Más que una confrontación entre ricos y pobres, Paulina Urrutia ve en “Los invasores” una obra sobre la culpa, el miedo y la forma en que nos relacionamos con quienes consideramos distintos. Esa es, precisamente, la lectura que propone la nueva versión del clásico de Egon Wolff que llegará al Teatro Nacional Chileno (TNCH) del 3 al 27 de junio bajo la dirección de Marcelo Leonart, y que marcará el regreso de la actriz a un estreno teatral.
La producción también se cuadra con una fecha especialmente significativa para la intérprete, quien fue alumna del dramaturgo durante su formación profesional. “Coincide con la conmemoración de los 100 años del nacimiento de don Egon Wolff y los 10 años de su fallecimiento“, señaló en conversación con Semáforo de Radio Universidad de Chile. “Fue mi profesor, mi gran maestro en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, donde me formé”.
Entre otros aspectos, el montaje igualmente recupera el vínculo histórico entre la obra y el TNCH. Fue allí donde “Los invasores” tuvo su estreno en 1963 bajo la dirección del cantautor Víctor Jara, consolidándose con el paso de las décadas como uno de los títulos más relevantes de la dramaturgia chilena.
“Es una gran oportunidad para ver un clásico de una manera distinta“, afirmó Urrutia, quien considera que la obra ha sido leída tradicionalmente desde el conflicto entre clases sociales, dejando en segundo plano otras capas presentes en la escritura de Wolff.
“Creo que esta obra siempre ha tenido un sesgo para montarse desde una especie de opuestos de clases, y la verdad es que yo nunca la entendí así“, sostuvo. Y es que, a su juicio, el autor construyó “una obra existencialista, muy profunda”, centrada en las culpas, los miedos y las contradicciones humanas.
La historia sigue a Meyer, un empresario acomodado cuya aparente estabilidad comienza a resquebrajarse cuando un grupo de desconocidos provenientes “del otro lado del río” irrumpe en su mundo. Sin embargo, para la actriz el verdadero conflicto no radica necesariamente en la diferencia social entre unos y otros.
“Si tú observas muy bien al personaje que entra desde el otro lado del río, no es más que una proyección del mismo Meyer; empobrecido, vulnerado, con la misma rabia y con la misma culpa“, explicó. “Cuando empiezas a ver que el otro es en realidad tú mismo, sin las posibilidades, sin lo que tú tuviste, la obra termina siendo mucho más compleja”.
Desde esa perspectiva, la intérprete cree que el texto mantiene una vigencia que trasciende el contexto en que fue escrito. Así, y a más de seis décadas de su estreno, continúa planteando preguntas sobre las responsabilidades individuales y colectivas frente a las desigualdades que atraviesan la sociedad.
“Es una obra que te hace preguntar por la responsabilidad de todos nosotros, por nuestra propia condición y la responsabilidad social que tenemos“, reflexionó. “Creo que solamente se ha exacerbado la brecha entre los distintos. Ya no solamente entre clases, sino entre seres humanos”.

El elenco de “Los invasores” en el TNCH. Foto: UCHILE.
Es por eso que, para Urrutia, uno de los principales méritos de la obra es que evita las respuestas simples y obliga al espectador a revisar sus propias certezas. “Plantea que en dos segundos no sabes de qué lado estás. Y eso es una gran obra. Una que moralmente no te pone en lugares, sino que tú vas todo el rato moviéndote y descubriéndote en tus propios miedos y rabias”, indicó.
Otro de los aspectos que destacó fue el trabajo desarrollado junto a estudiantes del Departamento de Teatro de la Universidad de Chile, en el marco del programa de fortalecimiento de los teatros universitarios. Esto, considerando que la producción reúne a intérpretes de distintas generaciones en un mismo escenario, en una experiencia que la actriz valoró particularmente.
“Ha sido maravilloso”, comentó. “Trabajar con los alumnos es la vocación de un teatro universitario, que tiene una escuela de teatro”. En esa línea, añadió que la formación artística alcanza una dimensión distinta cuando se produce en el trabajo cotidiano con otros actores. “Uno crea con otros y aprende de otros, pero compartiendo el mismo escenario“.
La actriz también celebró que el centenario de Egon Wolff esté siendo acompañado por nuevos montajes de distintas obras de su repertorio, entre ellas “Flores de papel“, actualmente en cartelera bajo la dirección de Francisco Krebs.
“Es muy bello que estemos viendo al mismo tiempo esta dimensión más íntima y esta dimensión social que tiene su dramaturgia“, señaló. Cabe destacar que “Los invasores” se presentará hasta el 27 de junio, de miércoles a sábado, a las 19:30 horas en el Teatro Nacional Chileno (TNCH), ubicado en Morandé 25. Las entradas ya están disponibles a través de Ticketplus y en la boletería del recinto.






