Christian Paredes (Observatorio Ciudadano) derriba mito sobre la Ley Lafkenche: "No es un obstáculo al desarrollo"

El abogado recalcó que los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios no paralizan la industria —como han planteado voces políticas, incluso el Presidente Kast—, sino que permiten "una relación de interacción territorial o coexistencia".

El abogado recalcó que los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios no paralizan la industria —como han planteado voces políticas, incluso el Presidente Kast—, sino que permiten "una relación de interacción territorial o coexistencia".

A propósito del debate sobre la Ley Lafkenche, el Observatorio Ciudadano desarrolló un estudio que pondría en jaque el principal argumento de quienes buscan modificarla. Desde la organización, recalcan que los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO) no afectarían el desarrollo de la industria salmonera.

Los ECMPO son zonas del borde costero que, a partir de la promulgación de la Ley Lafkenche en el 2008 y con la idea de proteger prácticas de pesca artesanal, comenzaron a ser administradas por comunidades de pueblos originarios. Esta medida, sin embargo, ha sido criticado por la industria y varias voces del mundo político —entre ellas la del Presidente José Antonio Kast—, desde donde se acusa que la Ley Lafkenche estaría perjudicando la inversión.

En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el abogado integrante del equipo jurídico del Observatorio Ciudadano, Christian Paredes, afirmó que la principal motivación para hacer el estudio fue que el debate en torno a la Ley Lafkenche “se ha sustentado en un diagnóstico que nos parece que es a lo menos sesgado o parcial”.

“Ese diagnóstico se basa en la idea —errónea, a su juicio— de que los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios estarían obstaculizando las expectativas o las proyecciones de crecimiento que tiene la industria salmonera nacional, particularmente en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. Sobre la base de esa apreciación, se nos ocurrió poder contrastar con datos”, explicó.

Paredes aseguró que no existe “una relación de paralización de la industria, sino que por el contrario, una relación de interacción territorial o coexistencia”.

Mujer en el borde costero.
Imagen del documental “Lafken, la historia de su ley”.

El abogado detalló que actualmente existen mil 323 concesiones salmoneras entre Los Lagos y Magallanes que, precisamente, por estar asignadas a la industria, no pueden ser entregadas a las comunidades indígenas bajo la figura del ECMPO.

De esas mil 323, 760 tienen algún grado de interacción territorial de ECMPO. “Y con eso, nos referimos a concesiones que, por ejemplo, quedaron o coinciden territorialmente con ECMPO o que quedaron rodeadas, pero dentro de las cuales no existe, al menos en términos jurídicos, una sobreposición. Existe una coincidencia territorial. Sin embargo, no existe una afectación del ECMPO a las concesiones”, recalcó Paredes.

Además, el representante del Observatorio Ciudadano se refirió al caso de las concesiones en trámite, que se verían afectadas por un “efecto suspensivo”. “Eso quiere decir que en tanto se tramita una solicitud de concesión, como por ejemplo, concesiones marítimas, acuícolas, entre otras, estas quedan transitoriamente suspendidas hasta que la CONADI no acredite los usos consuetudinarios indígenas que se están invocando. Esta es una de las normas por las cuales la Ley Lafkenche ha sido mayormente criticada por gremios industriales, pero especialmente por la industria salmonera”, indicó Paredes.

El estudio del Observatorio Ciudadano identificó un total de 157 concesiones en trámite, pero de ellas, solo 55 estarían bajo el efecto suspensivo de los ECMPO. “Básicamente es el 35% de ellas, pero solo el 4,1% del universo total de  concesiones ya existentes en la zona. Es decir, la afectación por efecto suspensivo es muchísimo menor a lo que el debate público está planteando y está queriendo hacer ver”, planteó.

La estigmatización de las comunidades

A inicios del mes de mayo, durante su participación en el Salmón Summit —instancia que reúne a los principales exponentes de la industria salmonera en Chile— el Presidente José Antonio Kast tuvo duras críticas para la Ley Lafkenche y adelantó, sin dar plazos exactos, que el Gobierno propondrá modificaciones.

Sobre la legislación, manifestó que votó a favor de ella cuando era parlamentario, “pero se prestó para abusos inimaginables, donde hay personas que piden unas concesiones marítimas de 50 mil hectáreas”. “Esas personas que piden más de 50 mil hectáreas, ¿tendrán dos, tres botes si quiera? Hay algunos que no tienen ninguno, pero tienen un buen abogado que descubrió que el dicho se hace realidad: hecha la ley, hecha la trampa”, dijo Kast.

José Antonio Kast en un podio.
El Presidente José Antonio Kast en el Salmon Summit. Foto: Aton.

Requerido sobre los pronunciamientos del Mandatario, Christian Paredes sostuvo que el Presidente, “incluso cuando era candidato perfiló la Ley Lafkenche como una ley abusiva y ha calificado a las comunidades indígenas que la sostienen y defienden como comunidades abusivas”.

“Justamente, lo que tratamos de hacer con este estudio es tratar de derribar ese mito, ese encuadre absolutamente discriminatorio de que los ECMPO son un obstáculo al desarrollo. No solamente porque en sí mismos presentan alternativas locales de desarrollo y de alimentación también, sino porque no se condicen con las cifras reales”, observó.

El abogado remarcó que los ECMPO “no son el principal factor que está paralizando o que está limitando las expectativas de crecimiento de la industria. También existen otros factores que no están en el debate público y que deberían ser mirados”.

Paredes mencionó que la Subsecretaría de Pesca ya no está recibiendo solicitudes para constituir nuevas Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA), además de que en la zona existen restricciones importantes derivadas de la ley que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).

A su juicio, se critica en específico a la Ley Lafkenche y a los ECMPO porque empoderaron a nuevos actores. “La Ley Lafkenche es una ley que se construye desde un diálogo intercultural entre las comunidades y el Estado, y lo que viene a hacer es alterar, si se puede decir de alguna manera, las dinámicas de poder en el mar”, expresó.

Para el abogado, se produjo la irrupción de un grupo de personas “que siempre estuvo, que preexistió al Estado, pero que no estaba sentado en la mesa con quienes tomaban las decisiones sobre el mar, y que empieza a tener un poder relevante en la gobernanza oceánica”. Así, Paredes advierte que el cuestionamiento a la Ley Lafkenche responde, en el fondo, a una incomodidad de ciertos sectores frente al nuevo poder de las comunidades, lo que ha derivado en “un sobredimensionamiento y una estigmatización” de los ECMPO.





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