Paulina Mellado y la "dolorosa vigencia" de sus obras: "Las cosas han cambiado, pero volvimos a algo un poco peor"

A propósito del regreso de "Cuerpos Febriles" y "Pequeño Hombrecito" al GAM, la coreógrafa reflexiona sobre memoria, género, relaciones de poder y los retrocesos culturales que observa en un escenario marcado por el avance de discursos conservadores.

A propósito del regreso de "Cuerpos Febriles" y "Pequeño Hombrecito" al GAM, la coreógrafa reflexiona sobre memoria, género, relaciones de poder y los retrocesos culturales que observa en un escenario marcado por el avance de discursos conservadores.

Volver sobre una obra creada hace décadas no siempre es un ejercicio cómodo. Para la destacada coreógrafa, premio a las Artes Escénicas Nacionales Presidente de la República 2022 y académica de la Facultad de Artes, Paulina Mellado, remontar piezas estrenadas en 1994 y 2010 ha significado enfrentarse nuevamente a preguntas, contextos y preocupaciones que creía archivadas en el pasado.

Sin embargo, el proceso también permitió constatar algo inquietante. Y es que muchas de las tensiones que dieron origen a esas creaciones siguen presentes hoy, e incluso se han profundizado. “Para mí no fue fácil. No es lo mismo que estar creando un proceso nuevo. Es como ese pensamiento que no quieres tener y que debes tener para poder resolver ciertas cosas”, reconoció la artista.

La reflexión surge a propósito de “Sujetos en escena“, ciclo que reunirá en Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) los remontajes de “Cuerpos Febriles” (1994) y “Pequeño Hombrecito” (2010), dos obras fundamentales dentro de la trayectoria de la Compañía Pe Mellado/CIEC Danza.

De hecho, la primera es considerada uno de los trabajos fundacionales de su lenguaje coreográfico, mientras que la segunda —distinguida por el Círculo de Críticos de Arte de Santiago— explora las dinámicas de dominación, la masculinidad y las relaciones de poder presentes en la vida cotidiana.

“Una es del 94, que para mí es el comienzo de todo, y la otra es del 2010, que ya era la prueba de todo lo que venía haciendo desde el 94 o desde los 90 en adelante”, explicó. Más que construir relatos convencionales, ambas piezas buscan capturar cómo los cuerpos experimentan su tiempo histórico. En el caso de “Cuerpos Febriles”, Mellado observa hoy una relación directa con el Chile que emergía de la dictadura, en un período donde las huellas del trauma todavía se hacían visibles en las formas de habitar el cuerpo y relacionarse con los demás.

Uno de los remontajes de la coreógrafa Paulina Mellado que retornarán al GAM.
Uno de los remontajes de la coreógrafa Paulina Mellado que retornarán al GAM.

“Necesitábamos un cuerpo más íntimo, que pudiera hablar desde gestos más simples y muy centrados en las relaciones humanas. Creo que tiene que ver con el proceso que viene saliendo de dictadura. Los cuerpos todavía estaban medio paralizados, medio atormentados. Esa es la lectura que hago ahora”, sostuvo.

Sin embargo, la persistencia de ciertos conflictos sociales es uno de los hallazgos más importantes que deja este remontaje. En “Pequeño Hombrecito”, explicó la artista, aparece la figura del “pequeño dictador” que habita las relaciones humanas y que se manifiesta en dinámicas cotidianas de competencia, dominación y control.

“Hay alguien siempre que tiene un poder sobre el otro, o que está todo el rato compitiendo, marcando territorio o poseyendo al otro“, señaló. Cuando la obra se estrenó en 2010, esas tensiones aparecían representadas desde un lenguaje poético y corporal. En cambio, al revisarla hoy, Mellado observa nuevas resonancias a la luz de los debates sobre género, feminismo y poder que han marcado los últimos años.

“Entre el 2010 y el 2026 hay una lucha feminista y montones de cosas. Y si lo vemos al día de hoy, uno ve el retroceso. Un retroceso heavy“. Para la coreógrafa, el escenario actual resulta incluso más inquietante que el que inspiró originalmente la obra.

“Uno lo veía como la pelea contra el padre, pero ahora es más angustiante porque es una pelea ideológica. Volvemos a ese tipo de bullying, a ese trato donde tampoco hay mucha capacidad de ver al otro. Tiene que ver con eso al final: con ver al otro”.

En ese sentido, la creadora observa estas transformaciones en un contexto más amplio, marcado por el avance de discursos conservadores y el cuestionamiento a ciertos consensos que parecían asentados. Por eso habla de una “dolorosa vigencia” para referirse a ambas piezas. No porque el tiempo se haya detenido, sino porque algunas de las problemáticas que abordaban regresan bajo nuevas formas.

