“El ébola es un problema que desde hace muchos años se viene presentando en algunas zonas de África y, específicamente, en la República Democrática del Congo (RDC)”. Así lo afirma, en entrevista con Radio y Diario Universidad de Chile, el Dr. José Manuel Manríquez Urbina.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado 17 de mayo una emergencia de salud pública internacional, su segundo nivel de alerta más alto, ante la identificación de una rara cepa de ébola que afecta a la RDC y a la vecina Uganda.
“La inseguridad, los desplazamientos y las poblaciones móviles hacen que el rastreo de contactos sea especialmente difícil”, advirtieron esta semana desde la OMS por lo que reconocen que la magnitud total de este nuevo brote sigue siendo desconocida.
Manríquez, especialista en Salud Pública y Médico Cirujano epidemiólogo, asegura que “se entiende la preocupación porque el ébola es una enfermedad que tiene alta letalidad”. También comentó detalles de Bundibugyo, considerando que se está trabajando en contar con vacunas específicamente para esta cepa.
“Si bien se sabe de su existencia, no estamos al tanto de los efectos epidemiológicos en términos de transmisibilidad porque los brotes más conocidos son los del virus zaire, por el cual se recuerda el ébola en 1976 y que tuvo un 90 por ciento de letalidad”, menciona el experto. Y agrega un dato que considera importante: este es un virus que produce un cuadro muy grave, no obstante, la gravedad está dada también por la capacidad de los sistemas de salud de poder enfrentar y tomar medidas para tratar a las personas infectadas.
La OMS ha enfatizado que la declaración de emergencia busca movilizar recursos, reforzar la vigilancia y acelerar la respuesta en las comunidades afectadas. El brote “está superando la capacidad de respuesta“, advirtió el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien visitó Bunia hace algunos días. Ha descrito a la RDC como el epicentro de una “colisión catastrófica entre enfermedad y conflicto”.

Sobre esto último, profundiza el Dr. José Manuel Manríquez. Se debe tener en cuenta la “inestabilidad social y política” que existe en esos territorios además de las alertas por las reducciones de presupuesto.
“La relevancia de mirar la situación de África, la posibilidad de transmisión y la exportación a otros países de Europa… que es lo que más cerca. Además, hay muchos desplazamientos forzados o irregulares por vías marítimas. Sin duda, es una realidad de la que tenemos que estar preocupados. Y la OMS, desde el 2004 cuando fue la epidemia de SARS y después por el SARS-CoV-2, ha desarrollado una estrategia que es la del reglamento sanitario internacional. Hoy día ya modificado, para poder trabajar de manera multilateral” recuerda el especialista en Salud Pública”, declara.
Y advierte: “Los países, por sí solos, no son capaces de poder enfrentar estos problemas”.
Desde las zonas cercanas se observan con atención los nuevos antecedentes. Por ejemplo, una serie de protestas se desarrollaron en Kenia cuando se conoció sobre un proyecto que se instalaría en ese país: un centro de cuarentena para estadounidenses expuestos al virus.
“Lo que tenemos a mano es la evidencia científica. Es decir, conocer bien cuáles son las etapas de mayor transmisibilidad, cuáles son las etapas en las que se producen los cuadros más graves y como se puede hacer el control para evitar nuevas transmisiones. Entendiendo que ésas vías tienen que ver fundamentalmente con los fluidos y por un tiempo largo”, describe el Dr. Manríquez.
Y dado el resultado que ha tenido el tamizaje, que ha potenciado la Organización Mundial de la Salud, sabemos -informa el experto- que hoy día no hay mil casos sospechosos sino que 300 casos confirmados y un poco más de 60 personas fallecidas.
“Personas que han estado en contacto, deben ser seguidas, observadas y aplicarles los exámenes respectivos , pero no se justifica si la persona no ha estado con personas sintomáticas”, explica.
El especialista describió que, ante la realización de eventos como el Mundial de fútbol, se escuchan señales de alerta “por la magnitud que puede tener este brote”.
A propósito de lo anterior y la selecciones que se preparan para la copa, el amistoso entre Chile y República Democrática del Congo, programado para el martes 9 de junio, no se disputará en España. Esto, luego de la determinación tomada en La Línea de la Concepción (provincia de Cádiz) basada en “la falta de información sanitaria suficiente”.
“Algunas de esas medidas me parecen exageradas, el director de la OMS ha dicho explícitamente que el riesgo de pandemia es muy bajo. Está muy bien descrita la historia natural de la enfermedad, me parece que es posible tomar las medidas de resguardo para eventos masivos. Y reitero en que esta es una enfermedad muy letal, pero que tiene la particularidad que es mucho menos trasmisible que otras como pasa con los virus respiratorios”, subraya.
Este viernes, el partido amistoso se confirmó para el próximo martes y se disputará finalmente en Francia.
El Dr. Manríquez concluye: “Entiendo que todos los países tienen que tomar medidas para evitar brotes, no obstante, es muy importante que se resuelvan con el mayor nivel de evidencia”.






