La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, concretó este sábado una reunión estratégica de alto nivel con el presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, en la capital del país, Mogadiscio. La cita se enmarca dentro del intenso despliegue internacional que la exmandataria chilena está llevando a cabo en el continente africano, con el objetivo de consolidar apoyos clave en su postulación a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para suceder al diplomático portugués António Guterres.
El encuentro fue calificado en el entorno de la candidatura como un paso relevante, obteniendo una recepción altamente positiva por parte del mandatario somalí. Quien también fuera la primera directora de ONU Mujeres y ex alta comisionada para los Derechos Humanos busca transformarse en la opción favorita del bloque internacional, enfocando sus esfuerzos en establecer contacto directo con las delegaciones que componen el engranaje del Consejo de Seguridad.
La ofensiva diplomática de Bachelet en territorio africano comenzó el pasado viernes con una audiencia formal con el presidente de Liberia, Joseph Boakai. Al igual que Somalia, Liberia integra el selecto grupo de los diez miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, una instancia estratégica que, si bien carece del poder de veto de las potencias globales, resulta fundamental para asegurar la mayoría de los votos necesarios en el proceso de elección.
La gestión en Mogadiscio fue ampliamente valorada a nivel nacional por el exministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, quien utilizó sus plataformas digitales para destacar los avances de la exjefa de Estado en el extranjero. El exdiplomático definió la gira como parte de una “admirable campaña de nuestra candidata”, reflejando el respaldo político transversal que mantiene la postulación chilena en los círculos de la política exterior.
Con la escala en Somalia, la expresidenta consolida una bitácora de viajes de alcance global. Antes de su arribo a la región africana, Bachelet concretó un despliegue por Medio Oriente que incluyó reuniones bilaterales en Bahréin y Pakistán, ambos integrantes no permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El diseño de la campaña internacional ya ha sumado encuentros políticos con las representaciones diplomáticas de Grecia, Letonia, Colombia y Panamá, además de una conversación de alta coordinación con la primera ministra de Noruega, Mette Frederiksen.
Este intenso recorrido por los distintos bloques geopolíticos del globo constituye la antesala de un hito crucial para sus aspiraciones: la candidata chilena se prepara para enfrentar el tercer debate oficial junto a los demás postulantes a la Secretaría General de la ONU, el cual se desarrollará el próximo 23 de julio en la sede central del organismo en Nueva York.






