En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la economista y exvicepresidenta del Banco Central, Stephany Griffith-Jones se refirió a la acusación constitucional presentada en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, por supuestas inconsistencias en el último Informe de Finanzas Públicas de la administración anterior.
Griffith-Jones es parte de un grupo transversal de 52 economistas que, a través de una carta, cuestionaron el libelo y entregaron su respaldo al exsecretario de Estado. “La carta en sí es muy clara, porque realmente estamos hablando de discusiones de proyecciones, que es lo que yo entiendo. Las proyecciones tienen supuestos y los supuestos no están fijados en la roca. La realidad económica va cambiando, además hay distintas metodologías”, planteó en primera instancia la economista.
Destacó también que el exministro Grau se mostró dispuesto a discutir las discrepancias con el actual Gobierno en una mesa técnica, esto previo a que se presentara la acusación. “Pero esto no tiene nada de inconstitucional. Por eso yo creo que muchos economistas, incluso que no apoyaban al gobierno anterior, han defendido que es inapropiado tener una acusación constitucional en este caso”, enfatizó.
En cuanto al impacto de la acusación en la política fiscal del país, Griffith-Jones respondió que “es más bien dañino”. Aseguró que, ante situaciones como esta, lo ideal es acudir a organismos técnicos internacionales, tal como hizo el ministro Marcel al pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional para mejorar la metodología. O impulsar un diálogo interno mediante mesas técnicas con consultas transversales, algo que ya se ha hecho en varias ocasiones. Puso como ejemplo la Comisión Marfan, cuyos datos el actual gobierno utiliza en sus proyecciones.
“Esto no se debería politizar. Al tratar de politizarlo con una acusación constitucional no solo se afecta a la persona injustamente, también se afecta un poco la fuerza de la institucionalidad del país. Hay que trabajar en forma conjunta para solucionar estos problemas que son del país”, señaló.
En ese sentido, destacó que el foco de las distintas autoridades debería estar puesto en “los problemas económicos del país”. Planteó que la economía está decreciendo, que la inflación está alta y hay factores internacionales a los que poner atención.
“Frente a estas cosas hay que abordar los temas a nivel de país, y en forma consensual, en lo posible, a pesar de las diferencias políticas. Entonces yo creo que no corresponden este tipo de acusaciones, ni ahora ni en el futuro, por estos temas técnicos”, dijo.

Megarreforma
En cuanto a las advertencias presentadas por el Consejo Fiscal Autónomo respecto a la megarreforma del Gobierno y cómo esto conversa con el aumento de la deuda pública, Griffith-Jones aseguró que “el nivel de deuda que tiene Chile en este momento es mucho mejor que el promedio de los países latinoamericanos, que el promedio de los países emergentes”.
“La situación no es crítica, pero sí es preocupante que la deuda sea creciente”, aclaró. En esa línea, sostuvo que: “Claramente es malo que este proyecto de megarreforma, con un gobierno que dice que quiere mejorar la situación fiscal, podría significativamente aumentar la deuda externa como porcentaje del PIB, llegando según algunas estimaciones hasta un poco más del 49%”.
“Entonces no es deseable que se traspase ese límite prudente que fijó el gobierno anterior, que es el de 45%, y sobre todo que no se traspase por mucho. Sería importante, como señala muy bien el Consejo Fiscal Autónomo, que se adopte una política más prudente y que se ejerza de una manera en que los ingresos permanentes sean equivalentes a los gastos permanentes. Es como una regla básica de una política fiscal prudente”, indicó la economista.

En línea con lo anterior, planteó que “las medidas que se están contemplando en esta megarreforma para reducir los impuestos, muchas de ellas no tienen impacto positivo en el crecimiento e incluso, si lo tienen, es incierto en el mediano o largo plazo. Y los costos que tienen sí son caros y el país los estaría empezando a pagar ya”.
“Creo que no es un buen momento, tanto por la economía nacional como por lo que está ocurriendo a nivel internacional, para hacer estos cortes de impuestos y si es que se hacen, como señala bien el Consejo Fiscal Autónomo, como señala el Fondo Monetario y muchos de los economistas chilenos, deberían ser compensados”, aseveró.
Griffith-Jones agregó que “la reducción del impuesto de primera categoría a las empresas, que también lo había planteado el gobierno anterior, si es que se hace debe ser compensado con aumentos de otros impuestos”.






