El debate legislativo en torno a la megarreforma económica y tributaria impulsada por la administración de José Antonio Kast entró en una semana decisiva en el Senado, marcada por el vencimiento del plazo para presentar indicaciones al proyecto que busca inyectar recursos para la reactivación económica y el plan de reconstrucción.
El plazo para ingresar indicaciones a la megarreforma en el Senado se extendió de manera diferenciada según cada instancia legislativa. Tras un acuerdo alcanzado en la mesa política entre el Gobierno y los parlamentarios, el nuevo calendario estableció que la Comisión de Medio Ambiente recibirá propuestas hasta el lunes 6 de julio a las 20:00 horas; la Comisión de Trabajo lo hará hasta el miércoles 8 de julio al mediodía; y la Comisión de Hacienda cerrará el proceso el viernes 10 de julio.
Esta ampliación busca dar margen a las distintas bancadas para redactar las modificaciones y facilitar la construcción de un protocolo de acuerdo en torno a los nudos tributarios, de reactivación económica y del plan de reconstrucción. Sin embargo, la tregua de plazos ha estado cruzada por un áspero cruce de declaraciones sobre la responsabilidad de la actual estrechez fiscal y las cifras de desempleo.
El senador de la UDI, Iván Moreira, fijó la postura del bloque oficialista respecto del corazón del proyecto. “No vamos a renunciar al derecho de todos los chilenos de avanzar sobre la base de una situación económica empeorada de emergencia aprobando, aunque sea por un solo voto, la mega reforma”, sentenció el parlamentario.

La herencia fiscal en disputa: El “boomerang” de La Moneda
La estrategia del Gobierno de atribuir las cifras de desocupación laboral y deuda pública a la administración de Gabriel Boric encontró un férreo respaldo en el exministro y exsubsecretario Rodrigo Álvarez, quien diagnosticó un complejo panorama multicausal. La exautoridad argumentó que, si bien existen shocks petroleros externos y desequilibrios de larga data, la capacidad financiera del Estado se vio severamente disminuida en el cuatrienio previo.
“Tuvimos una muy mala administración fiscal durante los años del gobierno del Presidente Boric y eso te redujo los mecanismos que podías tener para paliar situaciones de desempleo o inversión. Hoy día Chile en su Fondo de Estabilización Económica y Social tiene mucha menos capacidad que en otras crisis”, puntualizó Álvarez, defendiendo la urgencia de despachar el proyecto de reconstrucción.
En una línea concordante, el senador Luciano Cruz-Coke rebatió las críticas opositoras y justificó las medidas de ajuste fiscal tomadas por La Moneda, como el fin al subsidio de los combustibles. “El país está pagando la irresponsabilidad de muchos en el manejo fiscal y económico (…) Hoy día llevamos 40 meses con prácticamente una cesantía de dos dígitos y el país necesita las lucas de la mega reforma para crecer y reconstruir parte de lo que dejó el terremoto”, argumentó.
Sin embargo, para la dirigenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, el discurso económico del Ejecutivo se ha transformado en una justificación permanente que carece de autocrítica frente a las propias decisiones de la autoridad.

“Espero que el ministro Quiroz entienda que todas las veces que habla de la culpa del gobierno anterior se le devuelve como boomerang, porque los que son realmente responsables de lo que está pasando hoy en Chile es el Gobierno. Quizás el propio Presidente Kast ha sido toda su vida candidato presidencial y cuando le toca ser Presidente no sabe qué hacer; lo invitamos a que deje de ser candidato y logre ser Presidente de todos los chilenos”, rebatió Martínez.
El quiebre con la izquierda y la apelación al Socialismo Democrático
Ante la inminencia de las votaciones en particular, la disputa táctica se ha concentrado en la búsqueda de los sufragios que permitan inclinar la balanza en la Cámara Alta. En ese escenario, Moreira profundizó su presión legislativa marcando una diferencia explícita entre las dos almas opositoras. “Tenemos expectativas que el Socialismo Democrático entienda que la situación que vive el país está por sobre las cuestiones ideológicas. Si el Partido Comunista y el Frente Amplio toman una decisión, será la ciudadanía la que los va a castigar”, proyectó el legislador gremialista.
Cruz-Coke desestimó además que exista falta de diálogo por parte de Hacienda, asegurando que ha presenciado la entrega de propuestas formales a diputados frenteamplistas. A su juicio, la acusación de intransigencia gubernamental es una “caricatura” que busca justificar un rechazo a priori a las herramientas de inversión y pymes.

Por el contrario, Martínez cuestionó la intransigencia del oficialismo frente a las observaciones técnicas levantadas fuera del Parlamento. “Lo más importante es que ellos estén abiertos a escuchar, a que no solamente quieran ganar este proyecto con un voto, sino que sean capaces de incorporar visiones que ha propuesto el Consejo Fiscal Autónomo, la sociedad civil y economistas”, advirtió.
Finalmente, la dirigenta frenteamplista alertó que las modificaciones tributarias que impulsa el Ejecutivo terminarán desfinanciando las áreas claves del Estado. “Lo único que han tenido claro y sin ningún tipo de titubeo es reducir los impuestos a los que más tienen en nuestro país (…) es realmente preocupante que sigamos en esta senda de dejar al Estado sin recursos y a la gente sin prestaciones sociales”, concluyó.






