"Llegamos tarde": Presidenta de la Sociedad de Medicina Reproductiva advierte que recuperar la natalidad tomará décadas

La doctora Abril Salinas analizó la alarmante tasa de fecundidad de 0,98 en el país. Cuestionó que el Ejecutivo no convocara a las sociedades científicas de la salud reproductiva a la mesa asesora.

La doctora Abril Salinas analizó la alarmante tasa de fecundidad de 0,98 en el país. Cuestionó que el Ejecutivo no convocara a las sociedades científicas de la salud reproductiva a la mesa asesora.

Chile arrastra una crisis de natalidad desde hace décadas, pero este año el indicador cruzó un umbral alarmante. La última tasa de fecundidad publicada en el país se desplomó a un 0,98, situándose de forma dramática por debajo del 2.1 de hijos por mujer que un Estado requiere para renovar su población. El escenario demográfico es tan acuciante que las proyecciones advierten que en el año 2028 las muertes superarán a los nacimientos en el territorio nacional.

Frente a este punto de inflexión, el Gobierno anunció la creación de una comisión asesora presidencial para el llamado Plan Chile Renace. Sin embargo, para la doctora Abril Salinas, ginecóloga especialista en medicina reproductiva, profesora asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, la reacción estatal adolece de un pecado de origen: la exclusión de los propios especialistas en la materia.

En entrevista con el programa Semáforo de Radio Universidad de Chile, la académica valoró que se atienda una problemática sobre la cual vienen alertando hace años, aunque sinceró el diagnóstico: “Llegamos tarde. Claramente estamos llegando tarde, pero mejor tarde que nunca”.

Salinas enfatizó que, si bien la caída demográfica obedece a un fenómeno multifactorial que entrelaza transformaciones sociales y económicas, resulta inexplicable la conformación de la instancia gubernamental.

“Uno espera que en una mesa de expertos (…) no se convocó a ninguna de las sociedades científicas que maneja la salud reproductiva y sexual en Chile: ni a la Sociedad Chilena de Ginecología y Obstetricia (SOCHOG), ni a SOSTOC, ni al Colegio de Matronas, ni a la Sociedad de Medicina Reproductiva. Por lo tanto, a lo mejor los que manejamos mejor el porqué o el cómo podemos ayudar, no fuimos convocados, cuestionó la doctora Salinas, manifestando su esperanza de que el Ejecutivo revierta esta marginación.

La doctora Abril Salinas, profesora asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva.
La doctora Abril Salinas, profesora asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva.

Respecto a los plazos para revertir el invierno demográfico, la especialista llamó a ajustar las expectativas. Explicó que volver al anhelado índice de 2.1 tomará décadas, por lo que el objetivo inmediato de la política pública debe ser “estancar esta caída de la tasa de fecundidad y lograr ir subiendo de a poco a llegar nuevamente a una cifra, ojalá, de 1.0”. Advirtió que recuperar la natalidad será un proceso muchísimo más lento que la velocidad con la que cayó.

Los tres pilares: De la educación a la vitrificación sin cobertura

Para la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, frenar este declive requiere sostener el trabajo sobre tres pilares fundamentales:

  • Educación reproductiva: La académica criticó que el sistema escolar se enfoque de forma exclusiva en prevenir el embarazo adolescente —un logro sanitario que nadie desea retroceder—, pero omita enseñar cómo planificar la fertilidad. “Se enseña muy poco en cómo afecta el paso del tiempo nuestra reserva ovárica (…) falta educación para no proyectarnos o pensar de que voy a ser fértil eternamente”, apuntó.

  • Prevención y diagnóstico temprano: Salinas recalcó la urgencia de controlar factores de infertilidad que son totalmente prevenibles, como las infecciones por clamidia u otras enfermedades de transmisión sexual. Asimismo, instó a que las parejas consulten de forma temprana, evitando que pasen tres o cuatro años rebotando entre médicos sin un diagnóstico claro.

  • Acceso y cobertura a tratamientos: Salinas denunció que técnicas de preservación como la congelación de óvulos (vitrificación) tienen cero cobertura en el sistema de salud. “Ni Fonasa ni las Isapres tienen cobertura para estas técnicas, incluso para grupos que sabemos que son de riesgo (…) como mujeres con cáncer de mama en etapa reproductiva o niñas con cáncer hematológico que sabemos que la quimioterapia afectará su fertilidad”, fustigó.

  • Un hombre con polerón rojo sonríe mientras sostiene en brazos a un bebé con chaqueta rosada.
    Natalidad. Imagen referencial. Foto: Aton.

El reloj biológico frente a la postergación social

Al desmitificar los tiempos de la concepción humana, la profesora de la Universidad de Chile recordó que las mujeres nacen con un número finito de ovocitos y que la especie humana tiene una eficacia reproductiva naturalmente baja: la posibilidad de embarazo por cada ciclo fértil es de apenas un 25%.

La doctora Salinas detalló que la fertilidad femenina experimenta su primera gran caída a los 35 años, sufriendo un segundo desplome severo a partir de los 40 años. Esto entra en directa colisión con la realidad del mercado laboral y los proyectos de vida actuales, donde el anhelo de formar familia se ha postergado hacia la barrera de los 35 años.

“Nuestro mejor periodo es más o menos entre los 25 y los 32 años (…) Si el interés es formar familia, pero no tan inmediato, la primera conciencia que tenemos que tener es que no vamos a permanecer fértiles”, remarcó Salinas. Añadió que si una pareja desea tener más de un hijo, la planificación biológica obliga a buscar el primero antes de los 30 años.

Pese a las deficiencias, la presidenta del gremio reconoció ciertos avances de administraciones anteriores, como la reciente codificación de la hormona antimülleriana —examen clave para medir la reserva ovárica—, la mantención de los 500 cupos anuales de Fertilización in Vitro (FIV) gratuitos en Fonasa y la creación del Bono PAD para la FIV, el cual cubre hasta dos ciclos y obliga a las Isapres a otorgar una subvención, aunque el copago de los pacientes sigue siendo de un alto costo.

Finalmente, Salinas abordó el auge de la llamada “madre singular”, mujeres que deciden emprender la maternidad sin pareja. Para estos casos, la especialista explicó que si la decisión ya está tomada, pueden acceder directamente a una inseminación o FIV con donante de semen sin necesidad de congelar óvulos previamente. No obstante, reiteró su consejo de oro para toda la población femenina: “Si tienes la decisión de postergar tu maternidad, consulta por la posibilidad de vitrificar óvulos con antelación”.

Entrevista completa:





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