La economía volvió a contraerse en mayo y su retroceso respondió principalmente a la fuerte baja de la actividad minera, mientras el comercio y los servicios mostraron avances que resultaron insuficientes para compensar el deterioro del sector productor de bienes.
La producción de bienes cayó 4,7% anual, arrastrada por una disminución de 11,6% en la minería debido a una menor extracción de cobre. La industria manufacturera retrocedió 1,7%, afectada por la menor elaboración de productos pesqueros, mientras el resto de los bienes no registró variación. En contraste, el comercio aumentó 0,8%, impulsado por mayores ventas en el retail, el sector automotor y el comercio electrónico. Los servicios crecieron 1,0%, con alzas en salud y educación, aunque persistieron bajas en servicios empresariales y transporte. El Imacec no minero avanzó 0,7% en doce meses, pero cayó 0,3% frente a abril en términos desestacionalizados.

El economista Patricio Rojas afirmó que “esta es una tendencia que se viene observando desde fines del año 2025” y la economía chilena a partir de fines de dicho año “presentó una desaceleración que se ha intensificado en estos últimos meses”.
El magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile sostuvo que, tras la llegada de José Antonio Kast a La Moneda, “había una expectativa bastante más optimista respecto a la evolución de la economía chilena”, especialmente en inversión y sectores como la construcción, lo que “no ha ocurrido”. En su análisis, planteó que “el efecto que ha tenido en demanda interna ha sido bien importante”, en un contexto de menor dinamismo del consumo y la inversión.
El economista indicó que “el Banco Central ajustó fuertemente las expectativas de inversión” desde rangos de 4% a 5% a niveles cercanos a 2,2%, y añadió que, en su visión, “puede ser incluso algo menor, más cerca de 1,8%”. Sobre el consumo privado, señaló que las proyecciones “han sido ajustadas a la baja” desde 2,3% o 2,4% a niveles cercanos a 1,8%. Rojas agregó que “la economía chilena en el primer semestre del año está cayendo en torno a un 0,4% a 0,5%”, lo que hace difícil sostener un crecimiento cercano al 2% anual.

Sobre el escenario futuro, afirmó que “es bastante probable que la economía crezca mucho más cerca del 1% en el año 2026”. En su diagnóstico general, sostuvo además que el Ejecutivo tuvo “una lectura un poquito más auspiciosa de lo que puede estar pasando en la economía”, lo que, a su juicio, retrasó medidas de reactivación.
Ante el Imacec de mayo, el biministro de Economía, Fomento y Turismo y de Minería, Daniel Mas Valdés, afirmó que “el mandato confirma lo que ya dijimos” y que la economía está “estancada y golpeada desde la segunda mitad del año pasado”. Además, llamó a aprobar el Plan de Reconstrucción Nacional y desarrollo económico para reactivar el crecimiento y el empleo.
Desde la oposición, la diputada Ana María Gazmuri señaló que “las promesas de crecimiento, de inversión y reactivación económica siguen sin materializarse”. Sumó que el Imacec “confirma una nueva caída de la actividad económica” y alertó de efectos en las pymes, el empleo y el costo de la vida.






