Estados Unidos completó una nueva oleada de ataques contra Irán en la novena noche consecutiva de operaciones militares, bajo la justificación de socavar las posibilidades de Teherán para atacar buques en el estrecho de Ormuz.
“El Mando Central (Centcom) ha comenzado hoy, a las 19.00 horas, una nueva oleada de ataques contra Irán por novena noche consecutiva“, anunció el propio órgano castrense en redes sociales.
Como en noches anteriores, el Centcom justificó esta actuación alegando que, de este modo, estaría “mermando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz”.
Tres horas después, el ente militar anunció la conclusión de esta oleada afirmando haber atacado “centros de mando militar, emplazamientos de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones”, buscando con estos objetivos “reducir aún más la capacidad de Irán para atacar buques mercantes y marineros civiles que transitan por el Estrecho de Ormuz”, según la nota difundida.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país “golpeó muy duro” a Irán con sus últimos bombardeos y afirmó que fueron lanzados “en honor” de los militares muertos en un ataque contra una base en Jordania.
“Les hemos golpeado muy duro esta noche, y lo hicimos en honor de los probablemente tres (militares muertos). Probablemente son tres y no dos grandes patriotas”, señaló, después de que el Ejército estadounidense confirmara dos fallecidos y un desaparecido, para posteriormente resaltar que había hallado en el lugar “restos no identificados” que podrían corresponder al tercer soldado.
Trump insistió en que los soldados muertos “estaban luchando para lograr que Irán no se haga con armas nucleares” y remarcó que el país asiático “ha sufrido daños graves”. “Han perdido casi todo a nivel militar. Les queda poco. Tienen algunos misiles, algunos drones y algo de capacidad de fabricación”, afirmó.
“Controlamos el estrecho (de Ormuz), ellos no controlan nada. Veremos qué pasa”, agregó en medio de las tensiones por los ataques a pesar del alto el fuego pactado en abril y el memorando de entendimiento firmado en junio.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lamentó la muerte de militares en Jordania después de que “un misil lograra atravesar” los sistemas de defensa antiaérea.
“Derribamos casi todos los misiles, pero uno pasó y golpeó el lugar equivocado. Nuestros corazones están con las familias de los héroes que pagaron el máximo precio”, sostuvo.
Rubio además tuvo palabras para otro militar fallecido en Irak, luego de participar en una actividad de desactivación de explosivos. “Creo que a veces, cuando nos fijamos en estas cosas, olvidamos, damos por sentado, que nuestras Fuerzas Armadas son muy eficaces, pero la misión que llevan a cabo es muy, muy peligrosa”, estimó.
“Ha habido personas que han perdido la vida durante el entrenamiento. Nada de lo que hacen las Fuerzas Armadas es seguro. Todo es inherentemente peligroso”, aseguró, para luego mostrar el “agradecimiento” de la población estadounidense a los “heroicos uniformados al servicio del país”.
Las autoridades estadounidenses confirmaron, hasta la fecha, la muerte de 17 militares a causa del conflicto con Irán, abierto después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva por sorpresa en medio de las negociaciones entre Washington y Teherán.






