Este jueves la expresidenta Michelle Bachelet fue parte del debate entre los candidatos que buscan suceder al portugués António Guterres como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Durante el encuentro, realizado en el salón principal de la ONU en Nueva York, la exmandataria abordó los principales desafíos que enfrenta el organismo internacional y mostró sus credenciales para quedarse con el cargo.
El debate, en el que también tomaron parte los otros aspirantes: María Fernanda Espinosa (Ecuador), Rafael Grossi (Argentina), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) y Macky Sall (Senegal), fue transmitido en vivo por la página web de la ONU.
En relación a conflictos como los de Ormuz, Bachelet aseguró que “el secretario debe prevenir y anteponer que estas situaciones ocurran. Por supuesto que hay que ocupar todas las herramientas disponibles, tender puentes entre las partes en disputa, insistir en soluciones pacíficas, enviados especiales, sentarse a conversar con jefes de Estado, ver todo lo que produzca un efecto positivo”.
“No es fácil, pero el secretario general no se debe dar por vencido. La paz debe prevalecer”, aseguró la candidata chilena.
La expresidenta aseguró que, de ser electa, esperaría que la gente confiara más en la ONU, porque vería un ente más cercano y que responda a sus demandas. “Debe ser cercana y representar a todos los Estados”.
“La ONU es el único espacio donde todos, países más débiles y fuertes, pueden encontrar un espacio para conversar, dialogar y buscar soluciones. Si logramos crear esto, la gente seguirá confiando y la ONU conseguirá seguir siendo relevante y esencial”, aseguró.
Sobre sus condiciones para el cargo, Bachelet afirmó que “para mí, neutralidad, imparcialidad e independencia están en mi ADN”.
“He probado que es importante, porque es la única forma de demostrar que puedes representar a todos los Estados, como secretaria general, poderosos y no poderosos. Fui presionada por varios países cuando trabajé como Alta Comisionada de Derechos Humanos, y resistí esas presiones”, aseguró.
Sobre el futuro de la ONU, la candidata chilena añadió que “hay muchas amenazas. Hay amenazas en Medio Oriente, crisis para familias en África, con grupos criminales que tratan de reclutar personas. Pero el principal desafío para el mundo es global”.
“Esto no lo va a resolver una persona por sí misma. Hay polarización, fragmentación, intenciones de debilitar la comunidad internacional. Necesitamos una ONU fuerte, eficiente, ágil y transparente, y que se tome en serio los desafíos de jóvenes y mujeres”, agregó.
Y finalizó asegurando que “la paz es esencial, pero no habrá paz ni seguridad si no hay desarrollo o derechos humanos. Hay que trabajar muy duro en ello”.






