El candidato a la rectoría de la Universidad de Chile y actual decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, profesor Francisco Martínez, sostuvo que la casa de estudios enfrenta un momento histórico que exige una profunda transformación institucional para responder a los acelerados cambios tecnológicos, sociales y culturales que vive el país y el mundo.
En entrevista con la primera edición de Radioanálisis y en el contexto del ciclo que Radio Universidad de Chile está llevando a cabo con ambos candidatos a Rectoría, el decano Martínez afirmó que “el cambio acelerado de la sociedad es un tema que nos afecta a todos, en todas las dimensiones”, añadiendo que la universidad también “está sometida a esta presión, como todas las otras instituciones”.
El académico planteó que “la Universidad de Chile necesita una capacidad de adaptarse permanentemente, porque el cambio que está ocurriendo va a permanecer en una tasa creciente”, señaló.
En ese sentido, explicó que las universidades fueron diseñadas bajo lógicas que hoy requieren revisión. “La Universidad de Chile fue diseñada, como todas las universidades de investigación complejas, en los años 60 con la reforma, para transformarlas en unidades de investigación. Eso se logró, pero no tenemos forma de modificar esas cosas o de adaptarlas a las nuevas realidades”, indicó.
Martínez sostuvo que actualmente las estructuras internas dificultan la creación de espacios interdisciplinarios y nuevas carreras. “Están asociadas a departamentos y, por lo tanto, no aparecen carreras multidisciplinarias, por ejemplo. Tenemos que adaptar eso, modificar y relajar esas condiciones”, afirmó.
El candidato también destacó la necesidad de que la Universidad fortalezca su relación con el entorno social y productivo, señalando que gran parte del desarrollo contemporáneo ya no ocurre dentro de las universidades. “Buena parte del cambio tecnológico que estamos viendo no ocurre en las universidades, está ocurriendo en Silicon Valley y en las grandes empresas tecnológicas. Por lo tanto, las universidades tienen que vincularse con ese proceso de cambio tecnológico que es particularmente acelerado”, planteó.
“La Universidad de Chile no puede adaptarse con la burocracia que tiene”
Uno de los principales ejes de la propuesta de Francisco Martínez apunta a la modernización administrativa de la Universidad de Chile. Durante la entrevista, el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas insistió en que la burocracia actual limita la capacidad de adaptación institucional.
“La Universidad de Chile no puede adaptarse con la burocracia que tiene, porque, por más que haga el esfuerzo, gran parte de la energía termina perdiéndose justamente en tareas que no producen ningún aporte”, sostuvo.
“Tenemos que desburocratizar la Universidad de Chile. La U. de Chile no puede adaptarse con la burocracia que tiene porque gran parte de la energía se pierde en tareas que no producen ningún aporte”: En #RadioAnálisis, el decano de la @UChile_Beauchef, Francisco Martínez,… pic.twitter.com/FddXMMgSap
— Radio Universidad de Chile (@uchileradio) May 18, 2026
El académico aseguró que existen cálculos que muestran importantes niveles de ineficiencia. “Se ha calculado que existe hasta un 30% de sobrecosto en cada acción que hacemos”, comentó.
En esa línea, afirmó que parte importante de las trabas provienen de normas externas asociadas al carácter estatal de la Universidad. “Somos una institución equivalente a un ministerio y eso está en nuestros estatutos. Pero la Universidad de Chile es totalmente distinta a un servicio público”, indicó.
Por ello, propuso modificar el estatuto institucional. “Tenemos que hacer un estatuto para una universidad estatal, con todos los sistemas de control que corresponden, pero de manera eficiente”, explicó.
Martínez añadió que también se requieren modificaciones internas. “Tenemos que cambiar nuestra regulación, nuestros reglamentos, para poder hacer procesos mucho más ágiles y eficientes, porque hoy los procesos son muy lentos, no están optimizados ni tecnologizados”, señaló.
Inteligencia artificial y democracia
Otro de los temas centrales abordados por el candidato fue el impacto de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales en la sociedad, la educación y la democracia.
Martínez sostuvo que la Universidad de Chile debe asumir un rol conductor en la discusión pública sobre estos fenómenos. “La Universidad de Chile tiene que ser capaz de convocar a grandes discusiones, a grandes temas y, además, colaborar en la creación de acuerdos respecto de cómo enfrentar estos desafíos”, afirmó.
Según explicó, la irrupción tecnológica está generando un escenario de incertidumbre y transformación acelerada. “Estamos en una especie de turbulencia, donde nadie sabe para dónde moverse”, dijo, agregando que “cuando llega la inteligencia artificial y llega la robótica, nos preguntamos cómo enfrentamos ese desafío como sociedad. Ese es un rol que la universidad pública tiene que asumir”.
