A pocos días de que el proyecto de Reconstrucción Nacional comience a ser discutido en el Senado, el Gobierno de José Antonio Kast todavía tiene importantes nudos que destrabar, algunos con la oposición y otros incluso con parlamentarios de su mismo sector.
Este lunes 25 de mayo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se reunió con un grupo de senadores de Renovación Nacional (RN), quienes le presentaron un total de ocho propuestas de ajuste a la ley miscelánea. Entre ellas, se cuenta una mayor disminución del impuesto empresarial —para que este llegue al 22 y no al 23% como propone el Gobierno—, modificar y no eliminar la franquicia del Sence y avanzar en la Sala Cuna Universal.
A la cita concurrieron la senadora y presidenta de RN, Andrea Balladares; el integrante de la Comisión de Medio Ambiente, Andrés Longton; y el independiente, integrante de la bancada, Rojo Edwards. Sin embargo, quien no estaba presente fue la representante del partido en la Comisión de Hacienda del Senado, María José Gática. Esta última, en cambio, realizó una serie de emplazamientos al ministro Quiroz.
A propósito de los plazos que maneja el jefe de la billetera fiscal para la tramitación del proyecto —el secretario de Estado considera suficiente un mes de discusión en el Senado—, Gatica aseguró que “el ministro Quiroz entiende muy bien del tema técnico y económico”, pero que la política “no es su expertis”.

Más tarde, la senadora RN incluso fue más allá, apuntando a los problemas que el secretario de Estado tendría para dialogar con los parlamentarios. “El ministro Quiroz no quiso escuchar a diputados de Renovación Nacional en la Cámara”, acusó.
En ese contexto, la parlamentaria afirmó que, ahora que el proyecto llegará al Senado, “el ministro Quiroz se debe bajar del pedestal, escuchar y no tomar decisiones que comprometen el capital político de quienes hoy apoyamos al Gobierno como, por ejemplo, el recorte de presupuesto en hospitales públicos”.
Las declaraciones de Gatica generaron, a su vez, debate al interior del oficialismo. El senador de la UDI, Iván Moreira, defendió al titular de Hacienda, indicando que “no está en ningún pedestal”.
“El ministro Quiroz está a la altura de las circunstancias. Chile demanda una megarreforma que permita crecimiento, desarrollo y por sobre todas las cosas, empleo. No la pelea chica. Tiene las capacidades de poder enfrentar una situación económica y social difícil para el país. Tenemos que avanzar, no retroceder”, instó.
Desde el Gobierno, el apoyo al ministro de Hacienda también fue irrestricto. Su compañero de gabinete, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, sostuvo que Quiroz “es una persona muy llana a escuchar” y “además muy flexible”.
“Yo estoy seguro de que esas mismas condiciones de diálogo, de querer construir acuerdo, van a estar plenamente presentes por parte del ministro Quiroz, del ministro Alvarado y por todo el gabinete durante la discusión del proyecto de Reconstrucción en el Senado”, dijo.

El desencuentro con la oposición
Los tiempos que se manejan para discutir la megarreforma en el Senado también generaron fricción entre el Gobierno y la oposición. Durante el fin de semana y en conversación con el programa de Canal 13, Mesa Central, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, se mostró dispuesto a modificar el calendario original del Ejecutivo, señalando que no tenía problema “en que se alargue el tiempo de discusión si efectivamente hay ánimo, voluntad y disposición de acuerdos”.
Este lunes, sin embargo, Alvarado aclaró que la iniciativa llegará al Senado con una suma urgencia, lo que al menos en teoría obliga a los parlamentarios a tramitarla en un plazo de 15 días.
El biministro aseguró que se pueden extender los plazos de tramitación de la megarreforma, pero solo si la oposición demuestra una verdadera disponibilidad para dialogar y abandona su postura de rechazar la idea de legislar.
“Lo que he señalado es que en la medida en que exista disposición, voluntad y propuesta de la oposición para buscar consensos y puntos de encuentro, obviamente daremos los espacios y los tiempos para una discusión razonable en el Congreso. Si esa disposición y esa voluntad no existen y se mantiene un rechazo categórico, por ejemplo, a la idea de legislar, seguiremos avanzando de acuerdo a la planificación que tenemos originalmente”, aseveró.

El planteamiento de Alvarado encontró una rápida respuesta en los partidos de oposición, quienes se reunieron este lunes por la mañana. La presidenta del Frente Amplio (FA), Constanza Martínez, observó que es complejo dialogar con el Gobierno teniendo en cuenta que no recogió sus planteamientos durante el debate en la Cámara de Diputados, y que tampoco ha dado respuesta a los cuestionamientos técnicos que se han hecho al proyecto de Reconstrucción.
“Para que exista real voluntad de diálogo no bastan las palabras sino los hechos. El ministro Alvarado ha planteado que están abiertas las puertas para conversar, pero lo cierto es que en todo el primer debate legislativo, el Gobierno fue incapaz de recoger ninguna solicitud de modificación a su proyecto que es extremo, es caro y es malo para nuestro país”, estimó.
“Lo que planteamos es que no puede ser que un ministro, por un lado, diga que tiene voluntad de discutir, pero sea incapaz de incorporar elementos que ha planteado el Consejo Fiscal Autónomo, el FMI o incluso economistas de su sector”, agregó.

Desde el Senado, el militante del Partido Liberal (PL), Vlado Mirosevic, recordó que fue el Gobierno el que insistió en “incorporar en un único proyecto de ley tantas materias distintas que hubiesen sido objeto de varios proyectos de ley” y, por ello, consideró una “actitud prepotente, que concentrando todos los proyectos de ley, además lo quieran aprobar de manera exprés”.
“Eso no corresponde, no es republicano, no respeta el Senado y, por lo tanto, les digo inmediatamente: desde la oposición nos vamos a tomar este trabajo en serio. De manera reflexiva, profunda, estudiando caso a caso, artículo por artículo y sin ninguna clase de presión de parte del Gobierno”, dijo.
En una línea similar, la senadora de la Democracia Cristiana (DC), Yasna Provoste, recalcó que la oposición, en conjunto, ha solicitado diálogo y acuerdos amplios, además de “una mesa técnica de alto nivel que asegure la sostenibilidad fiscal”. “¿Y la respuesta del Gobierno es dar 15 días de plazo para tramitar el proyecto entero? Sin voluntad del Gobierno no hay diálogo posible”, escribió la parlamentaria en su cuenta de X.






