“El panorama es absolutamente devastador, ensordecedor“. Con esas palabras, la directora de Impacto de World Vision Venezuela, Maribel Prada, describió la situación que enfrentan las comunidades afectadas por el terremoto que golpeó al país. El balance humanitario, actualizado al 2 de julio, cifra en 2.295 las personas fallecidas, 11.267 las heridas y 157 los desaparecidos oficiales, mientras 12.841 personas permanecen sin hogar o en refugios temporales y más de 58.870 edificaciones presentan daños a nivel nacional.
En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, Prada sostuvo que, más allá de las cifras, la magnitud de la emergencia se ha visto reflejada en el impacto que ha provocado psicoemocionalmente en la población. “Lo que es evidente es que es una cantidad impresionante de personas afectadas en el estado de La Guaira particularmente”, expresó.
La vocera de World Vision explicó que la llegada de brigadistas internacionales permitió fortalecer las labores de búsqueda y rescate, mientras las organizaciones humanitarias comenzaron a concentrar sus esfuerzos en atender las necesidades más urgentes de la población. Sin embargo, insistió en que el principal desafío no consiste únicamente en distribuir ayuda material sino también en brindar “primeros auxilios psicológicos”.
“La mayor necesidad está concentrada allí por la afectación socioemocional que tienen las personas, especialmente nosotros estamos muy abocados a la atención de niñas y niños, quienes se encuentran muy afectados en medio de la turbulenta situación que experimentan las familias por haber perdido sus viviendas, sus familiares, sus enseres”, relató Prada.
Además, detectaron como necesidades humanitarias urgentes el “garantizar la alimentación clave y vital, el acceso al agua”. Prada contó que miles de personas todavía permanecen en calles, avenidas, centros deportivos y espacios abiertos porque sus casas colapsaron o quedaron inhabitables.

Aunque el Estado comenzó a habilitar refugios temporales, Prada explicó que el esfuerzo continúa concentrado en ofrecer un lugar seguro para las familias. “Toda la fuerza humana en este momento está abocada a garantizar un techo en el que la gente pueda estar ubicada mientras recibe la atención de las organizaciones humanitarias“, afirmó. A su juicio, esa reubicación constituye la principal tarea de los últimos días y representa el primer paso para iniciar cualquier proceso de recuperación.
La directora de Impacto de World Vision identificó a niños, adolescentes, mujeres jefas de hogar y adultos mayores como los grupos que enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad. “Muchas familias quedaron al cuidado de abuelos, tíos o tías tras los procesos migratorios que vivió Venezuela durante los últimos años. Son precisamente esas familias las que hoy enfrentan esta grave situación”, explicó.
A pocos días del terremoto, Prada sostiene que el impacto emocional todavía no alcanza a manifestarse en toda su dimensión. “Las condiciones que observamos son de angustia, de ansiedad, de preocupación, de dolor, de no saber qué viene después, de pensar que quizás no van a volver a tener un techo seguro”, relató.
Según Prada, la población aún permanece en estado de shock y apenas comienza a dimensionar las consecuencias del terremoto. “Es una situación de desesperanza generalizada. Hay familias que ni siquiera han podido ver los cuerpos de sus seres queridos y, por lo tanto, tampoco han podido iniciar un duelo”, comentó la representante de World Vision.

La ejecutiva añadió que el desastre también alteró aspectos esenciales de la vida cotidiana, como el acceso a la educación, la continuidad de tratamientos médicos y la estabilidad de las comunidades. “Este terremoto trastocó la vida familiar, personal y comunitaria de miles de personas”, sostuvo.
El riesgo para la niñez
El escenario narrado por Prada es la razón por la que la organización enfocó sus prioridades en la protección de la niñez. La vocera advirtió que los refugios improvisados aumentan los riesgos de abuso, negligencia o separación familiar.
“Tenemos el riesgo de que personas que están con otra intención se acerquen, abusen, se los lleven o puedan someterlos a condiciones que obviamente no son las que todos queremos para las niñas y los niños“, alertó.
Como respuesta, la organización habilitó Espacios Amigables para la Niñez en distintos puntos del país. Allí, psicólogos, trabajadores sociales y educadores ofrecen acompañamiento mientras los adultos gestionan otras necesidades. Prada explica que esos espacios permiten que los menores “dibujen, creen, escriban, canten, jueguen y bailen”, actividades que los ayudan a salir temporalmente de una realidad marcada por la pérdida.

“La intención es que los padres puedan dejar con nosotros a los niños durante un tiempo, atendidos por especialistas y en un espacio seguro“, explicó.
Los resultados, aseguró, han sido inmediatos. “El niño se siente recogido, se siente cuidado, se siente protegido”, destacó Prada.
Necesidades críticas
Mientras el apoyo psicológico se convierte en una prioridad, Prada recalca que las necesidades básicas siguen siendo críticas. “La necesidad de agua segura, la necesidad de alimentos y la necesidad de asistencia médica sigue siendo muy importante”, detalló.
Por ello, en paralelo, se ha desplegado una distribución de alimentos de consumo inmediato, agua potable, kits de higiene y coordina atención primaria junto a otras organizaciones humanitarias. Sin embargo, advierte que los casos más complejos continúan representando una preocupación.
“La red de salud es débil. Afortunadamente se están instalando hospitales de campaña, pero la preocupación sigue siendo muy alta”, indicó.
Una emergencia que continuará
Aunque la prioridad sigue siendo la respuesta inmediata, desde World Vision ya alertan por la segunda etapa enfocada en la recuperación. Prada explicó que se buscará apoyar la reconstrucción de medios de vida y reconstruir la infraestructura básica.
“Nos estamos preparando para, en un segundo momento, para brindar apoyo en lo que tiene que ver con la infraestructura de agua, cómo las comunidades van a reparar todo lo que es la tubería, todo lo que es el acceso a agua segura, cuáles infraestructuras quedan de pie que definitivamente permitan la construcción de baños y de acceso a agua potable”, detalló.

En el futuro próximo, Prada advirtió como principal problema que el país enfrente desabastecimiento de alimentos, agua e insumos médicos. “Por eso es tan importante la alianza internacional, que nos ayuden con las donaciones de insumos que pueden llegar por otras vías a Venezuela, por vía marítima, por vía aérea, mediante el restablecimiento de los canales”, expresó la vocera de World Vision.
“Solicitamos que, una vez se acabe el foco mediático en Venezuela, no se olviden de que va a quedar una población muy alta que requiere de apoyo durante una buena cantidad de tiempo para poder restablecer sus condiciones mínimas de vida”, concluyó.






