Luis Bahamondes: “Ya estamos hablando de León XIV y no del sucesor de Francisco”

El académico y director del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile analizó la nueva encíclica sobre inteligencia artificial y afirmó que el pontífice ya logró instalar una voz propia en la discusión global.

El académico y director del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile analizó la nueva encíclica sobre inteligencia artificial y afirmó que el pontífice ya logró instalar una voz propia en la discusión global.

La publicación de la nueva encíclica del Papa León XIV abrió rápidamente una discusión global sobre el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la vida humana. El documento, que retoma la tradición de la doctrina social de la Iglesia iniciada por León XIII en 1891 con “Rerum Novarum”, plantea una reflexión sobre el poder de las plataformas tecnológicas, la automatización y los riesgos éticos detrás del desarrollo digital contemporáneo.

Para Luis Bahamondes, académico y director del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile, el vínculo entre ambos papados es evidente. “Están íntimamente relacionados”, sostuvo.  Explicó que León XIII denunció en su momento “las condiciones de precariedad e injusticia” generadas durante la Revolución Industrial, mientras que León XIV hoy establece un paralelo con la revolución tecnológica impulsada por la IA.

Lo que hace León XIV es dar cuenta de una revolución donde las capacidades cognitivas son reemplazadas por la inteligencia artificial propiamente tal”, señaló. Es en ese sentido que el académico planteó que ambas encíclicas dialogan desde una preocupación común: el impacto que los avances tecnológicos tienen sobre la dignidad y el desarrollo humano.

Algo que el mismo pontífice deja claro en uno de los pasajes de su encíclica. “A lo largo de los siglos, el desarrollo tecnológico ha contribuido a una mejora significativa de las condiciones de vida de la humanidad; al mismo tiempo, cada etapa del progreso también ha puesto de manifiesto el lado ambiguo de instrumentos capaces de causar daño cuando no se orientan hacia el bien”, adviertió León XIV en la “Magnifica Humanitas“.

“Hoy, sin embargo, nos encontramos ante una situación nueva, en la que el poder y la omnipresencia de las tecnologías emergentes se entrelazan con el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo“, agregó el líder católico.

El Papa León XIV durante el Vía Crucis.

El Papa León XIV durante el Vía Crucis. Foto: X.

Aunque uno de los aspectos que más destaca el documento es la advertencia frente a la concentración de poder en las grandes empresas tecnológicas. Según explicó Bahamondes, la encíclica manifiesta preocupación por “un escenario de gran concentración de poder y capital”, donde las empresas transnacionales podrían terminar tomando decisiones “por sobre los gobiernos y los Estados”.

A juicio del analista, el texto pontificio no solo propone una reflexión espiritual, sino también política y filosófica. “La Iglesia no es solamente un espacio de devoción, fervor o doctrina, sino también un espacio donde se genera conocimiento”, afirmó. En esa línea, sostuvo que la encíclica funciona también “como una suerte de eco y denuncia respecto a cierta incertidumbre que genera el avance de esta nueva herramienta”.

Dentro de los riesgos que identifica León XIV aparecen también la manipulación de la información, la pérdida de privacidad y la falsa neutralidad de la inteligencia artificial. “Mucho del uso de la inteligencia artificial puede dar la impresión de cierta objetividad, pero también plantea que los desarrolladores no son neutrales”, explicó.

El texto igualmente recurre a imágenes bíblicas para ejemplificar estos riesgos. Una de ellas es la Torre de Babel, utilizada como metáfora de una humanidad que se deja absorber por el desarrollo tecnológico sin un horizonte ético. Allí, clarificó Bahamondes, el Papa cuestiona “el desarrollo de una tecnología sin Dios”, donde el ser humano “se obnubila con la búsqueda de este desarrollo, tendiendo muchas veces a la homogenización y perdiendo la capacidad de comprender la diversidad”.

Sin embargo, el especialista destacó que la encíclica no se instala desde una mirada anti tecnológica, sino a partir de una preocupación profundamente humanista. “La gran síntesis del documento podría dar cuenta de cómo proteger la dignidad humana”, afirmó. En particular, explicó que León XIV insiste en la necesidad de poner nuevamente “al ser humano en el centro” frente a las transformaciones digitales y económicas contemporáneas.

Un Papa como líder global

Más allá del contenido doctrinal de la encíclica, el documento también parece consolidar el posicionamiento internacional de León XIV como una voz influyente en debates globales. Especialmente luego de sus intervenciones públicas sobre conflictos internacionales y sus críticas a liderazgos políticos conservadores.

“Creo que su figura ganó mucho con ese llamado a la paz, con el rechazo a la guerra y la interpelación directa a Donald Trump en un escenario de crisis global”, sostuvo el experto. Contexto donde, además, el pontífice logró construir rápidamente una identidad propia tras el exitoso papado de Francisco.

“Ya estamos hablando de León XIV como León XIV y no necesariamente como el sucesor de Francisco”, afirmó el analista, quien igualmente destacó que consiguió instalar rápidamente una agenda distinta dentro del catolicismo contemporáneo, retomando con fuerza la dimensión social de la Iglesia.

Según explicó, durante las últimas décadas “un segmento muy importante del catolicismo focalizó mucho de su discurso en cuestiones morales más que sociales”. Sin embargo, tanto Francisco como León XIV “vuelven a situar en primera línea cuál es el rol social de la Iglesia y del cristianismo”.

Papa León XIV y Marco Rubio, conversan sentados frente a frente y separados por una mesa de madera.

Papa León XIV y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. Foto: Prensa Marco Rubio.

En ese contexto, la encíclica también dialoga con fenómenos políticos contemporáneos como el ascenso de sectores conservadores y de ultraderecha en distintos países. Frente a ello, León XIV insiste en conceptos como justicia social, inclusión y defensa de quienes quedan fuera de los proyectos de desarrollo.

“Estas nuevas tecnologías pueden generar nuevas exclusiones, dependencias y desigualdades”, explicó Bahamondes, subrayando que el Papa vuelve a poner el foco “en las personas que menos tienen” y en quienes suelen quedar marginados por el progreso económico y tecnológico.

El académico también destacó que el posicionamiento del pontífice adquiere todavía más relevancia considerando la profunda crisis institucional que ha vivido la Iglesia católica en las últimas décadas producto de los casos de abuso sexual. “Transformarse en un líder de opinión a escala global cuando tu institución ha estado constantemente cuestionada por abuso de poder, abuso de conciencia y abuso sexual, tiene un mérito”, indicó.

Pese a ese escenario, León XIV pudo instalarse como una figura capaz de trascender el mundo creyente y participar activamente en el debate sobre tecnología, desigualdad y poder. “No es un tema del pasado, sino del presente y del futuro”, aseveró el experto, quien recordó que la encíclica aborda, precisamente, “el lenguaje y las temáticas que hoy todos estamos utilizando y discutiendo”.





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