En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la doctora en Filosofía e investigadora senior del Centro de Estudios Públicos (CEP), Silvia Eyzaguirre, se refirió a los principales desafíos que enfrenta el sistema educacional en Chile, especialmente mirando al Sistema de Admisión Escolar y los denominados liceos emblemáticos.
El Presidente José Antonio Kast anunció en su reciente Cuenta Pública que ingresarán un proyecto para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), y ha trascendido que el Gobierno estaría buscando devolver cierta autonomía a los establecimientos educacionales a la hora de definir criterios de ingreso, se ha planteado como una disposición de carácter optativo.
Al respecto, Eyzaguirre aseguró que es fundamental distinguir dos elementos en el debate. Primero, indicó que “una cosa tiene que ver con el sistema centralizado y el algoritmo (…) Este sistema es ultra flexible y permite que los colegios puedan tener diversos criterios para seleccionar, te gusten o no te gusten, pero funciona con esa diversidad. Me parece que lo que hay que proteger sobre todo es el sistema centralizado de admisión y el algoritmo”.
“Lo que hace este algoritmo es optimizar las preferencias de las familias más allá de los criterios de selección que estén en los colegios, por lo tanto, me parece que no hay ninguna razón para terminar con el sistema centralizado y el algoritmo en juego.Y es importante decirlo, porque la única razón para hacerlo es la irracionalidad y el caos, nada más, no necesita otro argumento”, enfatizó la experta.
En segundo lugar, se refirió a los criterios de selección, donde aseguró que sí se propone mayor autonomía. “En la mesa que convocó el presidente Boric sobre el SAE, donde estaban representadas distintas flexibilidades políticas, incluso estuvo la ministra María Paz Arzola, sacamos un informe donde proponíamos entregarle mayor autonomía a los directores de establecimiento, proponíamos criterios voluntarios para los colegios, por ejemplo, paridad de género”, expuso.
Respecto a la idea de una adhesión voluntaria al SAE de parte de los colegios, aseguró que: “Si se pone en juego el que participar en el algoritmo sea voluntario, yo creo que eso es absolutamente irracional y no tiene ningún sentido. No hay ningún argumento lógico y racional para terminar con el SAE como obligatorio para todos, porque lo que hace potente el SAE es que es obligatorio para todos, porque ahí puedes optimizar. Si la mitad no está en el SAE, optimiza simplemente la mitad, no tiene sentido”.

Mérito en la educación
En cuanto al debate sobre el mérito académico, la doctora en Filosofía explicó que cuando se debatió la Ley de Inclusión se tomó como referencia a Finlandia, donde no hay liceos de alto rendimiento que tengan selección por rendimiento académico. “Claro, uno quisiera acercarse a ese país y tenerlo como una meta para llegar, pero es distinto tener esa meta que ponerla como en el origen”, cuestionó.
La experta explicó que en Chile el nivel socioeconómico sí condiciona los resultados académicos, lo que se refleja en mejores resultados en el SIMCE y en la PAES de parte de colegios particulares pagados por sobre colegios municipales.
A partir del dato anterior “se saca muy rápidamente la conclusión de que, por lo tanto, no existe el mérito, que lo único que existe es la billetera con la que tú tienes para poder pagar la educación de tus hijos y, con eso, se explican los desempeños académicos, pero la realidad es mucho más compleja”.

“Cuando tú miras los resultados a nivel de escuelas y a nivel de niños, tú te vas a dar cuenta que, tanto en el sector municipal, tanto en los niveles socioeconómicos más bajos como en los más altos, hay alumnos de muy alto rendimiento académico y, en ambos polos, también vas a tener alumnos de muy bajo rendimiento académico”, aseguró.
En ese sentido, reconoció que: “La vara no es perpendicular, está inclinada, pero hay alumnos de alto rendimiento. Y en un país como Chile, con la desigualdad que tiene, la evidencia internacional señala que los colegios de alto rendimiento académico, que seleccionan por talento académico, sí logran entregar oportunidades a estos jóvenes de alto talento, de bajo nivel socioeconómico, para ingresar a las carreras más selectivas de Chile”.
“¿Es esta la solución para la calidad del sistema? No, obviamente que no”, subrayó la investigadora senior del CEP, quien también destacó que “un sistema tan desigual sí aporta en entregar mayor diversidad a la élite que va a gobernar Chile y eso es un gran plus para una sociedad tan desigual” En tanto, relevó la importancia de “mejorar toda la educación pública” sin que eso signifique “eliminar los pocos instrumentos que tenemos hoy día de movilidad social”.


