La tramitación del proyecto de ley de Reconstrucción Nacional, conocida como megarreforma, quedó suspendida hasta después de la semana distrital luego de que el Senado postergara su votación final, desatando un intenso intercambio de recriminaciones entre el oficialismo y la oposición sobre las responsabilidades del revés legislativo.
Pese al traspié, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, descartó que el episodio represente un problema para el Ejecutivo. “En ningún caso es un fracaso. Recordemos que primero se aprobó una propuesta en la comisión mixta, después se aprobó en la Cámara de Diputados y después se produjo este tropiezo en el Senado, donde el comité de la UDI pidió la postergación”, sostuvo.
El secretario de Estado agregó que lo relevante es que “la reforma está aprobada” en su gran mayoría y manifestó la intención del Gobierno de avanzar lo antes posible en su despacho definitivo.

Desde la UDI, el senador Iván Moreira relativizó el impacto del aplazamiento y afirmó que la reforma ya cuenta con un respaldo prácticamente total. “La izquierda ha tratado de utilizar este traspié en circunstancias que la megarreforma está aprobada en un 95%“, señaló.
El parlamentario reconoció que existió “un traspié” y “un error”, pero sostuvo que la responsabilidad es compartida y descartó responsabilizar exclusivamente al Ejecutivo. “Lo más importante es que las cosas se van a aprobar y se van a corregir“, afirmó el gremialista, quien aseguró que el proyecto podrá ser despachado cuando el Congreso retome sus actividades tras la semana regional, dando como fecha el próximo 4 de agosto.
En tanto, el senador Matías Walker (Demócratas) condicionó su respaldo al trámite final de la iniciativa mientras el Gobierno no garantice recursos para enfrentar los daños provocados por el sistema frontal en la Región de Coquimbo.
“No vamos a votar la ley de reconstrucción en su trámite final mientras no se garanticen los recursos para la reconstrucción de la región de Coquimbo“, afirmó.

Las críticas más duras provinieron desde el Frente Amplio y el Partido Comunista, que atribuyeron al Ejecutivo la responsabilidad política por el fracaso de la votación.
El secretario general del Frente Amplio, Andrés Couble, acusó al Gobierno de intentar acelerar la tramitación sin contar con los apoyos necesarios y sostuvo que, al evidenciarse las diferencias dentro del oficialismo, optó por postergar la discusión. “Ayer, cuando salió pillado de que su propio sector iba a rechazar esta medida, lo que hizo fue cortar la tramitación y postergarla para agosto“, manifestó.
En tanto, la secretaria general del Partido Comunista, Bárbara Figueroa, cuestionó que el Ejecutivo responsabilice a la oposición por no reunir los votos suficientes: “Tienen que hacerse cargo de una vez por todas que son oficialistas. No puede ser que cada cosa que ocurre sea responsabilidad de la oposición cuando los votos no los tienen ellos”.






