El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, reiteró sus denuncias de un supuesto fraude electoral en la segunda vuelta presidencial del pasado 21 de junio y aseguró que el verdadero ganador “por voto popular” fue el oficialista Iván Cepeda, y no el presidente electo, Abelardo de la Espriella.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Petro sostuvo que existen “evidencias de un fraude electoral por vía algorítmica y con financiación extranjera prohibida” y convocó a manifestaciones para el próximo 20 de julio, fecha en que se conmemora el Día de la Independencia y se instala el nuevo Congreso.
El mandatario atribuyó la victoria de De la Espriella a supuestos “algoritmos desde California” desarrollados por “empresas de inteligencia privada de Israel”, y afirmó que tanto la justicia colombiana como la justicia estadounidense tendrán acceso a las pruebas, ya que, según dijo, los delitos se habrían cometido en territorio de Estados Unidos.
“Claro que mis declaraciones son graves, pero no irresponsables. Están completamente probadas”, afirmó Petro, quien añadió que “solo el fraude lleva corruptos a ser presidentes” y que Abelardo de la Espriella “solo será presidente por el fraude hecho en Estados Unidos con empresas israelíes”.
En esa línea, aseguró que no reconoce “la legitimidad del Gobierno entrante” e insistió en que el presidente electo “no ganó las elecciones”.
Asimismo, cuestionó el rol de la Registraduría Nacional, acusándola de haber entregado la seguridad del sistema electoral a empresas cuyos gobiernos “ya tenían candidato en Colombia”.
Petro también aseguró disponer de información sobre el servidor IP desde el cual, según su versión, se habrían ejecutado los algoritmos que alteraron el resultado electoral en favor de De la Espriella.
“Los algoritmos que viciaron el resultado electoral se usaban con el censo electoral de los que nunca votan para ser reemplazados por votantes que podían hacerlo varias veces o sin votantes en las mesas de jurados homogéneos”, sostuvo.
Las declaraciones contrastan con el mensaje que el propio mandatario entregó a fines de junio, cuando aseguró que su Gobierno estaba dispuesto a llevar adelante una transición ordenada y transparente y a no convertirse en un obstáculo para la instalación de la nueva administración.






