Esta semana el Gobierno, a través de su subsecretario del Interior, Máximo Pavez, anunció que se encuentra revisando la totalidad de las pensiones de gracia concedidas a víctimas del estallido social. Lo anterior, es visto con preocupación por la diputada del Frente Amplio (FA), Lorena Fries, quien aseguró, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, que el revocar pensiones sería una “mala señal”.
El debate sobre las pensiones de gracia se reabrió con el caso de Benjamín Huerta Escobar: un joven acusado de vender fentanilo que recibió un disparo de Carabineros en octubre de 2019.
A partir de aquello, los diputados de la UDI, Jorge Alessandri y Constanza Hube presentaron un proyecto de resolución en la que pidieron al Presidente revocar la pensión a personas con antecedentes penales anteriores, simultáneos o posteriores.
En diálogo con nuestro medio, la diputada Fries señaló que el quitar pensiones sería “un retroceso”, más allá de que no le “gusta la situación del joven que está vinculado con la distribución de fentanilo, pero eso es independiente de que fue víctima de violación a sus derechos”.

La ex directora del INDH recordó que las pensiones de gracia tienen su origen en las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el Gobierno de Sebastián Piñera e inicialmente, comenzaron a ser otorgadas por ese mismo presidente.
“Sin embargo, lo que debiera haber pasado en esa época es que se hubiera creado una comisión de verdad. ¿Y por qué? Porque en Chile la única forma de acreditar que se produjeron violaciones a derechos humanos y realizar, por lo tanto, el reconocimiento de las víctimas, es a través de las comisiones de verdad. De hecho, hemos tenido varias en Chile relacionadas con la dictadura y tenemos una ahora relacionada con lo que pasó durante décadas con los niños y niñas del Sename”, ejemplificó.
“Como eso no se hizo, el camino que encontró el Presidente Piñera fue a través de las pensiones de gracia, que no es el instrumento idóneo para eso, porque las pensiones de gracia son de gracia. Es decir, por algún tipo de relevancia del personaje, de necesidad, por otras consideraciones que muchas veces son humanitarias”, explicó.
Fries afirmó que se está dando una confusión, porque en el caso de las víctimas del estallido no corresponde un beneficio social revocable como una pensión de gracia, sino el derecho a la reparación.
Más allá de aquello, indicó que el revocar pensiones estaría enviando la señal de que “para ser una víctima de violación a los derechos humanos uno tiene que haber sido una especie de ciudadano modelo”, cuando realmente eso “no tiene nada que ver”.
“Yo veo negativamente que vayamos retrocediendo en algo que está mal hecho, pero que de todas maneras es un germen de derecho a la reparación”, sostuvo la también la ex subsecretaria de Derechos Humanos.

Reescribir la historia
La diputada Lorena Fries insistió en que respecto a las víctimas del estallido está pendiente una ley de reparación y una comisión de verdad, “porque todos los problemas que hemos tenido tienen que ver con que no hubo un cuerpo especializado encargado de determinar quiénes eran víctimas y quiénes no”.
Consultada sobre los motivos por los que no se ha realizado una comisión de verdad, Fries apuntó a que “cambió el clima social” y a que “hoy día, prácticamente, no se habla de estallido social, sino que de estallido delincuencial, se dice que solo hubo violencia y se trata de reescribir una historia que, por lo demás, consta en siete informes nacionales e internacionales”.
La parlamentaria del Frente Amplio observó que no solo hay una deuda pendiente con las víctimas directas de violencia estatal, “sino que también con asumir que la mayoría de este país estuvo en las calles, pero pareciera que hoy día lo único que se toma en cuenta es que en esos contextos hubo violencia”.
En esa misma línea, Fries acusó que los diputados UDI que solicitaron revocar las pensiones de gracia buscan “dejar ese evento que fue el estallido social como un episodio violento del cual no hay nada que rescatar, cuando la verdad es que todavía hay mucho que aprender de ese proceso, como que cuando se cometen violaciones a los derechos humanos, lo que tiene que haber es verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”.



