Una sala de clases donde la pizarra responde a comandos inteligentes, los libros aparecen proyectados con un toque y las tareas son corregidas automáticamente por inteligencia artificial. Ese escenario ya forma parte del presente en China y fue una de las demostraciones que iFlyTek presentó durante un recorrido por su centro de exhibiciones, donde mostraron cómo la IA está siendo incorporada en prácticamente todas las etapas del proceso educativo.
Fundada en 1999 en la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, iFlyTek se ha consolidado como una de las principales empresas de inteligencia artificial del gigante asiático. Especializada en reconocimiento de voz, procesamiento del lenguaje natural e inteligencia artificial generativa, la firma forma parte del denominado “equipo nacional de IA” impulsado por el gobierno chino y ha desarrollado soluciones para distintos sectores, como la atención médica y la educación.
Así, la propuesta de la compañía no apunta a una herramienta específica. En concreto, se trata de un ecosistema completo que acompaña a profesores y estudiantes antes, durante y después de cada clase.
“Llevamos más de 20 años dedicados al desarrollo de soluciones de educación inteligente. Ofrecemos una solución integral que cubre todo el proceso de enseñanza: desde la preparación de las clases, pasando por la interacción en el aula, hasta el repaso después de clase”, explicó Yuna Jia, una de las presentadoras de iFlyTek, durante la visita al centro de exhibición.
De hecho, el recorrido comienza incluso antes de que los alumnos entren a la sala. Como parte de este sistema, los docentes también cuentan con una plataforma que les permite preparar presentaciones, organizar contenidos y estructurar sus clases con apoyo de inteligencia artificial. “Para los profesores que recién comienzan, y que quizás aún no saben cómo estructurar una clase, la plataforma les proporciona orientación y materiales de referencia para ayudarlos a prepararse de forma más eficiente“, expresó Jia.

Ya en el aula, una de las tecnologías más llamativas es la pizarra interactiva inteligente. Se trata de un sistema que integra herramientas para distintas asignaturas, desde matemáticas y ciencias hasta física, química y lengua china, además de permitir proyectar libros digitales directamente sobre la pantalla.
“Los docentes pueden abrir los libros de texto digitales directamente en la pizarra interactiva, lo que permite que los estudiantes vean el contenido con mayor claridad“, indicó Yuna.
La plataforma igualmente incorpora una cámara que registra toda la clase, permitiendo que tanto profesores como alumnos puedan revisar posteriormente el contenido para reforzar el aprendizaje. Otro de los desarrollos exhibidos fue el sistema de corrección automática de tareas y evaluaciones, pensado para reducir una de las labores más demandantes para los profesores.
“Una clase típica en China puede tener alrededor de 50 estudiantes, por lo que corregir todos los trabajos de forma manual requiere mucho tiempo. Nuestro sistema puede corregir automáticamente los exámenes y tareas de toda la clase en muy poco tiempo”, afirmó la representante de la empresa.
Según Jia, la plataforma no solo entrega una calificación, sino también análisis detallados del desempeño de cada estudiante, acelerando la entrega de resultados y permitiendo detectar con mayor rapidez las áreas que requieren reforzamiento.
Además, comentó que este sistema de evaluación “ya se utiliza en China para los exámenes de ingreso a la educación secundaria, la educación media e incluso a la universidad. La inteligencia artificial ayuda a corregir las pruebas de manera más eficiente y proporciona análisis detallados sobre el desempeño de los estudiantes”.

Personalizar el aprendizaje
Más allá de automatizar tareas administrativas, desde iFlyTek sostienen que el principal potencial de estas herramientas está en adaptar la enseñanza a las necesidades de cada estudiante y reducir las brechas entre profesores con distintos niveles de experiencia.
“Los profesores tienen distintos niveles de experiencia. Algunos recién comienzan y otros llevan muchos años enseñando. Con nuestras soluciones, cualquier docente puede impartir clases de alta calidad, ayudando a que los estudiantes comprendan mejor los contenidos y desarrollen un mayor interés por aprender”, sostuvo Yuna.
Por eso es que la personalización aparece como otro de los ejes centrales de la estrategia de la compañía. “Cada estudiante tiene fortalezas y debilidades diferentes. Nuestro sistema de inteligencia artificial puede identificar las necesidades específicas de cada alumno y ofrecerle retroalimentación personalizada”, explicó.
Y agregó: “Muchas veces un profesor no dispone del tiempo suficiente para brindar comentarios detallados a cada estudiante, pero la inteligencia artificial sí puede hacerlo de manera constante. No se cansa y puede analizar el trabajo de cada alumno con detalle. De esta forma, los estudiantes reciben orientación personalizada, identifican con precisión qué contenidos necesitan reforzar y pueden ir mejorando paso a paso”.

Aunque hoy estas soluciones se encuentran implementadas principalmente en China, la empresa reconoce que Latinoamérica yaaparece como una región con potencial para la expansión de este tipo de tecnologías. Durante la conversación, Yuna manifestó el interés de iFlyTek por acercar sus desarrollos a Sudamérica, donde la incorporación de inteligencia artificial en las aulas aún se encuentra en una etapa más temprana.
“¡Por favor, invítenme! Me encantaría visitar la región“, respondió entre risas al ser consultada sobre la posibilidad de ver estas herramientas en Sudamérica.
Mientras varios países recién comienzan a debatir cómo incorporar la inteligencia artificial en las aulas, en China tecnologías como las desarrolladas por iFlyTek ya forman parte de experiencias concretas en escuelas, plataformas educativas y sistemas de evaluación. La eventual llegada de este tipo de soluciones a Latinoamérica podría abrir un nuevo capítulo en esa discusión, acercando un modelo que busca utilizar la IA no solo para automatizar procesos, sino también para redefinir la forma en que profesores y estudiantes interactúan con el aprendizaje.






