Luis Merino dona su biblioteca musical a la U. de Chile: “La intención ha sido, fundamentalmente, compartir” 

El musicólogo se desempeñó como decano de la Facultad de Artes durante la dictadura. En conversación con Semáforo, recordó episodios marcados por la censura, la defensa de los estudiantes y también su trabajo en la Revista Musical Chilena.

El musicólogo se desempeñó como decano de la Facultad de Artes durante la dictadura. En conversación con Semáforo, recordó episodios marcados por la censura, la defensa de los estudiantes y también su trabajo en la Revista Musical Chilena.

El musicólogo, académico y exdecano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Luis Merino, abordó la reciente donación de más de mil 600 libros de musicología a nuestra casa de estudios, colección que quedará disponible para la comunidad académica en la Biblioteca Jorge Peña Hen.

En conversación con el programa Semáforo de Radio Universidad de Chile, Merino explicó que la decisión nació desde la necesidad de compartir el material acumulado durante décadas de trabajo académico e investigación.

“La intención ha sido fundamentalmente compartir. Compartir esta colección primero con la comunidad académica de la Universidad de Chile, pero también con la comunidad académica del país y hasta después podría ser inclusive del extranjero”, señaló.

El académico sostuvo que la colección refleja también la evolución de la musicología y los cambios que ha tenido la disciplina a lo largo de los años.

Donación Biblioteca Luis Merino. Foto: U de Chile.
Donación Biblioteca Luis Merino. Foto: U de Chile.

“Cuando yo estudié musicología, el foco principal se ponía en el estudio de la música misma, pero hoy día ha cobrado una importancia cada vez mayor el estudio del contexto donde se hace la música, el contexto social, político, cultural y personal”, afirmó.

Merino además recordó su extensa relación con la Universidad de Chile, institución a la que ingresó como académico en 1963. Asimismo, repasó su trabajo al frente de la Revista Musical Chilena, publicación que dirigió durante 44 años y que hoy supera las ocho décadas de existencia.

“Yo me sentía depositario de una tradición muy fuerte”, comentó sobre su paso por la revista, donde impulsó investigaciones sobre culturas musicales chilenas, música de tradición oral y compositores nacionales. “Lo que pensé para el foco de la revista fue enfatizar el perfil de revista de investigación, sin perder el elemento informativo y la crónica sobre el quehacer musical chileno”, explicó.

Durante la entrevista también recordó el homenaje publicado por la Revista Musical Chilena a Jorge Peña Hen y Pablo Neruda, en plena dictadura. “Yo pensé que la revista no podía quedarse callada ante esa situación”, dijo sobre el asesinato del músico y director de orquesta.

“Escribí ese trabajo para que por lo menos quedara un testimonio de que, ante una situación así, de violencia absolutamente arbitraria e irracional, la revista no había callado”, agregó.

Merino además abordó el episodio ocurrido en 1987 con la entonces estudiante María Paz Santibáñez, quien recibió un disparo por parte de un carabinero en medio de manifestaciones contra la dictadura. En ese momento, el académico era decano de la Facultad de Artes. “Lo que nosotros teníamos que dejar en claro era que los estudiantes, en este caso María Paz, no habían agredido al carabinero”, recordó.

“Era importante hablar para que no se produjera una situación de silencio”, recalcó.

En ese contexto, mencionó el libro “La rebelión de los decanos”, texto que forma parte de la donación y que relata la defensa de la autonomía universitaria impulsada por autoridades académicas durante la dictadura.

“Lo que se percibió en ese momento fue algo tan potente como la unidad. Eran los decanos, los profesores, los funcionarios y los estudiantes, todos en defensa de la autonomía de la universidad”, destacó.

Donación Biblioteca Luis Merino. Foto: U de Chile.

El académico también recordó el proceso de reincorporación de estudiantes exonerados tras el retorno a la democracia, labor que encabezó durante el rectorado de Jaime Lavados como vicerrector académico y estudiantil. “Hubo que tomar acuerdos para permitir a los estudiantes regularizar muchas situaciones pendientes y además otorgarles beneficios para que pudieran volver a la universidad y terminar sus estudios”, indicó.

“Creo que quedó un resultado muy positivo, en el sentido de que les permitió sentir que la Universidad de Chile pagaba, aunque fuera en parte, lo que había significado la exoneración a raíz del golpe militar”, concluyó.





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