Con el Congreso Nacional rodeado por vallas metálicas, carros policiales y un fuerte contingente de Carabineros ante posibles protestas, la Cámara de Diputadas y Diputados inició este martes una larga y áspera jornada de debate por el Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el Gobierno.
Pero antes de que la discusión subiera de tono en la Sala, La Moneda ya había recibido una señal política compleja: la Democracia Cristiana confirmó que votará en contra la idea de legislar la megarreforma del Ejecutivo.
El presidente nacional de la DC, Álvaro Ortiz, criticó duramente la forma en que el Gobierno empujó la iniciativa y acusó que se intentó acelerar la discusión sin espacio suficiente para revisarla.

El diputado y presidente de la DC, Álvaro Ortiz. Foto: Aton.
“Hay que tener claro el gobierno que tenemos, es un gobierno de ultraderecha, en que la mirada económica, y solo la económica, determinan las decisiones”, afirmó.
“El Gobierno pretende tramitar esta mega reforma solo en un par de semanas. Es inaceptable. Trató de pasar máquina ingresándolo con discusión inmediata y la Democracia Cristiana no puede actuar con esa indignidad”, agregó.
La postura fue reforzada más tarde en la Sala por el diputado de la bancada DC, Javier Muñoz. “Tal como está, no estamos de acuerdo con esta propuesta ni en la forma ni en el fondo. No se gobierna el país pasando la máquina. No se gobierna imponiendo las ideas de la extrema derecha”, recalcó.
El parlamentario además advirtió que la reforma terminará golpeando a la clase media y a los sectores más vulnerables.
“¿Cómo miramos a la cara a los chilenos que sufrirán los recortes presupuestarios en salud y educación por los efectos de esta mega reforma?”, cuestionó.
El choque entre Manouchehri y Quiroz
Mientras tanto, afuera del edificio legislativo, grupos de manifestantes eran desplazados hacia Plaza O’Higgins y el acceso principal al Congreso permanecía completamente resguardado.
Adentro, el ambiente comenzó a tensionarse desde temprano.
La primera controversia surgió por problemas en el sistema telemático habilitado para ingresar indicaciones. El diputado del Partido Comunista (PC), Luis Cuello, acusó dificultades para renovar enmiendas y de paso, criticó el amplio operativo policial desplegado en Valparaíso.

Diputados Gael Yeomans, Luis Cuello y Juan Santana.
“En las afueras del Congreso está todo cercado. Limita la expresión de quienes se están movilizando pacíficamente”, reclamó.
Con el paso de las horas, el debate fue escalando y la Sala terminó convertida en una seguidilla de recriminaciones, interrupciones y puntos de reglamento.
El momento más tenso de la jornada llegó pasado el mediodía, cuando el diputado del Partido Socialista, Daniel Manouchehri, tomó la palabra y arremetió directamente contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y contra el corazón económico del proyecto.
“El gobierno prepara 4 mil millones de dólares de transferencia para los más ricos. Sin exigir inversión, sin exigir empleo, sin exigir mejores salarios”, afirmó.
“A la gente le dicen que espere, a la salud la recortan, a las regiones le piden paciencia, pero para los superricos sí hay plata”, agregó.
El parlamentario acusó, además, que la iniciativa revive “la teoría del chorreo”. “Hace 50 años los Chicago Boys prometieron exactamente lo mismo”, lanzó Manouchehri, apuntando a la rebaja de impuestos para grandes empresas.

Punto de prensa diputados del Partido Socialista. Raul Zamora/Aton Chile
Luego fue más allá y recordó el pasado del jefe de la billetera fiscal como asesor económico: “En los casos de colusión le llamaron el modelo Quiroz. Hoy ese modelo no está en la empresa, está en el Gobierno de Chile”.
La respuesta del ministro llegó apenas terminó la intervención. Quiroz pidió la palabra de inmediato y respondió desde el hemiciclo, elevando todavía más el tono de la sesión.
“Recordarle al diputado Manouchehri que una vez más insiste en una teoría fracasada. La teoría de que los países surgen con gasto público”, contestó.
“Miren cómo estamos hoy día, con un déficit de 2,8 puntos del PIB. Miren cómo estamos hoy día, con la economía cayendo medio punto en el primer trimestre”, añadió.
El secretario de Estado defendió el proyecto de Reconstrucción, asegurando que representa “el camino del progreso, del crecimiento y de la esperanza del país”.
Mientras Quiroz hablaba, desde los escaños comenzaron los gritos y recriminaciones cruzadas. La presidencia de la Cámara debió intervenir varias veces para intentar ordenar la sesión, mientras parlamentarios oficialistas y opositores se enfrascaban en discusiones reglamentarias.