“Uno podría decir que nada ha cambiado. Pero en realidad ha cambiado mucho. Y lo más terrible es que no es que no haya cambiado, sino que volvimos a algo un poco peor“, planteó.

"Cuerpos febriles" durante su montaje en 1994.
“Cuerpos febriles” durante su montaje en 1994. Foto: GAM.

El arte como evidencia de la falta

A juicio de Mellado, esa capacidad de interrogar el presente es precisamente una de las funciones fundamentales del arte. Más que entregar respuestas, su trabajo busca poner en evidencia aquello que permanece oculto o que la sociedad prefiere no mirar.

“Cuando uno habla desde el lugar de la creación es como evidenciar la falta. Siempre se ha dicho que el arte expresa eso que no está. Para mí evidencia justamente esa falta”, reflexionó. Y agregó: “Ahora, esa dolorosa vigencia tiene que ver con evidenciar la estupidez, la tontería de la humanidad. Siempre ha sido identificar ese lugar que no se ve, donde no se quiere estar o que no se quiere mirar. Nosotros somos los actores de eso“.

La sensación, comentó, le recuerda ciertos momentos históricos en que las sociedades parecen incapaces de aprender de sus propios errores. “Es algo torpe. Algo que todos sabemos que no debiéramos haber permitido que ocurriera, pero ocurrió. Y aquí estamos”.

Por otro lado, el remontaje de estas obras se presentará en el escenario del GAM, espacio que la coreógrafa considera fundamental dentro de la historia reciente de su compañía y de su relación con los públicos. “Yo siempre he tenido una buena acogida allí. A nosotros nos han respetado artísticamente“, afirmó.

Más allá de su relevancia institucional, la artista destacó la capacidad del centro cultural para conectar la danza contemporánea con espectadores que no necesariamente tienen experiencia previa en este lenguaje. “Muchas veces nos pasó que alguien nos decía ‘acabo de ir a ver ‘La Bailarina‘, aunque yo no veo danza’. Y eso era súper bueno”, recordó.

Y es que para Mellado el desafío siempre ha sido construir obras complejas sin transformarlas en experiencias inaccesibles. “No es un difícil acceso lo que nosotros hacemos. Tampoco es fácil, pero creo que está construido de tal manera que el público puede entrar en lo que está pasando, le guste o no le guste”.

La obra "Pequeño hombrecito" de la coreógrafa Paulina Mellado.
La obra “Pequeño hombrecito” de la coreógrafa Paulina Mellado. Foto: GAM.

Cultura y responsabilidad pública

La conversación también derivó hacia los desafíos estructurales que enfrenta la creación artística en Chile, especialmente en momentos donde el financiamiento cultural vuelve a instalarse en el debate público.

Desde su experiencia como académica y creadora, Mellado defiende un modelo de desarrollo cultural sustentado en la colaboración entre el Estado, los artistas y el sector privado.

“Siempre he tenido la visión de que esto debiera funcionar de manera tripartita: el Estado, los creadores y los privados”, sostuvo. Una reflexión que igualmente surge al calor de experiencias recientes. Como parte de su proyecto de trayectoria, la compañía realizó un seminario gratuito de creación coreográfica que despertó un interés inesperado entre jóvenes artistas. “Había cupo para 12 personas y se presentaron 40. Todos con proyectos propios”, relató . “Fue como volver a los años 2000”.

Para Mellado, ese entusiasmo demuestra que existe una comunidad creativa activa que requiere apoyo y espacios para desarrollarse. “Yo creo que al arte no se le puede pedir que subsista por sí mismo“, afirmó. “Nosotros nos mantenemos porque tenemos una sala y porque nadie vive exclusivamente del arte. Todos vivimos también de la educación o de otras actividades”.

Por lo mismo, insiste en que el fortalecimiento del sector cultural debe entenderse como una tarea compartida. “Por eso vuelvo a la idea de una relación entre lo privado, los artistas y el Estado. Debiera ser una buena tríada”, expresó la coreógrafa.

El ciclo “Sujetos en escena” se presentará en la Sala B1 de GAM entre el 12 y el 21 de junio. “Pequeño Hombrecito” tendrá funciones los días 12 y 19 de junio a las 19:00 horas, mientras que el programa doble junto a “Cuerpos Febriles” podrá verse los días 13, 14, 20 y 21 de junio a las 18:00 horas.

El proyecto forma parte de una revisión de la trayectoria artística de Mellado que busca poner en diálogo obras históricas con las inquietudes del presente, un ejercicio que, según la propia creadora, termina revelando tanto los cambios como las persistencias de una sociedad que aún sigue discutiendo muchas de las mismas preguntas.

Remontaje de "Cuerpos febriles", de la coreógrafa Paulina Mellado.
Remontaje de “Cuerpos febriles”, de la coreógrafa Paulina Mellado. Foto: UCHILE.




Presione Escape para Salir o haga clic en la X