La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una ley para obligar al presidente Donald Trump a poner fin a la guerra contra Irán, en un revés para la Casa Blanca respaldado por cuatro miembros del Partido Republicano que se sumaron a la bancada demócrata.
En total, 215 representantes votaron a favor, frente a 208 en contra, lo que permitió la aprobación de la medida, al considerar que la guerra es ilegal debido a que no fue aprobada por el Congreso. La ley debe ser aprobada ahora por el Senado para tener efecto.
“La gente está harta de esto. Están hartos de que la gasolina cueste cinco dólares el galón y el gasóleo seis dólares y de que no podamos permitirnos echar fertilizante en nuestros campos de Kentucky”, subrayó el republicano Thomas Massie (Kentucky).
Del lado demócrata, el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, subrayó que “la guerra imprudente y costosa que Donald Trump eligió ha costado a los estadounidenses comunes cientos, si no miles de dólares más en costos adicionales, particularmente en lo que respecta a los precios de la gasolina”.
El proyecto, impulsado por el representante Greg Meeks (Nueva York), el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, se basó en gran medida en la Ley de Poderes de Guerra. Citándola, ordenó a Trump retirar todas las fuerzas estadounidenses “de hostilidades” con Teherán “a menos que estén explícitamente autorizadas por una declaración de guerra o una autorización específica del Congreso para el uso de la fuerza militar contra Irán”.
La resolución se denominó “concurrente”, lo que significa que requiere la aprobación de ambas cámaras, pero no pasa a la Casa Blanca para la firma o el veto del presidente. La Casa Blanca, por su parte, rechazó la resolución de Meeks por motivos legales, calificándola de “veto legislativo inconstitucional” sobre la autoridad ejecutiva.
La Administración también criticó la medida al argumentar que el conflicto terminó “con el alto el fuego ordenado por el presidente el 7 de abril de 2026”, pese a los ataques registrados desde entonces y el mantenimiento del despliegue militar estadounidense. “No existen hostilidades actuales de las que retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, escribió la Casa Blanca el mes pasado en una declaración de política administrativa en oposición al texto impulsado por Meeks, recogida por The Hill.
El texto se dirigirá ahora al Senado, donde el Partido Demócrata ya logró en anteriores ocasiones aprobar resoluciones semejantes y donde la Casa Blanca también perdió apoyo en sus filas: el mes pasado, la Cámara Alta aprobó su propia resolución para frenar la campaña militar en Irán luego de que el senador Bill Cassidy cambiara el sentido de su voto pocos días después de que Trump contribuyera a su derrota en las primarias republicanas de Luisiana.
Con todo, no está claro cuándo se someterá a votación final dicha medida y, en cualquier caso, se trata de una resolución “conjunta”, que iría al despacho de Trump y solo tras su firma —a todas luces descartable— tendría fuerza de ley.






