"Cruel" y "revictimizante": proyecto "Escucha su corazón" es rechazado por el Colmed y figuras del oficialismo

La exministra Karla Rubilar y la exsenadora Lily Pérez cuestionaron la falta de "humanidad" detrás de la iniciativa legislativa. Mientras, desde el Colegio Médico expresaron su preocupación por las implicancias éticas y clínicas de la propuesta.

La exministra Karla Rubilar y la exsenadora Lily Pérez cuestionaron la falta de "humanidad" detrás de la iniciativa legislativa. Mientras, desde el Colegio Médico expresaron su preocupación por las implicancias éticas y clínicas de la propuesta.

Una mujer apunto de interrumpir su embarazo bajo alguna de las tres causales —riesgo vital, inviabilidad fetal o violación—, podría verse obligada a escuchar los latidos del feto antes de que el médico inicie el procedimiento. Al menos ese el objetivo del proyecto de ley que presentaron diputadas y diputados del oficialismo recientemente, pero la iniciativa ya recibió críticas no solo del Colegio Médico y la oposición, sino que también de figuras de su propio sector como la exministra Karla Rubilar y la exsenadora Lily Pérez.

Los diputados Chiara Barchiesi (PRep), Catalina Del Real (PRep), Álvaro Jofré (PNL), Ximena Ossandón (RN), Claudia Reyes (P. Rep) y Cristóbal Urruticoechea (PNL) son quienes impulsan la propuesta legislativa, ingresada el pasado 25 de junio en el Congreso.

Según el texto del proyecto, “en forma previa a que la mujer manifieste su voluntad de interrumpir el embarazo, el médico cirujano deberá informarle si, conforme a la edad gestacional, resulta detectable la actividad cardiaca del embrión o feto”.

Una obstetra realizando una ecografía a una embarazada.
Obstetra realiza ecografía a mujer embarazada. Foto: Archivo de Canva.

“Cuando dicha actividad sea detectable, deberá ofrecerle, de manera verbal y directa, la oportunidad de escuchar los latidos mediante los medios técnicos disponibles, junto con una descripción objetiva de los mismos. La madre del nonato podrá declinar libremente este ofrecimiento, con todo, el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo si es que esa situación se verifica“, dice la iniciativa.

El Colegio Médico de Chile expresó su preocupación frente al proyecto de ley por las implicancias éticas y clínicas que tendría al establecer, por mandato legal, una intervención específica en el proceso de atención de mujeres que enfrentan una interrupción del embarazo en las tres causales contempladas por la ley.

El gremio reafirmó que el consentimiento informado debe ser un proceso de diálogo, libre de coerción, centrado en la autonomía de la paciente y sustentado en la evidencia científica, el juicio clínico y una relación médico-paciente basada en la confianza y el respeto.

Así, el Colmed reiteró su compromiso con una atención ética, respetuosa y centrada en las personas, resguardando la autonomía de las pacientes y la integridad del acto médico. 

A través de su cuenta de X, la exministra durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, Karla Rubilar, criticó la propuesta y llamó a los parlamentarios a tener “más humanidad”. “Voté a favor de las tres causales porque, en los momentos más difíciles, el Estado debe acompañar, no revictimizar. Levantar nuevas barreras desvirtúa la ley, aumenta el sufrimiento y es un grave retroceso. Más humanidad”, expuso.

La exsenadora Lily Pérez —mediante la misma red social—subrayó que: “No es el Estado quien mediante una ley debe decidir y obligar a una mujer a ‘escucha su corazón’ para impedir una de las tres causales de ‘interrupción embarazo’. Sería un retroceso para una ley vigente desde el 2017 que no ha tenido abuso alguno en su cumplimiento”.

Por parte de la oposición, la diputada Emilia Schneider (FA) tildó el proyecto como “una crueldad tremenda”. “Las mujeres que han vivido situaciones de interrupción voluntaria o involuntaria del embarazo, han señalado lo complejo y lo difícil que es. Someter a una mujer que está ejerciendo sus derechos sexuales y reproductivos a una especie de martirización, de tortura, de una total falta de humanidad con estos procedimientos, me parece que no tiene ningún sentido“, aseveró.

Schneider instó a la ultraderecha “a buscarse un problema real”. “Hoy el problema no es el exceso de interrupción del embarazo, eso no es real. Hoy no tenemos que cargarle más la mano a las mujeres por ejercer sus derechos. Precisamente, lo que la sociedad chilena espera es soluciones a sus problemas”, enfatizó.

Cabe señalar que según la última información oficial entregada por el Ministerio de Salud en junio de 2025, de las 6 mil 249 mujeres que se han acogido a Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en Tres Causales (Ley IVE), el 85% decidió interrumpir, es decir en 5 mil 324 de los casos.

De estos, la causal respecto a la inviabilidad fetal se mantiene como la más frecuente con 2 mil 309 casos, seguida por el riesgo materno con mil 568. Mientras que por la causal tres, la violación, hay mil 447 casos.

En un desglose por la tercera causal, la entonces ministra de salud, Ximena Aguilera, señaló que asistieron 425 menores de 18 años, de los cuales 223 eran menores de 14 años. Del total de menores, 338 decidieron interrumpir su embarazo, que es el 79,5%. De lo anterior, 160 interrupciones fueron por violación en menores de 14 años.





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