Gobierno retira rebaja del impuesto corporativo para salvar puente de diálogo con el PPD

El biministro Claudio Alvarado calificó como una "confusión" el quiebre de las negociaciones por la megarreforma y aisló a las bancadas de izquierda que promueven el rechazo total en la Cámara Alta.

El biministro Claudio Alvarado calificó como una "confusión" el quiebre de las negociaciones por la megarreforma y aisló a las bancadas de izquierda que promueven el rechazo total en la Cámara Alta.

El biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, intervino de manera directa en la crisis política que amenazaba con sepultar el avance legislativo de la megarreforma económica impulsada por el Ejecutivo. Tras el desplome del preacuerdo con la bancada de senadores del Partido por la Democracia (PPD), la autoridad confirmó que solicitó formalmente al Ministerio de Hacienda retirar la polémica indicación que buscaba reducir el impuesto corporativo a las empresas a un 22%. Con este movimiento táctico, La Moneda intenta recomponer los puentes de entendimiento y desactivar los cuestionamientos a la sostenibilidad del erario público: “Hubo una confusión en la forma en que se entendió el compromiso asumido. Al retirarse la indicación, los términos de conversación con el PPD se mantienen inalterados”, aseguró el secretario de Estado.

En entrevista con La Tercera, el jefe de gabinete matizó el tropiezo procedimental en la Cámara Alta y relevó la disposición cívica de la bancada del PPD, contraponiendo su actitud con el despliegue obstruccionista que, a su juicio, exhibe el resto de la oposición. “El valor de una oposición que debate en el Congreso es siempre mayor al de una que traslada el debate político hacia el Tribunal Constitucional”, planteó el biministro, añadiendo que los parlamentarios del bloque socialdemócrata han actuado conforme al mérito de la iniciativa sectorial. Alvarado fue severo al cuestionar el diseño político de las bancadas de izquierda, acusándolas de intentar institucionalizar un bloqueo estéril a las herramientas de reactivación antes de evaluar los alcances técnicos del texto.

La rectificación del Ejecutivo busca aislar al Frente Amplio y al Partido Comunista, partidos a los que Alvarado recriminó haberse restado del diálogo desde el día en que se ingresó la propuesta de ley al Parlamento. “Otra parte de la oposición, desde el inicio, nos notificó de que votaría en contra. No tenían voluntad de llegar a acuerdos. Es una oposición que trata de institucionalizar la abstención antes que la colaboración”, fustigó el biministro, defendiendo que la legitimidad de la megarreforma descansa en su contenido de fomento productivo y no en las mayorías circunstanciales obtenidas en el hemiciclo.

Pese a conceder la eliminación del recorte tributario a la primera categoría para blindar los votos del Socialismo Democrático, el biministro rayó la cancha respecto del margen de flexibilidad que mantendrá el Palacio de La Moneda en las comisiones unidas. El secretario de Estado advirtió que el gabinete económico no tolerará modificaciones que desnaturalicen los pilares de inversión privada que sustentan la agenda de crecimiento del presidente José Antonio Kast. “Siempre tuvimos las puertas abiertas y dialogamos con todos, pero si empezamos a modificar las bases estructurales que planteamos, no tendría ninguna lógica continuar con ese debate y esa discusión”, concluyó de forma tajante.





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