El nuevo retroceso del Imacec en abril profundizó las señales de desaceleración económica y encendió alertas sobre el desempeño de sectores clave como la minería. El Indicador Mensual de Actividad Económica cayó 1,2% en comparación con igual mes del año pasado, un resultado peor al esperado por el mercado y que marcó el cuarto mes consecutivo de deterioro en la actividad.
La contracción volvió a instalar dudas sobre la capacidad de la economía chilena para acercarse a las proyecciones de crecimiento previstas para 2026. Mientras algunos analistas atribuyen parte importante de la caída a factores puntuales en la minería, otros advierten que los datos reflejan un problema más profundo y persistente de estancamiento económico.
El economista y docente de Unegocios FEN de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, calificó el resultado como “una pésima noticia” y sostuvo que la magnitud de la caída superó ampliamente las expectativas del mercado. “1,2% negativo es una pésima noticia, no se esperaba una baja tan profunda como la que ocurrió y está representando ya por cuarto mes consecutivo un deterioro en nuestra economía”, afirmó en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile.
Barberis advirtió que las proyecciones de crecimiento podrían volver a ajustarse a la baja tras este resultado. “Ya estábamos en torno a 1,9 o 2% de crecimiento y con el de abril en 1,2 la proyección podría ser incluso menor. Por lo tanto, una situación bastante más grave”, señaló.

El académico apuntó principalmente al desempeño de la minería, sector que registró una caída cercana al 11% respecto del mismo mes del año anterior. A su juicio, el escenario debe interpretarse como una señal de alerta, aunque todavía considera que podría tratarse de un fenómeno transitorio más que estructural.
“Hay demanda de cobre en el mundo por la electromovilidad y Chile tiene una posición privilegiada. Pero hay que ponerse rápidamente a la altura de la eficiencia y las mejoras operacionales que se necesitan”, indicó.
En ese contexto, Barberis puso el foco en la situación de Codelco, empresa que enfrenta problemas de productividad y menores niveles de explotación respecto de sus metas históricas. “Codelco debiera estar en torno a 1 millón 700 mil toneladas y no está cumpliéndolo. Hay un gap importante que cubrir, con una deuda creciente que también ha sido preocupante”, afirmó.
El economista también vinculó la desaceleración con la falta de dinamismo del resto de los sectores productivos y con la persistencia de altos niveles de desempleo. “El tema desempleo es preocupante. El crecimiento económico no se va a dar si no se soluciona el tema del desempleo, porque uno de los principales motores de la economía es el consumo interno”, sostuvo.
Además, planteó que el país requiere señales regulatorias y políticas más claras para incentivar la inversión y fortalecer las perspectivas de crecimiento. “Hay que dar las señales claras y las leyes claras para poder sentar las bases de mayor estabilidad para crecer económicamente”, agregó.

Por su parte, el economista Guillermo Pattillo, académico del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago de Chile, sostuvo que el deterioro económico responde tanto a factores coyunturales como a elementos estructurales que arrastra la economía desde hace varios años.
“Se combinan un conjunto de factores tanto puntuales como elementos más profundos, ligados a la tendencia que lleva la economía desde hace ya bastante tiempo”, afirmó consultado por nuestro medio.
Pattillo destacó la fuerte caída de la minería y recordó que el sector acumula dos meses consecutivos de retrocesos en 12 meses. “La minería muestra una caída muy relevante de 11,8% en el valor del producto generado”, indicó.
El académico también subrayó el deterioro de la producción física de cobre, que cayó 13,8% anual en abril. Otro elemento que consideró clave fue el comportamiento desestacionalizado del Imacec: “Crece 0,1% respecto de marzo, esencialmente está estancado”.

Pattillo agregó que el Imacec no minero mostró un crecimiento prácticamente nulo, lo que refleja un debilitamiento más amplio de la economía. “La tendencia de la actividad económica se está incluso lentamente reduciendo respecto a valores próximos al 2% que nosotros veíamos algunos meses atrás”, señaló.
El economista advirtió además que las perspectivas de crecimiento para este año podrían ubicarse entre 1,5% y 2%, por debajo de las proyecciones iniciales. “No sería raro que el crecimiento tienda a ser algo menor que eso”, afirmó.
En tanto, Pattillo planteó que el escenario actual no puede explicarse únicamente por fenómenos transitorios, pues la economía chilena ha estado estancada en los últimos años y sin posibilidades de superar un crecimiento superior al 2%.






