La tensión en el Congreso Nacional respecto a la megarreforma impulsada por la administración de José Antonio Kast sigue escalando. El jefe de bancada de los diputados del Partido Republicano, Benjamín Moreno, se refirió al actual escenario legislativo, calificando la discusión como “la madre de las batallas”. En entrevista con La Tercera, el parlamentario manifestó su optimismo respecto a la aprobación de la iniciativa, asegurando que las materias en cuestión están diseñadas para generar un impacto positivo en la calidad de vida de las personas, vinculando el éxito del proyecto a la generación de crecimiento, inversión y empleo a largo plazo.
Al evaluar el comportamiento de las fuerzas políticas contrarias al Ejecutivo, Moreno fue categórico en criticar la estrategia de los sectores de izquierda, afirmando que la oposición “está demostrando ser obstruccionista y en varios casos miserable”. El legislador apuntó sus cuestionamientos principalmente hacia el Partido Comunista (PC), el Frente Amplio (FA) y ciertas facciones del Partido Socialista (PS), a quienes acusó de no querer contribuir al debate técnico, sino de buscar “generar la mayor cantidad de daño y atrofia al gobierno”, comparando esta dinámica con la postura adoptada durante el mandato del expresidente Sebastián Piñera.
Pese a la dureza de sus declaraciones contra el bloque progresista, el jefe de bancada republicano trazó una línea divisoria dentro del espectro opositor. Moreno destacó que existe un sector que se ha distanciado del bloqueo legislativo masivo, mostrando intenciones de recuperar una lógica de entendimiento político en este 2026.
Respecto a este panorama, el parlamentario señaló que hay otra parte de la oposición que está genuinamente haciendo los esfuerzos por reconstruir el espíritu de la Concertación, el cual buscaba acuerdos y planteaba sus propios caminos para lograr objetivos comunes. En contraste, manifestó que del PC y del FA no espera nada, argumentando que estos sectores tienen la dinámica de ver la política como un lugar donde solo pueden gobernar ellos, intentando hacer la vida imposible a cualquier administración de un signo político distinto.






