A los 86 años de edad falleció Susumu Tonegawa, destacado científico japonés, Premio Nobel de Medicina, que realizó importantes aportes en los campos de la inmunología y la neurociencia.
La noticia fue dada a conocer por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la casa de estudios donde Tonegawa enseñó por más de 40 años. De acuerdo a la institución, su deceso se provocó el pasado 11 de julio y tras un funeral privado, sus cenizas serán esparcidas en Kioto, Japón.
El biólogo recibió el Nobel en 1987 por descifrar el mecanismo que permite al sistema inmunológico producir una enorme diversidad de anticuerpos, a partir de un número limitado de genes.
Antes de su descubrimiento, ese era uno de los mayores misterios de la inmunología: si el genoma humano tiene un número finito de genes, ¿cómo es posible que el organismo sea capaz de reconocer y defenderse de millones de virus, bacterias y otras sustancias diferentes?
Además de su trabajo sobre el sistema inmune, Tonegawa también contribuyó a revelar cómo el cerebro almacena los recuerdos en forma de huellas, llamadas “engramas”.
Las investigaciones sobre los engramas, que los científicos consideran la “huella física” de los recuerdos, comenzaron en el siglo XX. El aporte del científico japonés, fue identificar las neuronas específicas que forman parte de un engrama. En experimentos con ratones, demostró que, al activar estas neuronas de manera artificial, podía hacer que recordaran una experiencia.
Tonegawa fue director fundador del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria del MIT, director del Instituto RIKEN de Ciencias del Cerebro de Japón y también investigó en el Instituto Médico Howard Hughes, de Estados Unidos.
Myriam Heiman, directora actual del Instituto Picower, expresó que “pocos científicos han transformado nuestra comprensión de la biología tan profundamente como Susumu Tonegawa”.
“Su audacia intelectual, su extraordinaria creatividad y su incansable búsqueda de preguntas fundamentales abrieron fronteras completamente nuevas tanto en inmunología como en neurociencia. Su influencia en la ciencia y en quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado es incalculable“, dijo.






