La Comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados inició la tramitación del proyecto de ley que busca modificar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa del Gobierno que busca introducir nuevamente la selección al mecanismo.
En la sesión, la ministra de Educación, María Paz Arzola, explicó la propuesta y el contexto en el cual se presenta. La secretaria de Estado aseguró que en el “sistema escolar existe un problema de admisión”.
“Hoy día tenemos una alta concentración de postulaciones en no muchos establecimientos, lo que implica que hay establecimientos en los cuales hay muchos postulantes disputándose cupos muy demandados (…) Encontramos que en total hay un 16% de niveles de colegios que obtienen una sobredemanda. Así como también hay un 30% de establecimientos que tienen sobredemanda en al menos uno de sus cursos”, expuso la secretaria de Estado.

En esa línea, planteó cuatro debilidades de este mecanismo: la relevancia que está teniendo el azar en la asignación de las vacantes altamente valoradas y demandadas. Luego la falta de consideración del mérito académico. Seguido por la imposibilidad de favorecer la conformación de comunidades comprometidas y afines al proyecto educativo. Y, como cuarto y último punto, mencionó la rigidez del sistema.
Respecto a los objetivos del proyecto, la ministra aseguró que buscan “devolver a las familias la posibilidad de elegir un establecimiento mediante un proceso de admisión que reconozca sus circunstancias particulares, sus méritos, sus necesidades y sus requerimientos”. “Algo que hoy día el sistema por su rigidez y por su grado centralismo no ofrece”, argumentó.
“En segundo lugar, buscamos con este proyecto poder restituir con decisión el reconocimiento del mérito como un eje central del proceso de admisión, disminuyendo en paralelo el peso que hoy día está teniendo la asignación por azar. Queremos más mérito y menos azar”, agregó.

Como tercer punto, agregó: “Este proyecto busca entregar autonomía y flexibilidad al sistema, fortaleciendo y permitiendo la existencia de proyectos educativos diversos que puedan convocar a comunidades afines y dispuestas a comprometerse con lo que este ofrece para alcanzar los objetivos de aprendizaje”.
Asimismo, la ministra explicó la propuesta que, en concreto, tiene como objetivo reemplazar el modelo exclusivamente aleatorio por un sistema mixto y crear dos mecanismos complementarios de admisión: la Elección Mutua y la Asignación Aleatoria.
El mecanismo de Elección Mutua está pensado para “establecimientos con sobredemanda”. Permite considerar criterios de selección y se sugiere, por ejemplo, el rendimiento académico desde 7° básico, la asistencia previa al establecimiento, entrevistas, entre otros.

Y, por otro lado, el mecanismo de Asignación Aleatoria, mantiene el actual sistema de asignación centralizada y se aplicaría a establecimientos que no opten por la Elección Mutua, además de las vacantes que queden disponibles tras el proceso de Elección Mutua.
La diputada del Frente Amplio, Emilia Schneider, cuestionó la propuesta del Ejecutivo, planteó que es contraria a lo planteado por la mesa técnica del SAE que funcionó durante la administración anterior y emplazó a la ministra Arzola.
“Lleva la firma de la ministra Arzola (el documento final de la mesa técnica) y contradice muchas cosas de las que se señalan en esta presentación (…). Según este mismo informe, alrededor de un 70% de los postulantes son asignados a una de sus tres primeras preferencias, alrededor de un 80% en su primera preferencia en pre-kínder y, además, tenemos como dato que la proporción de estudiantes sin asignación disminuyó en 1.7% el periodo pasado”, planteó la parlamentaria.

En ese sentido, Schneider sostuvo que dichos datos “contrastan la crisis que nos quiere pintar el Ministerio de Educación” y emplazó directamente a la ministra: “Si está de acuerdo consigo misma de hace algunos meses atrás, si firmó este documento estando de acuerdo con esos datos y con esas posiciones, ¿por qué hoy desechar esos acuerdos?, ¿desechar esas conversaciones y llevar esto al extremismo ideológico al que nos quiere llevar?”.
Tres semanas de tramitación
El presidente de la Comisión de Educación, el diputado Sergio Bobadilla (UDI), determinó que el proyecto se tramite en tres semanas y 10 sesiones en la comisión. Antes de definir aquello, el parlamentario expuso que inicialmente había determinado despachar en dos semanas este proyecto, pero “a lo mejor van a ser tres” para dar “espacio suficiente para que vengan a exponer todos quienes quieran hacerlo”.
“Esto es acogiendo la sugerencia que ha hecho la oposición de izquierda de que haya más tiempo para la discusión. Y en esa perspectiva yo los voy a invitar, señoras y señores diputados, a que nos programemos (…) Así que no se diga de que no va a haber tiempo para discutir este importante proyecto que es largamente esperado por la inmensa mayoría de los chilenos, como es decir chao a la maldita tómbola”, aseguró.

La decisión del diputado Bobadilla fue cuestionada por la oposición. El diputado Juan Santana (PS) sostuvo que: “Estamos hablando de un tema que yo, al igual que lo han dicho parlamentarios del oficialismo, considero bien importante. El SAE es parte de lo que se estableció como la ley de inclusión, donde habían normas relacionadas con el fin al lucro, con el fin al copago y con el fin a la selección estudiantil”.
“Alguien señalaba acá respecto a los plazos. Entiendo que la postulación al SAE es ahora pronto. Es decir, generar una expectativa a la población de que este proyecto va a ser tramitado y promulgado durante este año para que empiece a regir el próximo, es sencillamente algo falso, eso no va a ocurrir, porque las postulaciones están encima este año para el próximo”, cuestionó Santana.
En esa línea, pidió al presidente de la Comisión “seriedad de acuerdo a eso y que más que una medida con un alto impacto comunicacional, breguemos para que exista un sistema acorde a los tiempos”.
“La ministra participó de una instancia técnica que convocó el gobierno anterior. Por lo tanto, yo le pediría a usted presidente, con todo respeto, prudencia respecto a los plazos. Tres semanas es muy poco para una reforma de esta magnitud”, enfatizó.