Jorge Quiroz en comisión de Hacienda. Diego Martin/Aton Chile
Declaraciones cruzadas
Con el ambiente ya completamente crispado, distintos diputados endurecieron aún más el tono del debate. Desde la UDI, la diputada Constanza Hube defendió la rebaja tributaria impulsada por el Ejecutivo y responsabilizó a los últimos gobiernos por el estancamiento económico.
“Chile lleva 12 años de mediocridad. 12 años de bajo crecimiento, inversiones estancadas y salarios que no avanzan”, afirmó.
“Invertir en Chile se convirtió en difícil, caro e incierto. Por obsesiones ideológicas, por caprichos”, agregó.
La parlamentaria también respondió a las críticas de la oposición contra el proyecto y el ministro de Hacienda: “Decir que este proyecto beneficia solo a los superricos y deja al pobre más pobre es populismo puro”.
Desde el Frente Amplio, la diputada Constanza Schönhaut acusó que la reforma profundiza un modelo económico que, a su juicio, ha debilitado al Estado y ampliado la desigualdad.
“No hay país que se haya desarrollado con un Estado ausente, no hay crecimiento sostenible sin protección social”, señaló.

Diputada del Frente Amplio Constanza Schönhaut. Foto: Aton.
La parlamentaria también cuestionó el costo fiscal de la iniciativa: “Esta reforma propone sacar cada año cuatro mil 500 millones de dólares desde el bolsillo de todos los chilenos y chilenas para depositarlo en el bolsillo de unos pocos”.
Las críticas más duras llegaron desde el Partido Comunista. El exministro, Marcos Barraza, calificó el proyecto como “chantaje legislativo” y acusó al Ejecutivo de aprovechar la reconstrucción tras los incendios para impulsar cambios estructurales.
“Esto no es reconstrucción nacional, es chantaje legislativo. Porque cuando una tragedia se usa para aprobar materias que separadas no tendrían apoyo, estamos frente a una utilización política del dolor de miles de familias”, aseguró.
Barraza también cuestionó la rapidez de la tramitación: “A mata caballo. Eso no es eficiencia, es una forma autoritaria de entender la política”.
Desde Renovación Nacional, el jefe de bancada Diego Schalper intentó bajar el nivel de confrontación y defendió el proyecto como una oportunidad para reactivar la economía.
El diputado aseguró que la iniciativa busca enfrentar “la destrucción social que ha sufrido la clase media” y criticó “la dictadura del algoritmo donde le hablamos más a nuestras redes sociales que a los otros”.

Diputado Diego Schalper. Sebastian Cisternas/AtonChile
“Chile no puede seguir capturado por una receta que lo que ha traído es pobreza e incapacidad de las familias de clase media de mejorar su bienestar personal”, sostuvo.
Pese al clima de confrontación que dominó gran parte de la jornada, en paralelo, el Gobierno comenzó a ordenar los apoyos necesarios para enfrentar la votación de este miércoles.
El diputado y jefe de bancada del Partido de la Gente (PDG), Juan Marcelo Valenzuela, confirmó el respaldo de su bancada a parte importante de la iniciativa y criticó lo que definió como una “trinchera ideológica” instalada en el Congreso.
“La gente no vive de consignas políticas, la gente vive de llegar con plata a la casa, pagar el dividendo, encontrar trabajo y de que su PYME no quiebre”, indicó.
“Vamos a aprobar aquello que ayuda a mover la economía y generar oportunidades reales”, aseveró.
Con ese respaldo, sumado al apoyo de Chile Vamos, Republicanos, el Partido Nacional Libertario y parte de Demócratas, el Gobierno llegó al cierre de la jornada con los votos prácticamente alineados para aprobar, este miércoles, en general, el Plan de Reconstrucción Nacional.