El académico también advirtió sobre las tensiones que estos cambios generan en las democracias contemporáneas. “La estructura democrática que tenemos no está alcanzando a resolver los problemas, porque es muy lenta y no logra administrar esta gran cantidad de opiniones”, comentó.
A juicio de Martínez, el acceso masivo a la información y a las plataformas digitales modificó completamente la relación entre ciudadanía y política. “Los teléfonos no solamente nos entregan información, también aceleran el pulso de la vida y, por lo tanto, no estamos dispuestos a esperar cinco años para una respuesta”, señaló.
En esa línea, sostuvo que el país necesita abrir una discusión más profunda sobre democracia y tecnología. “Tenemos que pensar en la democracia con inteligencia artificial, con comunicaciones abiertas para todos, porque esa democracia parece ser distinta a la que tenemos”, indicó.
Consultado específicamente por el impacto de la inteligencia artificial en la educación superior, Martínez afirmó que la universidad no puede reaccionar desde el miedo. “La inteligencia artificial no solamente ya llegó, sino que va a seguir avanzando a pasos agigantados y nos va a ir sorprendiendo cada día más”, sostuvo.
Por ello, propuso la creación de un instituto de inteligencia artificial dependiente de la Universidad de Chile. “Todos los estudiantes que pasan por la Universidad de Chile deberían tener conocimientos básicos de inteligencia artificial. Es como un nuevo lenguaje y tenemos que entenderlo así”, explicó.
El académico detalló que ya existe un núcleo de trabajo en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y adelantó proyectos conjuntos con la Pontificia Universidad Católica de Chile. “Estamos armando ya un doctorado de inteligencia artificial con la Universidad Católica, porque creemos que el problema es tan grande y tan interesante que juntos podemos abordarlo”, indicó.
Multidisciplina y nuevos espacios de creación
Martínez también abordó la necesidad de fortalecer el trabajo interdisciplinario dentro de la Universidad, especialmente frente a los nuevos desafíos tecnológicos y culturales. “La multidisciplina ya no pasa a ser un eslógan o una cosa de los tiempos, es una necesidad”, afirmó.
En esa línea, planteó que “tenemos que dejar de mirar estas cosas como compartimientos separados y empezar a juntarlas en lo que llamamos núcleos multidisciplinarios para producir cosas nuevas”, señaló.
A juicio del candidato, “la inteligencia artificial no es propiedad de la ingeniería o de los ‘computines’, es de todos. Es un espacio que se abre y donde podemos converger hacia una producción conjunta del conocimiento”.
Durante la conversación, el decano Martínez también reflexionó sobre la convivencia interna y los conflictos universitarios, señalando que la institución debe fortalecer el diálogo con los distintos estamentos. “Los estudiantes son los que nos traen la pregunta social, la pregunta de los derechos y de la igualdad”, sostuvo.
El académico destacó que muchas veces las demandas estudiantiles permiten visibilizar problemas que la institución no está abordando con suficiente atención. “Ellos vienen entrando a golpear la puerta y dicen está pasando esto en el país, está pasando esto en el mundo”, comentó.
Sin embargo, aclaró que no comparte las vías de presión más radicales. “No comparto las tomas ni las actitudes violentas, para nada”, afirmó.
Pese a ello, insistió en que la Universidad debe anticiparse a los conflictos y fortalecer los canales de diálogo. “Tenemos que estar todos los meses, todas las semanas, si es necesario, hablando con los estudiantes y preguntándonos qué temas están apareciendo”, señaló.
El profesor Francisco Martínez insistió también en que el principal desafío de la próxima rectoría será conducir una transformación institucional profunda. “La sociedad está en un momento histórico de transformación que le exige al país adaptarse a esos cambios y también nos exige a nosotros”, sostuvo.
El académico identificó dos grandes factores detrás de esa transformación: “la tecnología y el cambio climático”. Frente a ese escenario, afirmó que “la Universidad de Chile tiene que transformarse en una universidad moderna, una universidad de este siglo”. En esa línea, el profesor Martínez agregó que “el tiempo es el principal enemigo ahora. Si nosotros no avanzamos a un buen ritmo, vamos retrocediendo”, advirtió.
Finalmente, el decano Francisco Martínez aseguró que la institución corre el riesgo de perder preponderancia si no logra adaptarse al nuevo contexto “porque todo va a estar ocurriendo sin que pase nada relevante en la Universidad”, concluyó.






