La Cámara de Diputados aprobó este miércoles 20 de mayo en general el proyecto de Reconstrucción Nacional impulsado por el Ejecutivo, con 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención. Tras superar la idea de legislar, la iniciativa inició de inmediato su votación en particular en la Sala.
Para sacar adelante el proyecto, el Gobierno requería mayoría simple, es decir, al menos 78 votos de los 155 diputados presentes. El oficialismo contaba con 76 respaldos asegurados y esperaba sumar el apoyo del Partido de la Gente (PDG), luego de un acuerdo que contemplaba el reembolso de gastos en pañales y medicamentos.
Sin embargo, durante la antesala de la votación, el PDG anunció libertad de acción para sus parlamentarios, marcando distancia con uno de los puntos más cuestionados de la propuesta: la invariabilidad tributaria para grandes inversiones.
La controversia se centra en el artículo 33 del proyecto, que establece que durante 25 años no podrán modificarse las condiciones tributarias para empresas que inviertan en Chile montos superiores a US$50 millones.
Desde el Ejecutivo señalaron estar disponibles para reducir el plazo de invariabilidad a 20 años y elevar el monto mínimo de inversión exigido, aunque precisaron que esos cambios serían abordados en el Senado debido a que requieren nuevos cálculos técnicos.
Ahora, la Cámara avanza en la votación del articulado y de las indicaciones declaradas admisibles. En total, se presentaron 118 enmiendas, incluidas renovaciones de propuestas previas, las que serán votadas sin debate.
El jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, afirmó que su colectividad no entregará “cheques en blanco” al Gobierno, aunque aseguró que tampoco caerán “en una lógica de no poder negociar para que el país avance”.
“Vamos a aprobar aquello que ayude a mover la economía y a generar oportunidades reales y vamos a rechazar todo lo que vaya a golpear a la clase media”, sostuvo el parlamentario.






