Director del CR2 advierte que la falta de lluvia no descarta un invierno extremo: "El Niño sigue presente"

Roberto Rondanelli aseguró que las condiciones oceánicas continúan fortaleciéndose y alertó que, aunque las precipitaciones han sido escasas, aún podrían registrarse episodios intensos durante julio y los próximos meses.

Roberto Rondanelli aseguró que las condiciones oceánicas continúan fortaleciéndose y alertó que, aunque las precipitaciones han sido escasas, aún podrían registrarse episodios intensos durante julio y los próximos meses.

Si bien el invierno todavía no ha estado marcado por un déficit de precipitaciones en la zona centro y centro-sur del país, las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño aún no se presentan del todo. Así lo advirtió Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), en diálogo con la primera edición de Radioanálisis.

El también profesor asociado del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile señaló que la ausencia de lluvias hasta ahora no significa que el fenómeno haya perdido intensidad.”Estamos todos un poco perplejos por la falta de lluvia“, reconoció el climatólogo.

Sin embargo, llamó a no interpretar este escenario como una señal de debilitamiento del fenómeno. “El Niño sí está presente. Las condiciones del Niño están en el Océano Pacífico y nosotros estamos ahí expectantes“, afirmó. Como ejemplo, recordó lo ocurrido durante el episodio de El Niño de 1987.

“Prácticamente no llovió demasiado durante abril, mayo y junio. Las lluvias fuertes comenzaron en julio y finalmente ese año terminó con 700 u 800 milímetros en Santiago, con muchos desastres asociados al Niño”, señaló.

A juicio del especialista, aunque el déficit acumulado de precipitaciones en la zona centro-sur será difícil de revertir durante lo que resta del año, los pronósticos meteorológicos comienzan a mostrar un cambio de tendencia. “Ya se ve en el horizonte un cierto cambio de las condiciones a partir de la próxima semana. Básicamente desde el 8 o 9 de julio es posible que comience a llover en la zona central“, sostuvo Rondanelli.

Pese a ese cambio esperado, el experto enfatizó que el mayor riesgo no es el regreso de las lluvias habituales, sino la posibilidad de enfrentar eventos de gran intensidad propios de los años de El Niño. “Estamos en estas situaciones expectantes en donde pareciera que no pasa nada, pero yo creo que tenemos que prepararnos para una situación que podría ser complicada, porque las condiciones del Niño están ahí en el océano y están presentes“, recalcó.

En esa línea, explicó que todos los modelos climáticos coinciden en que el fenómeno seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses. “Todos los modelos de pronóstico indican no solamente que el Niño va a continuar, sino que además se va a hacer más intenso todavía”, indicó.

Respecto a la evolución del fenómeno, frente a lo que se catalogó como “Niño Godzilla”, Rondanelli explicó que la intensidad se mide mediante la temperatura superficial del mar en la denominada región Niño 3.4 del océano Pacífico.

“En este momento la temperatura del mar está 1,5 grados más alta que lo que corresponde con la climatología. Sobre un grado ya uno declara que hay un Niño al menos moderado y sobre dos grados uno declara un Niño intenso“, explicó.

Añadió que las proyecciones muestran un posible fortalecimiento del fenómeno hacia fines de año. “Los modelos indican que la temperatura podría aumentar a 2 grados o incluso llegar hasta 3 grados hacia fines de año. Eso es lo que la gente le está llamando el Niño Godzilla porque es un Niño muy intenso“, señaló.





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