La firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz comenzó a generar reacciones en los mercados internacionales. El entendimiento contempla la normalización gradual del tránsito marítimo en una de las principales rutas energéticas del mundo, el levantamiento progresivo de sanciones contra Teherán y un plazo de 60 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo.
El anuncio fue recibido con optimismo por los mercados, que reaccionaron con alzas bursátiles y una baja en el precio internacional del petróleo. Sin embargo, especialistas consultados por Radio y Diario Universidad de Chile coinciden en que el impacto del acuerdo dependerá de su cumplimiento efectivo y de la evolución de las tensiones en Medio Oriente.
Para el economista y académico de Unegocios de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, el efecto ya comenzó a sentirse en la economía global. “Es una muy buena noticia. Ya con el anuncio a inicio de la semana del acuerdo los mercados se estabilizaron y el precio del barril de petróleo bajó sustancialmente en torno a los 82 dólares del barril”, puntualizó.

El académico sostuvo que la reducción del precio del crudo podría tener efectos concretos en Chile durante las próximas semanas: “Ya estamos viendo a partir de hoy el efecto de 100 pesos promedio de rebaja en los combustibles”.
Barberis agregó que los efectos no se limitan al mercado energético. “No es solo el precio de los combustibles la buena noticia. También impacta el resto de la cadena de abastecimiento porque los cargos de distribución, el transporte de carga terrestre, las máquinas que usan diésel, gas o petróleo o bencina, los hornos, la importación y el flete marítimo, todo se ve impactado positivamente”, detalló.
Una mirada más cauta planteó el académico del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Cristián Garay, quien cuestionó los alcances políticos del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán.“Los arreglos que hoy día se han conocido refrendan la idea de que los Estados Unidos no consiguió los objetivos políticos y estratégicos más importantes”, aseguró.

A juicio del analista internacional, el acuerdo deja abiertos elementos que podrían volver a tensionar la situación regional. “Se establece, me parece a mí, un antecedente muy cuestionable respecto de las atribuciones supuestas de Irán sobre una vía de libre navegación”, señaló.
Aunque reconoció efectos inmediatos sobre los mercados, puso en duda la profundidad de sus consecuencias económicas. “El acuerdo ciertamente ahora es uno que impulsará la subida de las bolsas, que va a generar un cierto bienestar y que va a reducir la presión del petróleo. Si esto será muy significativo o no, yo lo dudo. Creo que va a tener un impacto mediano”, sostuvo.
La exsubsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza, llamó a observar con cautela los alcances del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán. Para Sanhueza, el escenario todavía está marcado por un alto grado de incertidumbre y resulta prematuro dar por superadas las tensiones que afectaron al mercado energético durante las últimas semanas.
“De alguna manera, en términos del impacto que ya tenían los precios del petróleo y otros productos que son muy relevantes para la economía, por ejemplo los fertilizantes, es parecido a lo que pasó el 2022 con la guerra en Ucrania”, señaló.

La economista sostuvo que el petróleo y otros insumos estratégicos se han transformado en un elemento central de las disputas geopolíticas actuales, lo que ha repercutido en las expectativas económicas y comerciales a nivel internacional. En esa línea, recordó que el actual escenario de incertidumbre no comenzó con la crisis en Medio Oriente.
“Todas las tensiones que produjeron esta incertidumbre económica partieron con el anuncio de Donald Trump del año pasado con sus aranceles recíprocos. Ahí se produjo un shock muy grande en la economía”, afirmó.
Sanhueza explicó que este tipo de escenarios repercute directamente en la actividad económica global, ya que muchas decisiones de inversión quedan suspendidas mientras persiste la incertidumbre sobre la evolución de los conflictos internacionales y el comportamiento de los mercados.
La exsubsecretaria añadió que el impacto también alcanza a los precios internacionales y a las decisiones de política económica de distintos países, especialmente cuando aumentan los costos de productos estratégicos como la energía. Por lo mismo, advirtió, al estar “viviendo un momento de alta tensión geopolítica, esto ha producido muchísima incertidumbre”.
Cabe señalar que, tras la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el estrecho de Ormuz reabrirá oficialmente el próximo viernes 19 de junio.






