En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el senador de la Democracia Cristiana, Francisco Huenchumilla, se refirió a la tramitación de la megarreforma del Gobierno. Diagnosticó una falta de liderazgo en la oposición y cuestionó a los sectores que creyeron posible alcanzar acuerdos con el Ejecutivo. Además, sostuvo que, aunque el proyecto sería aprobado por un solo voto, tendría “pies de papel”.
“Como oposición nos ha faltado una cierta conducción. Es muy importante tener un objetivo de cómo enfrentar, en este caso, a un gobierno de ultraderecha, tener un objetivo estratégico como oposición y creo que ahí hemos tenido una cierta debilidad”, planteó en primera instancia el parlamentario.
Para Huenchumilla, el ideal es concordar una forma conjunta de “enfrentar al Gobierno”, a pesar de que cada partido tiene la libertad de buscar acuerdos por su parte. “Pero que esto se haga bien”, dijo, a propósito de las tratativas entre el PPD y el Ejecutivo.
“Y si hay un acuerdo eso tiene que cumplirse y creo que en ese caso el ministro Quiroz se adelantó con una jugada que yo rechazo, porque si él llegó a un acuerdo debería cumplir con los senadores del PPD. Los dejó a estos en el peor de los mundos, que se apartaron de la tribu y la contraparte no les cumplió. Creo que fue muy negativo para la política lo que sucedió con el ministro Quiroz la semana pasada”, analizó.
En cuanto a qué estrategia debió adoptar la oposición para enfrentar este debate, el senador afirmó que: “Hubo un error de parte de algunos personeros de la oposición que creyeron que estaban frente a un gobierno de la derecha tradicional, aquella derecha que en los años 90 propiciaba la política de los acuerdos”.
En esa línea, indicó que la administración actual representa a “una derecha tributaria de una ideología libertaria, que no cree en el Estado, que cree que los grandes grupos económicos tienen que tener todas las posibilidades para la economía”.

“Por lo tanto, no es una derecha con la cual uno puede decir, ‘mira voy a sentarme de buena fe’, porque hay un trasfondo ideológico de querer avanzar sobre el adversario y de hecho esa fue la tónica de cómo se ha tramitado este proyecto en la Cámara de Diputados primero y ahora aquí en el Senado”, cuestionó Huenchumilla.
El senador criticó que el proyecto se tramitara en “un par de semanas” y que se hiciera “sin escucharse”. “Frente a eso, yo digo, no me queda otra cosa que señalar de que estoy en la vereda contraria”, aseveró.
En ese sentido, el parlamentario abordó el argumento del oficialismo de que la legitimidad de la reforma está asociada a la mayoría que obtuvo el Presidente José Antonio Kast en las elecciones. “Si un gobierno gana, tiene derecho a hacer su gestión y hacer su programa, pero nunca en el programa se dijo que el Gobierno iba a plantear una reforma tributaria favoreciendo a los grupos más ricos del país, eso nunca lo dijo Kast”, afirmó.

Huenchumilla cuestionó que durante la campaña el “caballito de batalla” del ahora Presidente fue seguridad y migración. “Entonces, tiene derecho a presentar los proyectos que quiera, pero lo que no puede hacer es transformar el debate en una instancia democrática como es el Parlamento, que es pluralista, para que simplemente confrontemos ideas”, dijo.
Agregó que no se pone en duda la posibilidad de presentar iniciativas de ley, sino que no se haya entregado la posibilidad de “estudiar a fondo los efectos que puede tener un sistema de esta naturaleza, atendida también las experiencias internacionales negativas que hay respecto a la rebaja de los impuestos a los grandes grupos económicos”.
Respecto a la dificultad de la oposición para articularse, el senador de la DC afirmó que se trata de un cambio en la composición de las derechas. “Ha accedido al poder una ultraderecha que o es libertaria o es anarcocapitalista (…) que se manifiesta en los gobiernos que hay en Estados Unidos, en Argentina, ahora en Colombia”, señaló.

“Frente a eso la izquierda en el mundo no logra tener una respuesta, porque hoy día los grandes problemas de la gente son la inseguridad, la incertidumbre, la soledad, la falta de protección que necesita para su vida la infancia, en el trabajo y en la vejez”, añadió.
En ese sentido, aseguró que esas respuestas siguen siendo una deuda del progresismo: “Está pendiente en la izquierda chilena un cierto diseño institucional de cómo trabajar juntos y cuáles van a ser nuestros objetivos en estos próximos tres años. Ahí estamos un poco al debe, pero es un proceso que es tributario de los cambios que sufrió el mundo con la irrupción de esta derecha distinta a la que conocimos en el pasado”, argumentó.
Sobre el debate de la megarreforma en la sala del Senado, Huenchumilla proyectó un debate intenso, con reservas constitucionales. Sin embargo, —advirtió— “a la larga el Gobierno va a aprobar el proyecto con un voto, pero muchos de esos temas que hay ahí, como la invariabilidad tributaria, por ejemplo, tienen mucho paño que cortar respecto de la confianza, la estabilidad y la creencia de los inversionistas extranjeros y locales” .
“Creo que es una legislación con pies de papel, tal como está hecha y concebida”, enfatizó el parlamentario.






