, me refiero a la última visita que hizo un mandatario estadounidense a ese país. Es otra cosa”, agregó.






