Fue motivo de quejas en las redes sociales todo el fin de semana. Previo al debut de Brasil ante Marruecos en la Copa Mundial de la FIFA 2026, un periodista español preguntó en inglés a Vinícius Jr., en cumplimiento de las reglas del organismo rector del fútbol, que solo permite tres idiomas en las conferencias: los de las selecciones que disputarán el partido y el inglés. La estrella brasileña lo interrumpió y le pidió que continuara en español, pero el oficial de la FIFA explicó que no era permitido por razones logísticas.
“Nosotros no tenemos español en interpretación remota. Pregunta en inglés o en las lenguas que usamos hoy”, zanjó.
Contrariado, el delantero del Real Madrid se puso los auriculares para escuchar la traducción.
Una fuente cercana a la organización dijo el domingo a la AFP que los traductores disponibles en las ruedas de prensa son solicitados directamente por cada selección según sus intereses, pero precisó que a partir de ahora se integraría el español en las traducciones. La noticia fue confirmada por los periódicos españoles El País y Marca.
Mientras tanto, la página web de la FIFA ya había habilitado la opción de traducción simultánea en español. En México, el país con más hispanohablantes del mundo, la lengua es una cuestión de identidad respecto a su vecino del norte.
Si bien la mayor parte de los partidos del torneo se disputan en Estados Unidos y otros pocos en Canadá, los aztecas reciben 13 partidos del Mundial en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
“Aquí se habla español”
El caso de Vinícius Jr. no fue aislado. Una situación similar ocurrió con Achraf Hakimi, nacido en la capital de España, quien sonrió cuando un periodista mexicano fue interrumpido al formular su pregunta.
“Ok, ok, le entiendo…”, dijo Hakimi en un intento de permitir que el comunicador no fuera detenido. Al final, la pregunta se hizo en español y la respuesta fue entregada en inglés.
En un tercer episodio, el neerlandés Frenkie de Jong fue protagonista en la previa del duelo ante Japón.
“No me importa”, dijo el centrocampista del FC Barcelona al escuchar el idioma de Cervantes, aunque finalmente el diálogo también se desarrolló en inglés.
En las redes sociales, las críticas no tardaron en multiplicarse. “Sesgo cultural a los periodistas y jugadores que saben español”, escribió un usuario en X.
“Estamos en México, somos anfitriones y aquí se habla español”, publicó otro.





