La victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial colombiana abrió nuevas interrogantes sobre el escenario político regional. Para el doctor en Estudios Americanos y académico de la Universidad de Santiago, Fernando Estenssoro, el resultado no puede leerse únicamente como un triunfo de la derecha, sino también como la consolidación de un bloque de izquierda que, por primera vez, disputa en igualdad de condiciones el poder en Colombia.
La estrecha diferencia entre Abelardo de la Espriella y el candidato oficialista Sebastián Cepeda fue uno de los primeros elementos que destacó Fernando Estenssoro al analizar el resultado electoral colombiano. En conversación con la última edición de Política en Vivo, el académico afirmó que el escenario refleja una transformación política más profunda que trasciende la victoria del candidato respaldado por los sectores conservadores.
“Nunca había ganado en la Colombia moderna un presidente de izquierda. Petro fue un caso excepcional. Si tú ves los últimos siete presidentes, son todos de derecha, más de derecha, menos de derecha, centro derecha, pero todos de la mitad hacia la derecha”, planteó. En esa línea, sostuvo que el dato central no es únicamente el triunfo de De la Espriella, sino el nivel de apoyo alcanzado por el sector que representa la continuidad del proyecto impulsado por Gustavo Petro.
“Es cierto que ganó De la Espriella, pero ganó por un margen mínimo. Están prácticamente empatados. Colombia está polarizada porque por primera vez surgió una alternativa de izquierda que disputa el poder a una derecha histórica”, afirmó.
El académico también destacó el aumento de la participación electoral durante la segunda vuelta, fenómeno que interpretó como una señal de la intensidad del momento político que vive el país. “Aumentó enormemente la votación. De la primera vuelta a la segunda participaron cerca de tres millones de personas más. Eso significa que Colombia efectivamente está polarizada, pero porque apareció una alternativa política que antes no existía con esta fuerza”, señaló.
Según Estenssoro, el avance de ese sector político debe observarse en perspectiva histórica. “Estamos hablando de una izquierda que obtiene prácticamente el 50% de los votos. Ni siquiera en Chile ocurrió eso con Salvador Allende. Aquí estamos hablando de un sector político que está disputando el poder en igualdad de condiciones”, sostuvo.
Además, el académico vinculó el resultado colombiano con otros procesos recientes en América Latina y cuestionó las interpretaciones que presentan una expansión homogénea de gobiernos alineados con Washington.

“Hoy aparecen mapas donde pareciera que los presidentes afines a Donald Trump están arrasando en América Latina, pero cuando uno observa los resultados electorales encuentra sociedades profundamente divididas y proyectos políticos disputando voto a voto”, indicó.
Respecto de la figura de Abelardo de la Espriella, Estenssoro advirtió que su triunfo se produjo en un contexto de amplio respaldo de los sectores tradicionales de la derecha colombiana. “De la Espriella unió a toda la derecha. A la derecha liberal, a la derecha de centro, a la derecha neoliberal. Se produjo una convergencia muy amplia para enfrentar a una candidatura que representaba la continuidad del proyecto de Petro”, aseveró.
Otro de los aspectos abordados por el académico fue la influencia de Estados Unidos en el escenario regional. “Antes de que ganara, De la Espriella estaba siendo saludado por Donald Trump. Colombia decidió hace décadas transformarse en el principal aliado de Estados Unidos en la región y eso sigue teniendo consecuencias políticas muy importantes”, señaló.
El académico fue especialmente crítico respecto de la relación que, a su juicio, Washington mantiene con varios gobiernos latinoamericanos. “Trump no tiene aliados. Lo que tiene son empleados. Les dicta las instrucciones y las tienen que acatar”, enfatizó.

Según Estenssoro, ese fenómeno no se limita a Colombia y forma parte de una estrategia más amplia de influencia estadounidense en América Latina. “La presión de Estados Unidos hacia estos gobiernos es enorme. Lo que estamos viendo responde a una disputa geopolítica mucho más grande vinculada al conflicto entre Estados Unidos y China y al rol que América Latina ocupa en esa disputa”, sostuvo.
El especialista también planteó que los resultados electorales recientes en países como Colombia y Perú muestran una tendencia que continúa desarrollándose.
“Lo que uno observa es que sectores sociales históricamente excluidos están encontrando formas de representación política. Eso está ocurriendo en distintos países y seguirá expresándose en elecciones locales, parlamentarias y presidenciales”, cerró.






