El biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, valoró la Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast como “convocante” y afirmó que el mensaje buscó proyectar acuerdos en materias como seguridad, economía y política social. Mientras el oficialismo resaltó los anuncios en orden público y reactivación, desde la oposición se cuestionó la falta de plazos, recursos y claridad en la implementación de las medidas.
El biministro Alvarado fue el primero en reaccionar al discurso presidencial. El secretario de Estado valoró el tono de la alocución del Mandatario y afirmó que se trató de una señal de apertura política hacia acuerdos.
“Fue una cuenta pública convocante, en donde claramente el Presidente ha manifestado su voluntad de que el futuro de Chile lo construimos entre todos”, sostuvo.

Biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado. Foto: Aton.
Alvarado señaló que el discurso no solo presentó prioridades, sino también un marco de continuidad respecto del inicio del Gobierno, con énfasis en seguridad, crecimiento económico y política social. “Hizo un recuento específico de la forma en que recibimos el país el 11 de marzo”, indicó y agregó que el mensaje buscó proyectar una hoja de ruta más allá del diagnóstico inicial.
En el oficialismo, los análisis se concentraron en los anuncios vinculados a seguridad pública, fortalecimiento de las policías y reactivación económica.
La senadora y presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, valoró el énfasis del mensaje en seguridad y en medidas económicas orientadas a las familias. La timonel oficialista señaló que el discurso presidencial “abordó una amplia gama de materias sectoriales”, pero con especial atención en dos ejes que —dijo— han sido prioridad para su colectividad.
“En materia de seguridad se anunció un importante paquete de medidas que permitirá acelerar y fortalecer la lucha contra la delincuencia, respondiendo a una de las principales preocupaciones de la ciudadanía”, afirmó.

La senadora y presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares. Foto: Aton.
Por otro lado, agregó que el componente económico del mensaje apunta a aliviar la situación de los hogares. “El bono de 30 mil pesos por hijo para el 80% de los hogares inscritos en el Registro Social de Hogares constituye una ayuda concreta que entregará alivio a quienes más lo necesitan”, afirmó.
Balladares también valoró el anuncio de indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal: “Esta ha sido una demanda permanente de Renovación Nacional y, en particular, una causa impulsada con fuerza por nuestras senadoras”.
Desde la UDI, el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri, calificó la Cuenta Pública como un hito dentro del inicio del ciclo político del Gobierno. “Fue un énfasis en seguridad, en operativo, en cómo poner a Chile de pie de nuevo”, afirmó y destacó los anuncios en coordinación institucional y combate al orden público.

Diputado Jorge Alessandri. Foto: Aton Chile
Críticas del PDG y la oposición
Desde la oposición y el PDG las declaraciones posteriores al mensaje presidencial se centraron en críticas a la falta de definiciones concretas, financiamiento y cronograma de implementación de las medidas anunciadas por parte del Jefe de Estado.
El fundador del PDG y excandidato presidencial, Franco Parisi, cuestionó la ausencia de mecanismos claros para implementar los anuncios. “Esperábamos una Cuenta Pública con objetivos claros, con metas verificables, con planes de ejecución definidos y con plazos y recursos asociados. Eso no ocurrió en el discurso”, aseguró.
En esa línea, sostuvo que el Mandatario “no mencionó en ningún momento cómo se van a llevar adelante las iniciativas anunciadas”, y apuntó a un vacío en la bajada operativa del mensaje.

El líder del Partido de la Gente Franco Parisi sale del Ministerio de Hacienda luego de reunirse con el ministro Jorge Quiroz. Diego Martin/Aton Chile.
Parisi también sostuvo que el tono del Presidente Kast sigue siendo de instalación más que de ejecución: “Lo que se observa es un Gobierno que todavía mantiene un tono de instalación política, más cercano a la campaña, que a la ejecución efectiva de un programa ya en marcha”.
Así, Parisi enfatizó en que “no hubo compromisos de plazos ni de ejecución ni claridad respecto de los recursos disponibles”.
Desde el Partido Comunista, la diputada Irací Hassler cuestionó el enfoque económico del Ejecutivo y su impacto en el rol del Estado: “Lo que hemos visto es una Cuenta Pública que sigue profundizando un enfoque económico que no da respuesta a las urgencias sociales del país, particularmente en materia de salud, educación y protección social”.
La diputada agregó que el Plan de Reconstrucción Nacional genera dudas sobre su impacto fiscal y su compatibilidad con políticas sociales. “Se insiste en una mirada de ajuste que debilita el rol del Estado”, resaltó.

Punto de prensa de la bancada del Partido Comunista. Sebastián Cisternas/Aton Chile.
En relación a los anuncios en materia de seguridad, Hassler agregó que no existe una estrategia integral para enfrentar el crimen organizado, sino solo anuncios generales sin arquitectura institucional clara.
En esa línea, la diputada Constanza Schönhaut (FA) criticó la falta de indicadores y de cambios estructurales. “Esta es una Cuenta Pública donde se repiten muchas medidas que ya han sido anunciadas anteriormente o que provienen de administraciones pasadas”, afirmó.
Schönhaut añadió que “no hay indicadores, no hay metas, no hay compromisos verificables”, lo que impide evaluar la gestión del Gobierno. Además, sostuvo que en seguridad “no se observan cambios sustantivos”, sino continuidad de políticas previas.

Diputada del Frente Amplio Constanza Schönhaut. Foto: Aton.
Por su lado, la senadora Yasna Provoste (DC) cuestionó la coherencia del mensaje presidencial y la falta de definiciones concretas. “Nosotros esperábamos una Cuenta Pública con anuncios concretos, con medidas que tuvieran impacto directo en la vida de las personas y con definiciones claras respecto de su implementación. Eso no ocurrió”, afirmó.
“Existe una distancia evidente entre lo que se plantea en el discurso presidencial y lo que efectivamente se impulsa en el Parlamento o en la gestión del Ejecutivo”, cuestionó la senadora.
De la misma manera, Provoste criticó el diseño de las iniciativas en materia fiscal: “No es posible sostener un discurso de responsabilidad fiscal mientras se impulsan medidas que reducen la recaudación sin explicar cómo se van a financiar”.






